Crónica de como un chico obtuvo lo que quería durante 5 minutos

Llevaba mucho tiempo buscando como un loco un juego de PlayStation 2, el Jurassic Park Operation Genesis. Buscaba locamente por todas las estanterías de todas las tiendas de juegos, centros comerciales y hasta malditas tiendas de chucherías para ver si por casualidad quedaba alguno. Es un juego antiguo, de 2003, difícil de encontrar por su escaso reconocimiento y éxito.

 En cualquier caso, yo lo buscaba como agua de mayo, loco por tenerlo ya que había tenido la oportunidad de jugarlo en el PC, enamorándome de él ( soy un fanático de Jurassic Park ). El caso es que nunca llegaba a encontrarlo, por mucho que buscase. Estaba claro que nuevo no lo iba a encontrar, así que tres años después, y en un momento de lucida lucidez, me dije “ búscalo de segunda mano! “. 

 Así que presuroso fui y busque por internet, y me acordé de la tienda de la que más de fío, GAME. Lógicamente, al poner “Jurassic Park” en el buscador, no apareció nada de nada, para mi disgusto. Pero mi misión estaba clara: tenía que encontrar el juego, de una vez por todas, tras andarlo buscando durante más de tres años.  El caso es que Operation Genesis es uno de esos juegos que, aunque no sean perfectos, siempre has querido tener, y el solo imaginar su presencia, su carátula original entre el resto de la colección, el bello de la nuca se te eriza. Así que me dirigí a la sección Seminuevo, y comencé a buscar.

  Un total de 30 páginas con diez juegos en cada una fue lo que me tocó registrar. Según avanzaba y veía los precios, me daba cuenta de que sería una adquisición asequible. El caso es que avanzaba y avanzaba y el maldito juegecito no aparecía … Y cuando iba por la página 28, apunto de terminar, lo hallé … Jurassic Park Operation Genesis! No cabía en mi de gozo, no podía creer que estuviera en Stock! Era un sueño hecho realidad, mi juego más buscando al fin a mi alcance!  No lo dude ni un segundo, pedí el juego el martes, y deseoso, esperé que me llegase.

 No llegó al día siguiente, para mi decepción, pero el hecho de tener tan deseado juego en mis manos hacia que la espera no me importase. Así que llegó el jueves, osease hoy, y con el cielo lluvioso y encapotado llegó la tarde, osease hace media hora. Suena el timbre de mi casa y salto del sofá, corro por las escaleras y al abrir la puerta allí está, un empapado señorito de Seur, con un precioso paquetito marrón en sus manos. Tras pagar el dinero, 21 euros ( gastos de envío y mierdas ), subo arriba de nuevo, y sacó la caja del juego.  Y allí estaba, precioso, su portada, su lateral, su disco … Al fin mi brazo estaba completo!

No lo dude, encendí la Ps2 y lo introduje, me senté a jugar preparado para divertirme un rato, y entonces un fatídico mensaje aparece en la pantalla …. No se puede leer el disco. Parecía que el techo había desaparecido y que las frías gotas de lluvia me mojaban. Me levanté de un salto, y saque el disco de la Ps2. Era normal, era una consola antigua, quizá en la Ps3 si que funcionase. La encendí,  y con cuidado introduje el juego en la ranura … Lo más importante era que lo leyese, y apareciese el icono de “ Disco de PlaySation 2” …. Y así fue!  

 La pantalla se oscureció y el logo de PlayStation 2 se hizo ver. Esperé sentado, embobado porque funcionase. Apareció un símbolo de cargar en la pantalla, y esperé. Esperé, esperé, esperé … un minuto … dos minutos … tres minutos … quizá era la primera carga, y quizá tarde mucho, como con Bioshock … 4 minutos … 5 minutos … Maldición!

El juego que tanto había buscado, tanto había añorado y soñado, en mis manos al fin, tan cerca pero tan lejos! Sin funcionar, tan solo era una caja y un bonito disco, quizá un precioso posabasos o un freesby para mi perro.  Me quedé mirando la pantalla negra, absorto. No podía creerlo, lo poco probable que era que no funcionase, las pocas probabilidades que había de que el lector de la Ps3 no fuese capaz de leer el juego … Y había sucedido. La espera no había servido de nada, el dinero había ido a parar la basura para solo obtener la caja de un juego que jamás obtendré realmente.  

Esta es la crónica de cómo nunca hay que comprar juegos de segunda mano vía Internet, de cómo es muy habitual cagarse en GAME y en la madre que los parió, y sobretodo de cómo un chico ilusionado, había logrado obtener, y sentir, aunque solo fuera por unos segundos, aquel juego que tantos sueños había ocupado.  

Análisis: Digimon World DS

 

 

 

Todos hemos pasado grandes momentos ante nuestro televisor con series tales como Pokémon, o en este caso, Digimon. Series que han marcado nuestra infancia, recuerdos siempre agradables que reviven momentos felices en su mayoría, una etapa de la vida que carecía de preocupaciones, en la que la diversión era el pan de cada día. 

 Ahora, muchos años después, con la vida hecha un lío, con problemas y preocupaciones, recordar esos momentos es siempre algo agradable, y si encima tenemos la posibilidad de hacer algo más que recordar, mejor que mejor. Ese es mi caso. He tenido a ocasión de jugar profundamente a un juego, Digimon World DS, lleno de recuerdos y entretenimiento.

 En mi vida tan solo había probado dos juegos de Digimon, el Digimon World y el Digimon World 2003. Buenos juegos, aunque para la edad en los que jugué, su dificultad me daba muchos problemas. Ahora, años después, he podido jugar a un juego actual de la saga, y mis impresiones son bastante buenas.  Digimon World DS nunca salió en España, y está íntegramente en inglés, algo muy triste la verdad. A pesar de que el idioma no es una molestia en este caso, el hecho de que no saliese en España es muy grave, y la única manera de jugarlo aquí sería por medio de la importación, o de la descarga.  

Digimon World DS cuenta la historia de un chico que se introduce por accidente en el mundo Digital, un lugar lleno de criaturas extrañas que se hacen llamar Digimon. La historia del juego, a pesar de tener una gran carga de dialogo, no es realmente interesante, aunque sabe sorprender en algunas ocasiones. En definitiva podría resumirse en que el héroe deberá salvar el mundo digital, y sobretodo a los Tamers ( los entrenadores humanos  ) de una personalidad misteriosa y desconocida que dice ser independiente de los entrenadores, pudiendo valerse por si solo y ser poderoso sin ayuda de nadie.

 

 

 El idioma en éste caso debería ser un problema grave, pero sorprendentemente no lo es. Yo no tengo un gran nivel en el idioma, pero me he enterado de todos, o casi todos, los diálogos. Esto es debido a que el juego cuenta con un vocabulario más bien sencillo, nada de lenguaje rocambolesco y medieval como podría tenerlo Chrono Trigger. Leyendo por encima, sin prestar excesiva atención, puede entenderse el texto perfectamente.  Después de una larga introducción, al fin tomamos el control de nuestro Tamer, y cuando empiezan a aparecer los Digimon, los recuerdos hacen acto de aparición.

A pesar de que algunos especimenes son irreconocibles ( para quien solo vio las primeras temporadas ), si que aparecen muchos personajes que reconoceremos por la estética ( no por sus liosos nombres, la verdad ), tales como Agumon o Greymon.  Digimon World DS tiene una gran materia jugable, a pesar de lo que pueda parecer a simple vista. Se aleja bastante de la temática impuesta por Pokémon, y decide seguir una senda muy personal y característica, tanto a la hora de obtener Digimon como para digievolucionarlos, etc.

 Cuando salte la pantalla de combate, cada enemigo será escaneado con el Digivice ( el aparatito que tienen los Tamers, también salía en la serie ), expresando el nivel de escaneo con un %. Por ejemplo, cada vez que nos encontremos con un Agumon, el escaneo de éste subirá un 15%. Para poder crearlo, y después usarlo en las batallas, deberemos tener el 100% de su escaneo. Por tanto, deja de lado la captura instantanea de Pokémon, obligando así al jugador a luchar en bastantes ocasiones para escanear el 100% de los Digimon de cada zona.  

Lógicamente, los Digimon raros aparecerán muchos menos, y el por ciento escaneado en cada batalla será mucho menor que en los Digimon normales. Es el ejemplo de los jefes, que aparecerán en las zonas donde nos enfrentamos a ellos en la historia. Lograr obtenerlos es todo un reto, sobretodo en los compases más avanzados del juego.

 

 

 

 El tema de los niveles es igual que en todos los juegos de rol, los personajes obtienen puntos de experiencia y suben de nivel. Pero cambia una ligera cosa en éste aspecto. Por ejemplo, si derrotamos a un Digimon dragón, obtendremos cierto número de experiencia del tipo dragón. Algunos digimon necesitarán de esa experiencia específica para evolucionar, teniendo que ir a lugares adecuados para obtenerla.  Pero no podremos subir a los digimon cuantos niveles deseemos.

Cada digimon, o mejor dicho, cada evolucion de un digimon, tiene un límite de nivel. Por ejemplo, Agumon tan solo puede alcanzar el nivel 15, y para poder continuar subiendo deberemos evolucionarlo. Esto sería correcto y lógico si no fuera por que en algunos casos, se nos exigirá estar al nivel 25 para digievolucionar, estando el nivel máximo del digimon previo en el 24. Una vez llegue al nivel 24, no podrá subir más y llegar por tanto al 25, siendo imposible evolucionar.  

Para poder traspasar la barrera de nivel, deberemos desevolucionar al digimon, convirtiéndolo en su forma previa, para poder subirlo más niveles, ya que entonces el máximo aumenta. Por tanto, para alcanzar el digimon más fuerte ( el nivel Ultimate, como se dice en el juego ), tendremos que evolucionar y desevolucionar varias veces a nuestros digimon, ocasionando un trabajo y un esfuerzo innecesario. Por si fuera poco, algunas evoluciones no requieren solo un nivel específico, sino que además exigen cierto nivel de experiencia de algún tipo ( dragón, sagrada, oscura … ), o por ejemplo tener un nivel específico de ataque o defensa. Por tanto, lograr alcanzar una digievolución muy avanzada es complicado, y no será tan fácil como en Pokémon.

 

 

 El sistema de combate es muy clásico. Batallas por turnos que varían según la velocidad de los combatientes. Nuestros personajes podrán utilizar habilidades ( y solo habilidades ) que irán aprendiendo según su nivel aumente. Algunas atacarán solo a un enemigo, y otras causarán una gran devastación al golpear a todos los enemigos. Es curioso comentar que la zona de combate se divide en casillas verticales. Cada enemigo tiene una casilla, pero algunos son tan grandes que ocupan unas cuantas. Si utilizamos contra ese enemigo un ataque que causa daño en tres casillas, recibirá el daño multiplicado por tres. Esto es vital para vencer a los duros jefes del juego.   

Hay ataques de todo tipo, pero ninguno se sale del arquetipo impuesto en los juegos de rol: ataques físicos, ataques que cambian las estadísticas de ataque o defensa, etc. El juego carece de daños por estado, por lo tanto no hay envenenamientos, pero si paralizantes o hipnosis. En definitiva, el sistema de combate es muy clásico, quizá demasiado, aunque se agradece que sea así antes de convertirse en una de esas extrañas pruebas que tantas veces hemos visto en el mundillo del rol.  

En cuanto al juego en sí, todo se basa en aumentar de rango. Comenzaremos siendo un Bronze Tamer, pero deberemos cumplir misiones y vencer a digimon perturbados para alcanzar la gloria, ser un Platinum Tamer. El juego carece de pueblos que visitar, tan solo podremos hablar con la gente en la Central, donde estarán todas las tiendas y demás establecimientos de ocio. Por medio de un teletransporte accederemos a otras zonas del mundo digital, donde sucederá la acción, tales como selvas, pantanos, montañas, ciudades electrónicas, y demás lugares muy diferenciados. En cada lugar aparecerán diferentes digimon, y se irán desbloqueando según avancemos en la aventura.

 

  Las zonas pueden ser visitadas siempre que se desee, algo que será muy habitual para entrenar o buscar cierto tipo de digimon o experiencia de algún tipo específico. La estructura de las misiones suele ser siempre igual, avanzar por la zona hasta alcanzar el enemigo de turno o el objeto que hemos de recuperar. Esto podría ser repetitivo, pero no es así, ya que siempre nos dan un motivo coherente para hacerlo, y la aparición de nuevos digimon con los que maravillarnos es siempre atractiva y motivante. 

 Un aspecto muy reprochable y que no puede pasarse por alto es la dificultad de algunas zonas. En algunos momentos,  y sin importar el nivel en el que nos encontremos, los enemigos aleatorios nos vencerán con facilidad, ya sea por la cantidad de enemigos o por algunos ataques devastadores.

Es un fallo bastante importante, porque se nota que no se debe a que simplemente deseasen dificultar un poco el avance del jugador, es muy sencillo darse cuenta de que la dificultad no está bien calibrada, y que algunos enemigos son demasiado poderosos aún parándose a entrenar.  Además, es escandalosa la cantidad de batallas que nos asaltarán, a cada pocos pasos. Eso no sería un problema si se solucionasen rápidamente, pero en éste caso, las batallas aleatorias suelen llevar varios minutos, o más si el combate se complica. A pesar de todo esto, morir es bastante difícil, ya que siempre podemos mandar a nuestro equipo suplente si nuestros tres digimon de cabecera son vencidos. Además, al terminar el combate, los personajes muertos reviven, pudiendo curarles y evitar así utilizar objetos para revivirlos.  

Eso facilita bastante el trabajo, que se nos hará muy cuesta arriba en algunas ocasiones. La opción de poder guardar la partida en cualquier punto ( como en Pokémon ), también es digna de elogiar, ya que nos permitirá guardar con asiduidad y evitar repetir zonas ya superadas por una muerte inesperada, algo muy engorroso característico de los Final Fantasy.

 

 

  

También es digna de comentar la inclusión de la DigiFarm. La DigiFarm hace las veces de guardería en el juego, ya que podremos dejar a nuestros digimon en ella ( con un número límite, eso si ), para que suban sus estadísticas con objetos que nosotros mismos instalaremos, como sacos de boxeo, baños, etc. Además, cada Digimon preferirá cierto tipo de DigiFarm, ya sea un volcán, un bosque, una selva o un lugar acuático. Por ello, deberemos comprar varias DigiFarms si queremos subir rápidamente las estadísticas de un personaje, entrenándolo con los objetos instalados.

 De todas formas, si no deseamos, o no podemos, dejar a los digimon en la DigiFarm, podemos optar por dejarlos en el banco, donde serán almacenados sin mejorar sus estadísticas. De este modo, Digimon World DS complementa la historia con este modo “ Sims “ muy simplificado, en el que se deberá cuidar el estrés de los digimon y sobretodo mejorarlos. Bastante interesante.  Negativamente hay que comentar el desafortunado sistema de felicidad de los digimon. Si en Pokémon podíamos saber la felicidad de una criatura, aquí también podremos hacerlo por medio de unos corazones. Cuanto más llenos estén, más nos quiere el personaje, y cuanto más vacío, menos nos soporta. El problema radica en el hecho de que si el digimon en cuestión no nos quiere, desobedecerá las órdenes de las batallas, no ejecutando sus ataques.

 Esto no sería un problema si hacer feliz al digimon fuera fácil, pero por desgracia las criaturas dejarán de querernos con gran facilidad, ya sea por que han muerto en combate, porque han recibido muchos golpes o por cualquier otra cosa. Además, hacer feliz al personaje es muy difícil, así que si en algún momento uno de nuestros digimon “fetiche” nos deja de querer, estaremos en una importante aprieto.  En cuanto al apartado gráfico, nos deja una de cal y otra de arena. De todas formas, los puntos malos son muy poco importantes, y los buenos destacan mucho. En los momentos en que dirijamos a nuestro personaje, veremos la acción desde una vista isométrica situada arriba, como en todos los juegos de rol.

 Por desgracia, éste aspecto está bastante poco trabajado, pudiendo parecer de Game Boy Advance. Utilizar sprites es algo que me encanta, pero juegos como Final Fantasy Tactics A2 nos han demostrado que pueden resultar muy vistosos y preciosistas, algo de lo que éste Digimon World carece.  

A pesar de esto, las luces superan a las sombras gracias a la extraordinaria pantalla de combate. Los sprites de los digimon son gigantescos, mucho más grandes que los de Pokémon, y a pesar de que sus animaciones son algo toscas, siempre conseguirán sorprendernos. La cámara del combate emula a juegos como Dragon Quest IV y V de DS, colocando nuestra vista en primera persona y mostrando tan solo a los enemigos y las animaciones de ataque que utilizamos contra ellos.

 

  

La belleza de los sprites gustará a cualquiera, y estaremos deseando ver a más digimon, y sobretodo más grandes, a cada momento. Por otro lado, las animaciones de los ataques son algo simples y poco variadas, pero eso importa poco al mirar los enormes diseños de las criaturas. Por tanto, el aspecto gráfico decae en algunos aspectos, pero se alza con otros, que lo revitalizan.  

Sonoramente es un título que pasa desapercibido. No se nos quedará ninguna melodía en la memoria, y los FX cumplen su función. No escucharemos gruñidos de los digimon, y voces digitalizadas de los mismos. Éste aspecto pasa muy desapercibido, aunque tampoco se hecha demasiado en falta.  En cuanto a la duración, es muy respetable, logrando alcanzar las 20 horas de juego. Una vez terminado, no quedará mucho por hacer ya que carece del incentivo de conseguir a todas las especies, porque no cuenta con un objeto a modo de Pokédex, ni tampoco se nos premia por obtener a todas las especies.

 De todas formas, es un título largo, que ofrece diversión para mucho tiempo, sobretodo si dedicamos parte del tiempo de juego a obtener digievoluciones impresionantes o a entrenar a los digimon.  En definitiva, Digimon World DS ha resultado ser una agradable y grata sorpresa, una muy buena adaptación de la serie, y una buena continuación de la saga Digimon World. El juego cuenta con una secuela que no he jugado, pero que probablemente cataré próximamente.  

Es un juego difícil, por no decir imposible, de obtener “en mano”, pero lo recomiendo encarecidamente a todo aquel que pueda jugarlo, sobretodo si busca un juego de rol entretenido basado en una serie que a todos nos entretuvo, y nos hizo creer en seres y mundos que no existen, a menos que introduzcamos la tarjeta de éste juego en la ranura de nuestra Nintendo DS, en cuyo caso el mundo Digital será tan real como la vida misma. 

 Lo Mejor: 

– 230 especies de Digimon.

– El hecho de poder obtener nuevas criaturas y digievolucionarlas hace del juego una adicción imparable.

– La historia, a pesar de ser algo simple, consigue sorprender en algunos momentos, siendo relativamente importante.

– Estupendos gráficos en las batallas, sobretodo los sprites enormes.

– La DigiFarm, un detalle curioso y vital a partes iguales.

– Muy largo 

Lo Peor:

  Los gráficos de cuando no estamos peleando, que a pesar de ser correctos no sorprenden.

– La dificultad mal ajustada de algunos jefes. – El modo de felicidad, muy desafortunado.

– El nivel límite de los Digimon, limita demasiado el entrenamiento.