Análisis Star Ocean: The Last Hope International

 

Introducción 

Hay juegos que, a pesar de contar con unos gráficos increíbles, una historia que aparentemente debiera ser interesante, un sistema de juego accesible y a primeras entretenido, se convierten en un verdadero infierno para un videojugador. Y es que para que un juego sea bueno, debe de ser como mínimo entretenido, que no divertido, simplemente entretenido. Con eso basta para que un juego sea recordado positivamente por el jugador, como por ejemplo puede serlo Terminator Salvation, o Mirror’s Edge. Hay otro tipo de juegos que estéticamente son desagradables, gráficamente insuficientes y cuya historia no pasa de ser irrisoria, pero que sin duda nos enamorará. ¿Por qué? Sencillamente por que son divertidos, endiabladamente divertidos. Éste es el caso de por ejemplo Saints Row 2, inferior en casi todo a Grand Theft Auto IV, pero muchísimo más divertido. Y como de todo hay en el mundo, no podrían faltar los juegos que son todo lo contrario de lo que se espera a simple vista: gráficos buenísimos, sistema de juego de calidad y lleno de un toque clásico, pero que por desgracia fallan en lo más importante de un videojuego; la diversión.  

  

Star Ocean es un juego tremendamente aburrido, y en esa idea iré revoloteando por el análisis hasta llegar a las conclusiones. Antes de todo ello, sin embargo, me gustaría hablar de la pequeña historia pre-compra del juego. Meses atrás aconsejé a mi primo comprarse éste título en su versión para Xbox360, porque había oído mucho y muy bueno de él. Se me pusieron los dientes largos al ver un juegazo de rol tan clásico que en mi PlayStation 3 no podía tener aún. Mi sorpresa fue mayúscula cuando descubrí que Star Ocean The Last Hope saldría para la consola de Sony, y mi alegría quedó colmada con la adquisición del juego hace apenas unas semanas. Por desgracia no es oro todo lo que reluce, y el océano estelar resulta ser menos entretenido de lo que debiera o pareciera… 

 Historia 

La Tierra ha sido destruida, tiempo atrás, por culpa de las guerras nucleares y de la bomba de hidrógeno. El ambiente de la tierra es inhabitable, y los seres humanos se ven obligados a huir bajo tierra y a vivir una vida que es tan solo una sombra de lo que fue. Por éste motivo, la raza humana comienza su exploración espacial, con el objetivo de buscar un nuevo hogar habitable donde retomar las vidas que la guerra truncó. Por medio de los agujeros de gusano, un grupo de exploradores espaciales humanos son enviados a la otra punta de la galaxia para hallar un planeta fértil y sano donde establecerse. En una de las naves Edge y Reimi buscan cumplir sus sueños de vivir una vida digna, y de salvar a su raza de la lenta extinción. En su viaje encontrarán todo tipo de razas extraterrestres, harán amigos y descubrirán que el espacio oscuro, el Océano Estelar, es más amigable de lo que pudiera parecer.

  

La historia en un primer momento es interesante, y siempre sabe mantener el interés del espectador con giros de guión, situaciones peliagudas y cambios de humor en los personajes. Por desgracia, al forma de contarla es algo espesa, tediosa, y por que no decirlo, insufrible. No es porque las escenas sean feas estéticamente o no estén trabajadas, ya que lo están. Pero duran muchísimo, una barbaridad. La más corta nos tendrá diez minutos delante de la pantalla, y la más larga hasta media hora. El final del juego dura una hora en total entre todas las cinemáticas, y eso es algo inadmisible para quien quiere jugar y no ver una película. Todo en los vídeos sucede con una lentitud soporífera, que nos tentará a saltarla a cada segundo. Jugar una hora a Star Ocean es irreversiblemente perder cuarenta de los sesenta minutos viendo vídeos, y no podremos sino llevarnos las manos a la cabeza al inicio de una escena y gritar con voz desesperada “¡que alguien haga algo, maldita sea!”. 

 Resulta extraño comparar las cinemáticas de Uncharted 2, por ejemplo, espectacular y peliculeras como ellas solas, siendo la más extensa de tan solo cinco minutos. Y aún así no resultan para nada cortas, cuentan lo que tienen que contar y satisfacen muchísimo. ¿Es, en ese caso, necesaria la enorme longitud de lo que se ve en Star Ocean? Assassin’s Creed 2 cuenta con una historia más interesante, y no por ello tiene escenas kilométricas y tediosas. Sabiendo esto queda claro que eso es un error grave por parte de los desarrolladores, que, si no veían necesario extender hasta ese punto las escenas, podrían al menos haberlas hecho más dinámicas, más entretenidas, como quizá las de Metal Gear Solid 4, o espero las del proximísimo Final Fantasy XIII.  Para terminar éste apartado podríamos decir que la historia de Star Ocean es interesante, incluso sorprendente, pero su forma de ser contada es tediosa, innecesariamente larga, detallista hasta el extremo pero aún así superflua y simple en ocasiones… No es un despropósito, pero no es un motivo para su compra, es más bien un motivo de duda, al menos por mi parte.  

Gráficos 

Estamos probablemente ante el mejor apartado del título que nos ocupa. Star Ocean: The Last Hope es estéticamente bellísimo, una maravilla que si bien no es perfecta, siempre sorprenderá por lo idílico de sus parajes. La principal baza del apartado técnico de la obra de Tri-Ace es la variedad de los escenarios, ya que los habrá de todo tipo, desde selvas jurásicas, a laboratorios futuristas, e incluso pueblos de la edad media parecidos, creo yo, a Assassin’s Creed. No sucede esto en todos los RPG, y es algo que mí siempre suele molestarme; por ejemplo en Final Fantasy IV (hablamos del remake de NDS), todos los pueblos son casi idénticos, con diferentes estructuras pero los mismos tipos de casas, el mismo color, el mismo ambiente… Repetitivo hasta la saciedad, algo que en Star Ocean no sucede.

  

Cada lugar será diferente al anterior, y llegaremos a encontrar lugares que nos enfadarán, no por su fealdad, sino por la imposibilidad de introducirse en ellos, de vivir en ellos. Suena esquizofrénico, pero es bien cierto que he pensado más y de una y de dos veces en cómo sería la vida en alguno de los idílicos planetas del universo de The Last Hope. Y toda la belleza de los escenarios se acentúa por el excelente uso de la iluminación y de los colores, con Blur por todas partes, brillos y colores llamativos, luces rojas cegadoras, el sol en el cielo, el verdor de un bosque, la espesura de una jungla, el frío gris de la edad media… El color y la luz de Star Ocean son perfectos, bien escogidos y utilizados, una delicia visual digna de presenciarse que llenará las escenas y nuestros viajes, y que hará lo que no puede la historia, entretenernos.

  

Los personajes no están tan agraciados. Sus diseños son buenos (en algunas ocasiones demasiado japoneses y dantescos, aunque habrá quien aprecie esto, no lo dudo), sus ropas agradables a la vista y en general su cuerpo bien diseñado. Pero fallan sus animaciones, no de movimiento, sino faciales. La sincronización labial se ha quedado por el camino, y las bocas no se moverán para nada respecto a la voz, algo que hoy en día canta demasiado. Lo demás, demasiado robótico, los personajes no podrán expresar pena ni ningún otro sentimiento sin hacer uso de frases o algún movimiento corporal muy pronunciado, y muy japonés, todo sea dicho. Un dato importante para aquel que juegue en un televisor de tubo normal, el juego está hecho para jugarse en un televisor HD de pantalla plana, y el no uso de éste electrodoméstico puede ocasionar algunos detalles desagradables en el apartado gráfico (subtítulos difíciles de leer, menús y suelos que parpadean…).  Pero esto no empaña demasiado el apartado en general, y terminaremos bastante contentos con lo que Star Ocean puede ofrecer, como ya se ha dicho; escenarios variados, maravilloso uso del color, del Blur y de la iluminación, personajes bien diseñados… Los gráficos de Star Ocean, al contrario de su historia, si son un motivo para la compra el título. 

 Jugabilidad 

Star Ocean es un Action RPG de corte muy tradicional. Nos moveremos por un mapeado libremente, de un tamaño considerable, buscando cofres en los recovecos y luchando contra monstruos. El desarrollo general de la aventura es clásico y tradicional; viajaremos a un nuevo planeta, hablaremos con la gente en la ciudad de turno, superaremos una mazmorra y venceremos al jefe final. Y así sucesivamente, nada nuevo bajo el sol, como el 90% de los juegos de Rol Japoneses.

  

Es quizá uno de esos puntos tradicionales el que haga resentirse el título: el excesivo número de combates. El juego en ningún momento te obliga a combatir, puedes correr y saltarte los combates, pero eso es algo por completo poco recomendable, ya que luego nos hallaremos en un aprieto ante los dopadísimos jefes finales. Es por ello que “dejar marchar” a un enemigo nos dolerá en el corazón, y no pararemos hasta vencer a todos los que hay pululando por el escenario. Y aunque el sistema de combate es divertido (algo que se explicará un poco más adelante), llega a ser tedioso y desesperante por la repetitividad de las estrategias en las peleas y de los enemigos en determinadas zonas. La variedad de enemigos es amplia, hay de todo tipo, aunque algunos serán sucedáneos de otros, con otro color, pero en general variados. Desgraciadamente cada planeta tiene los mismos enemigos estándar en su plantel, y acabaremos que nos saldrán por las orejas al par de horas. Todo en Star Ocean tiene ese sabor clásico de los juegos japoneses, y no se sale de las pautas establecidas casi en ningún momento.   

 

Hallaremos cofres con objetos dentro, algo de equipo (que no variará nuestro aspecto, salvo el de las armas), recetas para crear… Determinados objetos que hallemos serán de real utilidad, como unas extrañas Piedras con la capacidad de almacenar el alma de un monstruo en su interior. Para introducir éste alma en la Piedra, deberemos haber derrotado al monstruo en cuestión muchas veces, hasta alcanzar el 100% de su información (el por ciento puede consultarse en la base de datos de los monstruos, en la cual se describen los enemigos y se pueden ver). Es algo curioso que para algunos supondrá la búsqueda exhaustiva de algún monstruo en particular, ya que, como es lógico, los atributos de la Piedra variarán según el enemigo que introduzcamos en su interior. De entre treinta cofres con objetos de poco valor, hallaremos alguno con alguna espada, piedra o demás parafernalia que, ésta vez si, usaremos. Es muy probable que busquemos todos los cofres, pero no habrá ilusión alguna en ello ya que no encontraremos en su interior, casi nunca, objetos de un mínimo de valor o que sean de equipamiento.

  

A parte de la historia principal, el juego cuenta con una serie de misiones secundarias para conseguir dinero y experiencia y alejarnos un tanto de la aventura central. Éstas misiones serán simples en su mayoría, del tipo “busca aquello y tráemelo”, siempre con la caminata kilométrica de turno. No serían del todo aburridas éstas misiones de haber sido un tanto más precisas en lo que se nos pide. Casi nunca sabremos donde ir ni donde buscar el objeto que se nos pide, las referencias que se nos darán serán vagas y ambiguas, y acabaremos por dejar de lado la búsqueda que, aún con todo, no nos dará demasiadas recompensas, salvo quizá subir algún que otro nivel siempre y cuando no escapemos de los enemigos. La misión secundaria más divertida sin lugar a dudas es la del Colosseum, un coliseo de toda la vida donde podremos ascender en el ranking y ser el número uno, cobrando dinero y experiencia por ello.

Puede llegar a ser repetitivo, pero siempre es una motivación extra llegar a ser el mejor del campeonato. Star Ocean: The Last Hope es un Action RPG al estilo Kingdom Hearts (menos espectacular, eso si), que nos permite movernos libremente por un pequeño trozo de escenario, con los enemigos y los compañeros luchando alrededor. Podemos hacer pocos combos, ya que el tope de goles que llegaremos a hacer sin hacer uso de habilidades es de cuatro, y uno de ellos sirve para lanzar al enemigo al aire. Es una pena que no se haya alargado el combo principal, como por ejemplo si sucede en Kingdom Hearts II, videojuego de rol en el que mejorábamos al personaje y podíamos alargar sus combos una barbaridad.  Eso no sucede en Star Ocean, que por otro lado nos permite hacer uso de las Habilidades, un toque muy divertido y variado. Según subamos de nivel los personajes aprenderán habilidades que se iniciarán pulsando los botones R2 o L2 (podemos agregar una habilidad por cada botón). L

as habilidades suelen ser espectaculares, desde espadazos continuados a un agujero negro demoledor. Lo mejor es que se puede unir, creando cadenas de ataque que pulverizan al rival con mayor velocidad. Como suele suceder en éste tipo de juegos, podremos utilizar cualquier personaje de nuestro grupo en las batallas, pero siempre acabaremos por usar a Edge Maverick, al menos en mi caso. A parte de esto estarán las clásicas magias, las habilidades innatas, por así decirlo, y el uso del botón cuadrado, con cuya pulsación, y siempre y cuando tengamos la barra correspondiente llena, desataremos el poder del personaje, aumentando su velocidad y su daño durante un corto periodo de tiempo. 

 

 Utilizar ésta técnica unida a las habilidades especiales es sin duda de las estrategias más demoledoras que podemos llevar a cabo en la obra de Tri-Ace, en ocasiones la única forma de derrotar a los jefes finales, que si bien no son especialmente poderosos, si que cuentan con una barra de vida bastante extensa, en comparación a la de los enemigos comunes.  

Y hablando de ello, es necesario comentar algo sobre la dificultad del título. He leído y releído en diversos lugares de Internet que la dificultad del juego es alta, en ocasiones desesperante para el jugador. Bien, a ello he de decir que eso varía mucho. Star Ocean te permite escoger de entre tres modos de dificultad antes de comenzar la aventura. En mi caso la escogí en “Fácil”, porque según había oído, la dificultad podría ser endiablada. El caso es que no ha sido así, y Star Ocean ha resultado ser un juego sencillo hasta la médula, y he llegado a superar la historia sin ver la pantalla de Game Over ni una sola vez (no se ni como es, en realidad). Los personajes pueden llegar a tener una barra de vida extensísima si se los prepara para ello con algunas habilidades innatas, y el uso y la fácil adquisición de objetos curativos deja al jugador sin posibilidad alguna de morir. Claro está, esto en el modo Fácil, y es muy probable que en los dos niveles superiores la cosa se ponga bastante más complicada.

  

Desgraciadamente, en Star Ocean hay determinadas cosas que fallan en demasía. Aunque tiene los componentes para resultar un juego fantástico, no lo es ni de lejos porque resulta tedioso y aburrido a más no poder. El sistema de combate es entretenido y frenético, pero cansará a la larga y las escenas larguísimas y lentas nos volverán locos y romperán la fluidez y el ritmo del juego cada dos por tres. A esto se le suma la distancia enorme entre un punto de guardado y otro, y sobretodo la exagerada longitud de las mazmorras que visitaremos, a rebosar de enemigos y de kilómetros, pero completamente vacías de puntos de guardado. Es por ello que Star Ocean no es un juego para “echar una partida”, no podremos jugar media hora, deberemos tener al menos una hora o más para no acabar desesperados y pensar en apagar la consola sin haber podido guardar antes. Y eso es una pena, porque un fallo de éste tipo es inadmisible. El juego “obliga” al jugador a seguir jugando hasta hallar el punto de control, aunque éste se aburra soberanamente o tenga algo que hacer, y lo único que se logra con algo así es que acabemos por odiar determinados puntos del juego que, en otras circunstancias, nos hubieran divertido.  

Además de esto, los coleccionistas de Trofeos/Logros, deberían abstenerse de intentar lograr el 100% de éste título, ya que nos volveremos literalmente locos antes de lograrlo. No solo hemos de obtener el 100% en todo, desde la información de los enemigos a la búsqueda de todos los cofres, sino que además deberemos conseguir todos los Trofeos de Batalla de cada uno de los personajes. Estos trofeos se desbloquearán al lograr gestas tales como “derrotar a 1000 enemigos” o “hacer 50 fintas”. Cada personaje tiene sus propios trofeos, y serán muchos. Como es lógico, los personajes controlados por la máquina no obtendrán éstos premios, y deberá ser el jugador quien, usándolos, los desbloquee. Para ello tendrá que echarle horas y horas a luchar con cada personaje, porque no es tarea fácil hacerse con ellos.  

 

Claro está, para conseguir todos los Logros/Trofeos de Star Ocean, tendremos que tener todos los trofeos de combate de cada personaje. Una tarea titánica que, sinceramente, dudo que nadie haya hecho en éste planeta. Las enormes distancias, las larguísimas escenas y los momentos de juego suman una gran cantidad de horas antes de terminar la aventura. Star Ocean puede llegar a durar perfectamente unas cuarenta horas en su historia principal, muchísimas más si se quieren completar todas las misiones secundarias, subir al máximo a los personajes principales, y en general obtener todos los Trofeos/Logros. La duración de Star Ocean: The Last Hope no es para nada un problema, aunque si hay que admitir que, de las cuarenta horas que nos puede durar el título, diez o más son escenas cinemáticas.

  Sonido 

Sin duda otro punto positivo para el juego. Sus melodías son agradables, no se harán repetitivas casi nunca y algunas llegarán a ser épicas y estremecedoras, tiernas y sobrecogedoras. Una verdadera delicia para el oído que está a la altura de las mejores obras del género, y también a la del bello apartado gráfico del título. Las voces son otro cantar, aunque no son malas. La versión de PlayStation 3 nos permite escoger entre las voces japonesas originales y las inglesas. Escoger una y otra será una decisión difícil, ya que el nivel es más o menos el mismo. Es recomendable oírlo todo el ingles para quien quiera enterarse de algo más sin tener que leer, y para quien quiera aprender algo del idioma de Shakespeare, que nunca viene mal. Las voces japonesas también están bien, sobretodo por la mayor motivación de los dobladores, y por qué no decirlo, la gracia que me hace oír decir a los japoneses “maldita sea” en su idioma.

  

Conclusiones 

The Last Hope es un juego aburrido y tedioso. Eso es lo que en conclusión podría decirse del título de Tri-Ace, que en casi ningún momento sabe quitarnos el sopor de encima, y que lo aumenta progresivamente con largas cinemáticas insulsas y aburridas, y enormes distancias sin puntos de guardado. Los momentos en los que jugamos verdaderamente son placenteros y son los que logran no odiar a muerte la obra de éstos Japoneses, y será en esos momentos en los que nuestras manos estén sobre el mando, y no sobre el reloj de muñeca, en las que nos divertiremos como un juego, en teoría, debiera divertirnos. 

 No todo es malo en Star Ocean , el sistema de combate es divertido al principio, la historia tiene sus puntos interesantes, es muy clásico y el Coliseo es interesante, gráficamente es bellísimo y su uso de los colores y la luz es una verdadera delicia, pero será difícil a la larga apreciar todo esto cuando llevemos media hora de aburrida cinemática, y el perro esté ladrando sin parar para que lo saquemos a la calle, algo que no podremos hacer hasta una hora después, cuando a los desarrolladores se les ocurrió poner un punto de guardado.  

 Lo Mejor 

-Apartado Gráfico sublime, bellísimo, variado y con un uso del color y de la iluminación que nos dejará prendados.  

-El juego es clásico, y para quien guste del JRPG híperconcentrado, el título es una opción más que recomendable. 

 -El Sistema de Combate es muy dinámico, y las habilidades especiales divertidas de usar y de aprender.  

-Variedad de enemigos en cada planeta, los habrá de todo tipo.  

-Muchas horas de juego por delante, con un mínimo de cuarenta, y un máximo de infinito.  

-El apartado sonoro es excelente, con melodías sobrecogedoras, y unos doblajes ingles y japonés interesantes.  

Lo Peor 

-Cinemáticas de duraciones exageradas, desde media hora a una hora entera de insulso y lento vídeo. 

-Animaciones faciales de broma. ¿Sincronización labial? Aquí no hay de eso, ni en su idioma original.  

-La historia llega a ser simplona, aunque cuenta con algunos momentos de interés. 

 -Aunque hay muchos enemigos distintos, éstos se repiten hasta la saciedad en determinadas zonas de cada planeta. Se abusa de ellos en algunos lugares. 

 -Las misiones secundarias (excepto la del Coliseo) son aburridas, innecesarias y en la mayoría de los casos con poca información de ayuda para el jugador a la hora de llevarlas a cabo.  

 -Larguísimas mazmorras anegadas de enemigos, y con poquísimos puntos de guardado. Jugar un ratito a Star Ocean es inviable, hay que viciarse aún sin quererlo.  

-El juego es aburrido y tedioso a más no poder por la suma de todos éstos aspectos.