Gripe A: Exageración o peligro?

 

 Aquel que no conozca ésta nueva gripe es por que vive en medio de la montaña, alejado de la mano de dios. El caso es que los medios han desatado el pánico con sus titulares, han sembrado la semilla del miedo en todos aquellos que tienen cerca un foco de la enfermedad ( y los que no lo tienen, pronto lo tendrán ), porque nadie se salva de la aparición de ésta gripe.

 Pero, es realmente tan grave? Sinceramente, opino que la exageración por parte de los medios no ayuda en absoluto, ya que, señores, estámos hablando de una gripe, más grave que la normal pero mucho menos grave que otras enfermedades actuales. El caso es que un gran número de personas anda más preocupada de lo que debería, augurando el fin del mundo, incluso ligandolo con la predicción de que el mundo terminará en 2012.

Cuando oigo éstas calamidades, no puedo sinó recordar películas que, sinceramente, no es recomendable ver en éstos tiempos. Por ejemplo 28 Semanas después, Soy Leyenda, y demás cine "virusero-apocaliptico". Pero es en esos momentos en los que hay que pensar con la cabeza. En españa hay unos 12.000 casos confirmados ( probablemente más ) pero solo han muerto 8 personas, la mayor parte de las cuales ya sufría problemas anteriormente, ya sean cardiovasculares, como pulmonares y de todo tipo, es decir, estaban dentro del factor de riesgo. El resto de las personas han pasado sus días en casa, acatarrados durante un par de días, pero sin mayor problema. Porque hay que recordar, que tan solo es una gripe.

 Pero claro, ahí están los medios para exagerar, tergiversar, y en ocasiones contadas, decir las cosas como han de decirse. El caso es que en Navarra se ha confirmado el escalonamiento de la vuelta al colegio, para no causar una propagación masiva. Y no solo eso, sinó que aseguran que, probablemente, hasta un 40% de cada escuela quede infectado por la Gripe A. Oyendo éstas declaraciones, un servidor no puede dejar de preguntarse qué sucederá al empezar de nuevo los estudios, yo personalmente, que cojo hasta cuatro veces al día un Autobús, y además vivo en un pueblo donde ha muerto una persona por la Gripe, y donde se han detectado más casos no graves.

Por suerte, se está trabajando en una vacuna contra la gripe, pero por desgracia ésta no ha obtenido los resultados que esperaban. Con toda ésta información, realmente el mundo peligra? Puede suponer la Gripe A, la enfermedad que con más rápidez se transmite de todas cuantas se conoce, el fin de la humanidad tal y como la conocemos? Sinceramente, espero que no, y quiero creer que no. Muchas más personas mueren al año por gripe normal de las que han muerto hasta ahora de Gripe A, y hasta 4 millones mueren por Sida al año, algo que pocas personas en los medios de comunicación mencionan.

El caso es que el simple hecho de preocuparse por si el mundo termina es algo realmente alarmante, tener que temer a la muerte masiva de personas es algo que, si lo piensas detenidamente, sorprende negativamente. Por si fuera poco, la Organización Mundial de la Salud asegura que es muy probable que la enfermedad empeore de aquí al invierno, y no descartan que mute en algo mucho peor.

Con ésto, realmente piensas en el futuro y no estás del todo seguro de que vaya a llegar, por ejemplo, cuando pienso en Assassin’s Creed 2, me pregunto " joder, estaré vivo para entonces? " xD. Tener que preocuparse por éstas cosas es muy muy grave, y creo que parte de la culpa la tienen los medios.

 

Qué opinais vosotros? Creeis que hay motivos para que cunda el pánico? Os tranquiliza el hecho de que mueren muy pocas personas en comparación a las que viven? Qué opinais del trato de los medios hacia éste tema? Es ésto el fin del mundo, o tan solo una exageración?

Análisis Star Wars El Poder de la Fuerza (PlayStation 3)

Star Wars: El Poder de la Fuerza 

 

Un juego que prometía mucho, que ilusionó en un principio a todos los fans de Star Wars, pero que decepcionó un tanto a la hora de ser jugado. Aún siendo así, aún contando tan solo con un 6,5 en MeriStation, El Poder de la Fuerza es sin duda uno de los mejores juegos que tengo para mi PlayStation 3. Porqué? Muy sencillo.  

El Poder de la Fuerza es un juego de esos que, sin ser una verdadera obra maestra, consiguen llegarte al corazón y divertirte como pocos. La premisa del juego no podría ser mejor: Eres un poderoso Sith, con un diseño muy bueno, con un tremendo sable láser y un montón de formas diferentes de matar al enemigo. Y básicamente eso es El Poder de la Fuerza, diversión sencilla, directa y sin complicaciones. 

 El Poder de la Fuerza tiene algo especial, quizá su historia, quizá sus escenarios, o su jugabilidad, o la increíble forma de usar la Fuerza … Sea lo que sea que tenga, al terminarlo, queda un muy buen sabor de boca, y consigue algo que, por desgracia, muy pocos juegos logran: Que al ser recordado, al pensar en el juego, tengamos un buen recuerdo, agradable y con cariño. 

 Hay muy pocos juegos que simplemente con ser recordados consigan dibujar una sonrisa en tu rostro, simplemente por recordar sus personajes, el tiempo de diversión que obtuviste, etc. Y sin duda alguna, para mí, éste juego es de esos.   

 Historia 

Es muy posible que sea la historia la que le da al juego un toque muy especial. Controlamos a Starkiller, el aprendiz secreto de Darte Vader, que durante toda su vida  ha sido entrenado en las peligrosas y crueles sendas del Lado Oscuro. Somos, por tanto, un Sith, el enemigo básico de un Jedi.

De por si ser malvado es bastante apetitoso, ser crueles con nuestro sable láser rojo, destruyendo a todos y cada uno de nuestros enemigos, sin piedad.  La historia es fantástica, me encantó, desde su inicio a su fin, su camino interior sobre la delgada línea que separa el mal y el bien, y sobretodo el precioso final, tanto el original como el alternativo.

Quizá si el juego fuese más largo se habría podido desarrollar con más tranquilidad, más escenas y más diálogos que hiciesen de Starkiller un personaje aún más carismático. Aún así, con lo que tiene está muy, muy pero que muy bien.  Yo no soy un fan total de Star Wars, he visto las películas, y me gusta, pero probablemente si me preguntas por cierto personaje, o tal escenario, no sepa decirte qué o quien es.

 Aún así me he enterado por completo de la historia, y me he enamorado de ella. 

  Gráficos  

 Llegamos a un punto que muchos han criticado. Yo he jugado la versión de Ps3, y no puedo sino elogiar sus gráficos, y sobretodo su diseño artístico. De buenas a primeras, el juego entra por los ojos. Los gráficos son nítidos, claros, agradables. Las texturas son increíbles, sobretodo en el planeta-vertedero  Raxus I, donde el brillo y las texturas de la chatarra son dignas de admirar. 

 Los personajes están muy bien diseñados, y sus movimientos son fluidos y realistas, muy creíbles. Sin duda esto ayuda en las escenas cinemáticas, muy peliculeras y largas, como a mi me gustan. Es una verdadera delicia observar al aprendiz moverse, saltar, golpear, lanzar rayos, usar la Fuerza, en plena selva, con un AT-ST, un montón de soldados imperiales a su alrededor, y sin la más mínima bajada de Framerate.

 Personalmente estoy más que satisfecho con los gráficos que presenta el juego, están sobradamente bien. Pero si algo hay que recalcar respecto al aspecto Técnico, ese es el Diseño Artístico con el que cuenta. Lugares de fantasía, planetas llenos de chatarra, una selva de enormes plantas, un planeta de los Wookies fielmente representado, máquinas muy bien pensadas, decoraciones muy acordes con los escenarios …

Maldita sea, incluso los trajes del protagonista, del primero al último, tienen un diseño que quita el hipo!  Un resultado magistral, salido de mentes magistrales cuyo trazo y esbozos han logrado crear un mundo diferente, frío a veces, tierno en ocasiones, majestuoso siempre. Muchos juegos con mejores notas desearían un contenido artístico tan superior como lo tiene éste Star Wars, aunque probablemente nunca lo alcancen. 

 

  Jugabilidad

 Si gráficamente es una delicia, jugablemente es mejor, al menos para mí. Básicamente durante todo el transcurso del juego deberemos viajar de A a B matando a todo bicho viviente que se atreva a mirarnos. A algunos les parecerá repetitivo, pero a mi me encanta, quizá por que en ese aspecto soy más clásico, prefiero pocas florituras y más muerte, pero desde luego me lo paso como un enano derrotando a los enemigos.  Porque es en ese sentido en el que El Poder de la Fuerza llama realmente la atención.

Hay tantos modos de matar a los enemigos que te encantará derrotar a cada uno con estilo y de una forma personal y bella a la vista. Para comenzar, el sable láser cuenta con bastantes combos, muy fáciles de ejecutar, que hacen de las batallas una verdadera sangría ( si hubiese sangre, que no lo hay ). Se pueden juntar varios poderes para desatar combos mortíferos, como por ejemplo impregnar el sable láser con rayos azules de la fuerza, o lanzar empujones con la fuerza, enviando a los enemigos bien lejos como si de un bate de béisbol se tratara.  Pero es el uso de la Fuerza lo que más exploto.

El juego permite levantar y mover en el aire a gusto a los enemigos. Elevas al enemigo con R2, y lo mantienes flotando en el aire mientras agoniza y patalea, intentado zafarse de sus ataduras invisibles. Podemos moverlo a los lados, arriba, lanzarlo lejos en cualquier dirección. Podemos hacerle dar vueltas sobre si mismo, o estamparlo contra el suelo, o el techo, o las paredes. Tenemos control absoluto sobre él.  

Y, sinceramente, esto abre un mundo de posibilidades para todos aquellos que disfruten derrotando con estilo a los enemigos. Personalmente, hay varias artimañas que suelo usar en el combate, cuando solo queda un último enemigo vivo, o si uno de ellos me ha molestado más de la cuenta: Lo elevo en el aire con la Fuerza, le lanzo unos rayos azules y después le tiro el sable a modo de boomerang. Aun con el sable clavado, lo lanzo contra el suelo, lo que genera una fuerte explosión que lo llena todo de chispas. 

 Hacer eso es, sin duda, una verdadera delicia que te hace sentir un Sith de verdad. También es curioso dejar caer a los enemigos al vacío, o lanzarlos muy alto y ver como caen. Hay un sin fin de maneras de derrotar a los enemigos, y como el juego carece de sangre, nunca llegan a ser demasiado violentas. Habrá ocasiones en que se rejugará el juego simplemente para hacer éste tipo de cosas de vez en cuando, sin intención de pasarse el juego ni nada parecido.

 Como era de esperar, también hay duelos entre Jedis, muy espectaculares y frenéticos. En éstas ocasiones no podremos lucirnos haciendo cosas elegantes y estilistas al enemigo, ya que éste presentará más resistencia que los demás. Cuando estén al borde de ser vencidos, se nos mostrará una espectacular escena Quick Time Event en la que deberemos pulsar los botones en los momentos precisos para hacer cosas realmente espectaculares.  Esos momentos son muy divertidos y agradables de ver, pero por desgracia se ven bastante perjudicados por una inexplicable desincronización entre la imagen y el sonido.

En algunas ocasiones el sonido está bien colocado, pero en otras escucharemos los golpes y los sonidos FX segundos antes de que ocurran las acciones. Como he dicho, se ven perjudicadas por esto, pero aún así no dejan de ser buenas y acertadas.  Cabe destacar también, negativamente en éste caso, el desafortunado minijuego de estrellar el destructor estelar con la Fuerza.

 Es una buena idea muy mal llevada a cabo, ya que en muchas ocasiones los Joystick no responden como deberían a nuestras acciones, impidiéndonos estrellar la nave correctamente. Un minijuego corto y desafortunado que no llega a empeñar el espectacular resultado final.

En lo que a duración se refiere, el juego es bastante correcto, dado lo que se ve últimamente ( juegos de 4 horas etc ). A parte de superar la historia en si, hay ciertas cosas que se pueden hacer y que alargan en parte la vida útil del juego. Por un lado están los Holocrones Jedi, que son cuadrados amarillos esparcidos por las fases, y que contienen extras, como imágenes y diseños muy bonitos, o incluso trajes increíbles para el protagonista o colores para su sable, etc.

Conseguirlos todos es un reto importante, ya que algunos están muy escondidos, lo que nos llevará a rejugar las fases varias veces.  Además, nos encontramos con otros objetivos adicionales en las fases, como liberar de las ataduras a una especie de calamar gigantesco, destruir naves de transporte enemigas, y cosas por el estilo. Hay distintos modos de dificultad, unos cuatro creo que recordar, difíciles algunos y muy sencillos otros.

 Además, también podremos mejorar nuestros poderes, y llegar a perfeccionarlos al máximo, subiendo sus estadísticas hasta el límite nos obligará a derrotar a cientos de enemigos para subir de nivel. Si se supera el juego lentamente, con control, completándolo al 100%, puede llegar a dudar unos 10 días, que es lo que a mí de duró.

 Si se juega rápidamente y sin control alguno, pasando de los extras para ir directo al grano, durará unos 5 días, que es lo que me ha durado a mí al rejugarlo de nuevo tiempo después.  En definitiva, es un juego relativamente correcto en cuanto a duración, ni muy largo ni muy corto, correcto.  

 Sonido y Música 

Por descontado el juego cuenta con la música de las películas, todo un acierto ya que ayuda a sumergirse rápidamente en la batalla, con la marcha imperial de fondo. Temas orquestarles que llenan los oídos y la pantalla, que bañan con su calidad las escenas cinemáticas y que quedan guardadas en nuestra memoria sin remedio.  Las voces están dobladas a nuestro idioma, con un doblaje que, sin contar con dobladores conocidos, consigue superar el notable.

 Especial mención a la voz de Starkiller, que nunca la había oído y que me ha sorprendido gratamente. Lo mismo digo de la voz del general Kota. Un doblaje intenso en muchas ocasiones, y que no deja en evidencia a las cinemáticas, las mejoran incluso. 

En cuanto al sonido, lo único negativo que he podido encontrar es la ya mencionada desincronización a la hora de los Quick Time Event. Por lo demás, un aspecto excelente. 

  Conclusiones 

Un juego de jugabilidad clásica, de duración correcta, de aspecto gráfico y artístico de infarto, con unas melodías peliculeras, estelares, y con una historia que te llegará al corazón, sobretodo por su apoteósico final. Un juego que, si eres fan de Star Wars, no te puedes perder, y sino tampoco. Un Beat’em’up inmejorable que se ve resentido por algunos defectos sonoros, pero por muy poco más.

  Le pongo un 9, no alcanza la nota máxima, pero no es por sus errores, sino porque en sus aspectos correctos no llega a ser una divinidad suprema. Aunque está muy, muy cerca de las puertas del cielo.

  Lo mejor 

– Historia profunda, con un protagonista carismático y giros en la trama. 

 – El diseño artístico que luce el juego, un verdadero trabajo artesanal. 

 – Aspecto gráfico notable, agradable a la vista.  

– Jugabilidad clásica, con un uso de la Fuerza muy acertado y un control sobre el personaje muy fiable y suave. Da gusto jugarlo. 

 – Banda Sonora de las películas, con eso no hace falta decir más. 

 – Extras desbloqueables y trajes muy acertados, un buen complemento. 

 – Rejugable.  

Lo peor

 – Las desincronizaciones en los Quick Time Event.  – Podría ser más largo, aunque es correcto en ese aspecto.

  – Que el final no quede abierto y esté muy claro que no habrá segunda parte. 

   NOTA FINAL  

 9

RPG Maker XP – Hogwarts: Escuela de Magia y Hechicería

Hogwarts: Colegio de Magia y Hechicería

Creo que sin duda he escogido un buen momento para presentar el juego, con el estreno de El Misterio del Príncipe la vena " Harry Potter " está más hinchada que nunca.

Historia

Eres Gontier McGrath, un chico londinense que vive su vida, hasta que cierto día recibe una serie de cartas misteriosas que le invitan a coger el Hogwarts Express y estudiar en Hogwarts, la más ilustre escuela para magos y brujas.

En un principio, toma la carta cómo una broma, pero ante la visita de Remus Lupin, acaba creyendo que existe un mundo mágico más allá, un lugar de fantasía y misterio…. En el juego no eres Harry Potter ni nadie de la saga, eres un personaje completamente nuevo y desconocido, pero eso no quiere decir que no se relacione con gente famosa de la saga. En el juego salen Harry, Ron, Hermione, Luna, Neville, Oliver Wood, Snape, Dumbledore …

Modo de Juego

El juego es un Sandbox puro y duro, en el que tus acciones son completamente libres, salvo en el inicio del juego. Al pisar Hogwarts, eres completamente libre de elegir la Quest que quieres llevar a cabo. Cada personaje importante tiene sus propias misiones, por ejemplo, si hablas con Ron, él te pedirá algo y tú puedes ayudarle, obteniendo así una recompensa.

Además, puedes hablar con los profesores y asistir a sus clases. Por ejemplo, si hablas con Snape, te pedirá que reúnas una serie de ingredientes para crear una poción. Cuando los tienes todos, vuelves a las mazmorras y puedes crear la poción por medio de un Quick Time Event que he implementado en el juego.

Y así con todas las clases, las clases de Hagrid, las de vuelo, las de Defensa contra las Artes Oscuras … Si completas todas las Quest que te proponen los profesores, tendrás un Excelente en su asignatura, y si obtienes cierto número de Excelentes en las asignaturas, consigues premios.

En lo referente a las batallas, hay pero no excesivamente. Hay enfrentamientos con Jefes Finales, en el club de duelo, o con monstruos que al ser derrotados dejan caer un objeto que necesitamos, pero no son el centro del juego. Los combates son Action RPG, no por turnos. No es ningún Script, sino un sencillo Engine. Pero como he dicho, las batallas son un adherido, lo que más importa del juego son las misiones y otros minijuegos.

Además, hay ciertos momentos del juego en los que podemos utilizar una escoba voladora, por ejemplo en las clases de vuelo. En éstas clases tendremos que volar con nuestra escoba y pasar por el centro de unos arcos de piedra, un minijuego bastante divertido. Además, si se superan las clases de vuelo, se puede participar en un campeonato de Quidditch.

Para participar en dicho torneo, se deberá tener una escoba voladora. Las escobas se pueden comprar en el Callejón Diagon, son bastante caras y hay tres tipos: Barredora, Nimbus 2000 y Saeta de Fuego. He intentado darle a la jugabilidad mucha variedad, llegando incluso a conducir un coche para llegar a tiempo a la estación de Kings Cross, a esquivar avispas, a ahuyentar Ghouls, etc …

Hogwarts, la creación del castillo

Sin duda lo más difícil en cuanto a la creación del juego es la construcción de los mapas del castillo. Intento ser lo más fiel posible tanto a los libros, como a las películas y los videojuegos. En el juego pueden verse lugares emblemáticos de las películas y los libros, por el momento éstos son los lugares famosos que he hecho:

-La Cabaña de Hagrid
-Los dormitorios y la Sala Común de Gryffindor.
– La gran Escalinata
– El Gran Comedor
– El Baño de los Prefectos
– La Recepción del Castillo
– El puente
-La clase de pociones
-El jardín de la clase de Vuelo
-Los Invernaderos

Espero poder implementar también el Bosque Prohibido, la Cámara de los Secretos, el estadio de Quidditch, estudios muggles, el despacho de Dumbledore y muchos lugares más.

Los Extras

Hay un montón de extras en el juego, porque creo que son muy importantes, vitales. Normalmente se consiguen con cofres. Al abrir un cofre, salta una pregunta sobre el mundo de Harry Potter, y si la contestas adecuadamente, obtienes el extra, pero también hay otros modos de obtenerlos, como conseguir excelentes en asignaturas, cromos y mucho más. Aquí un listado y su explicación de los extras que se pueden encontrar en el juego:

Trajes

Muchos trajes para el personaje principal. Por ejemplo, el traje de Quidditch, el traje del torneo de los tres magos, el traje de batalla, el traje de gala … Además, también pueden desbloquearse personajes famosos, y jugar con ellos, como Voldemort, Luna Lovegood, Harry, Dumbledore, Lupin …

Cromos de Magos y Brujas Famosos

Cromos que puedes mirar y leer en los que se explican escuetamente los rasgos característicos de los personajes de la saga, con imágenes. Al obtener cierto número de cromos, se desbloquean más extras.

Grajeas Berttie Bott de todos los sabores

No podían faltar en un juego de Potter. Son Grajeas que se encuentran ocultas por el mapeado. Si tienes cierto número de ellas, puedes ir a Sortilegios Weasley y cambiárselas a Fred y a George por premios.

Galerias de las Películas

Se desbloquean cumpliendo ciertos requisitos a lo largo del juego, y son un pase de imágenes sobre las películas de Harry Potter, así como de sus adaptaciones a videojuegos. Hay seis galerías, una por cada película estrenada.

Criaturas Mágicas

Páginas del Folio Bruti, en las que se puede leer información sobre las criaturas y los monstruos que pueblan el mundo mágico de Harry Potter. Algunas se desbloquean con cofres, otras con requisitos, y otras simplemente venciendo al monstruo en cuestión.

Fotos de Monumentos de Hogwarts

En el juego hay unas baldosas amarillas que, si pulsas ENTER sobre ellas, te permitirán lanzar una foto a un determinado lugar famoso de las películas o los libros, como por ejemplo el Baño de los Prefectos. Hay cierto numero de fotos a realizar, tenerlas todas equivale un premio muy interesante.

 Imagenes

 

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NOVEDADES!

 

Bueno, el proyecto avanza rápidamente, y he incluido una novedad, bastante importante. Se hace llamar “ La Biblioteca Harry Potter “. Creo que el nombre dice mucho de lo que es, ya que en su interior se podrán ver muchas cosas sobre el joven mago.

Las batallas Históricas

Pulsando ENTER sobre un cristal, accederemos a un panel en el que se nos mostrarán batallas famosas del mundo de Harry Potter, tales como la lucha con Quirrell, el duelo con Draco Malfoy, la batalla en el cementerio con Lord Voldemort … Todo tipo de batallas, un total de 9, más dos secretas. Para poder optar a luchar en una batalla, se debe haber superado la anterior. Las batallas son las siguentes:

-Quirrell —- Enemigo: Quirrell
-El Duelo contra Malfoy —- Enemigo: Draco Malfoy
– Gilderoy Lockhart —– Enemigo: Gilderoy Lockhart
– La Cámara Secreta —- Enemigo: Basilisco
– Los Dementores —- Enemigo: 50 Dementores
– El Lago —- Enemigo: Criaturas del Lago
– El Cementerio de Voldemort —- Enemigo: Lord Voldemort
– Batalla en el Ministerio —- Enemigo: Bellatrix Lestrange
– El Secreto de Draco —– Enemigo: Draco Malfoy

A estas deben sumársele dos secretas. Ganar en éstas batallas será muy útil, ya que se recibirán recompensas.

Las Escenas Míticas

En el otro cristal, se podrán ver diferentes escenas de las películas ( lógicamente adaptadas al Maker, no habrá videos ). Para poder verlas se tendrán que desbloquear anteriormente. Aún no tengo claro qué escenas habrá ( a diferencia de las batallas, esto lo tengo pendiente ), pero puedo asegurar que estará la Advertencia de Dobby, la Muerte de Dumbledore, etc …

También he agregado una serie de clases de Transformaciones y Encantamientos en los que se podrán aprender hechizos que permitirán al jugador desbloquear zonas del castillo a las que anteriormente era imposible acceder. Tales son: Glacius, Flipendo o Reparo, entre otros. Para superar las clases y aprender el hechizo, se deberá escapar de una mazmorra, normalmente utilizando el hechizo aprendido. Más o menos como en los primeros juegos del joven mago.

Además, el juego en si no tiene historia, sino una serie de misiones secundarias, clases, minijuegos, colecciones, etc. Pero me he planteado incluir una historia, que probablemente presente nuevos personajes y seguramente esté relacionada con la reapertura de la Cámara de los Secretos.

 

 

Espero que deis vuestra opinión sobre el proyecto, que ya está muy avanzado ( unas 4 horas de juego aproximadamente ).

 

Saludos!

Análisis: Harry Potter y el Misterio del Príncipe ( PlayStation 3 )

Harry Potter es ya un símbolo de la cultura popular, sin duda el más famoso mago que ha dado la literatura actual. Sus películas le han dado a conocer aún más, y a pesar de contar con algunos detractores, Harry Potter es una de las sagas más rentables y con más fans de la actualidad.

 Como es lógico, con la nueva película, El Misterio del Príncipe, nos llega un nuevo videojuego, que yo jugué en éste caso en PlayStation 3. Bien, sin más dilación, enfrasquémonos en los recuerdos de Albus Dumbledore e investiguemos el pasado de Lord Voldemort …

 

Harry Potter y el Misterio del Príncipe

 

 Tengo el juego prácticamente desde que salió, pero no lo jugué hasta haber visto la película. Bien, ya lo he hecho y he terminado el juego, y tras superarlo en su totalidad, me ha dejado un sabor agridulce, aunque eso no quiere decir que sea un mal juego, al revés, es sorprendentemente bueno en algunos aspectos.  Comenzaré por los gráficos.

 

Aspecto Gráfico

 Sin duda alguna, es uno de los mejores aspectos del juego, una delicia que sorprende a cada momento. Los personajes principales están muy bien recreados, sobretodo el de Harry Potter, que es exacto al actor real. En general todos son más que correctos, con algunas excepciones, como por ejemplo Draco Malfoy o Ginny Weasley, que no llegan al nivel del resto. 

En cuanto a los videos que el juego nos muestra, quizá deberían haberlos mejorado un tanto, algunas escenas son cinemáticas, pero la mayoría están creadas con el motor del juego, y algunos movimientos pueden llegar a ser algo irreales o bruscos, sobretodo en la parte del ataque a la madriguera. 

 

Por otro lado, las animaciones faciales de Harry son increíbles, muy llamativas y bien desarrolladas, algo que ayuda a la hora de levantar un poco la calidad de los videos. Y ahora llega la parte que más me ha gustado del aspecto gráfico: el castillo. No han cambiado mucho respecto a lo que hicieron en la Orden del Fénix, han incluido algunos lugares, como el campo de Quidditch, el lavabo de Malfoy, la entrada a Hogwarts … Le han metido unos buenísimos y sorprendentes gráficos y cual es el resultado? La mejor recreación de Hogwarts que jamás se ha hecho. 

 Porque es una delicia explorar el castillo y encontrar las aulas exactas a las de las películas, lugares muy característicos, como la estupenda sala común, y demás. Es sorprendente como han unido todos los lugares de la saga Harry Potter y los han conectado con maestría. El castillo es real, creíble y laberíntico. Es increíble como han plasmado a la perfección cada detalle, cada ornamentación de cada puerta, cada antorcha, mesa, estatua … Para todo fan de Harry Potter, es algo impagable.  

 

Sonido

Pasando del sobresaliente aspecto gráfico al sonoro. Sin duda alguna, éste aspecto también es digno de mención, ya que cuenta con todas y cada una de las voces de la película, me parece que no falta ninguna. La de Harry, Ron, Hermione, Draco, Dumbledore, Snape, McGonagall …  Qué más se puede pedir? Un doblaje notable, más que notable. Y pasando a la BSO, también correcta, muy correcta además, con temas orquestarles de la película y otros tantos nuevos, que solo escucharemos en ciertos momentos de acción. Mientras paseemos quizá se escuche una leve melodía de acompañamiento, y sobretodo el ruido y los crujidos del castillo.

 

 

 Jugabilidad

En cuanto al apartado jugable, tiene sus mas y sus menos, aunque más mas que menos. Veamos. La primera impresión se divide en dos tipos, dependiendo de si el jugador ha probado la Orden del Fénix o no. En el anterior título, podíamos “toquetear” casi todo lo que había en el escenario, desde encender una antorcha a arreglar una silla. Por hacer éstas pesquisas nos daban puntos azules que desbloqueaban recompensas, a modo de videos de desarrollo, entrevistas, etc … Muy bueno.

Qué sucede en el Misterio del Príncipe? Pues que eso no está, al menos no exactamente. Si uno no ha jugado al anterior, no le importará, pero para quien si que lo ha hecho, no podrá evitar echarlo en falta.  En ese aspecto, el Misterio del Príncipe cuenta con una misión secundaria que trata de recoger 150 emblemas de Hogwarts.

 Algunos emblemas serán muy fáciles de encontrar, estarán incluso tirados en el suelo, pero otros estarán pegados en paredes, ocultos entre la maleza ( que deberemos quemar con Incendio ), rotos, o pegados en estatuas de león, por ejemplo. También podremos recoger miniemblemas, que salen despedidos de casi cualquier objeto pulsando dos veces arriba. Al alcanzar cierto número de miniemblemas, obtenemos un emblema grande.  

 Conseguir éstos emblemas es muy divertido, y al principio encontraremos muchos de ellos, pero cuando avancemos en la historia y alcancemos el número 100 de emblemas, encontrarlos será una tarea muy difícil. Qué obtenemos al recoger cierto número de emblemas? Pues mejoras en los duelos, y sobretodo extras para el modo dos jugadores, como por ejemplo personajes para luchar en los duelos, escenarios, etc. Está bien, pero sinceramente prefería los videos de desarrollo y las entrevistas del anterior juego.  En cuanto al grueso de la jugabilidad, el Misterio del Príncipe se divide en tres actividades muy divertidas, y sobretodo muy comunes durante el juego: Pociones, Duelos y Quidditch.

En la mayor parte de las misiones del juego deberemos ir de un lugar a otro, ver un video, luchar en un duelo, hacer una poción o ganar un partido de Quidditch. Resultaría repetitivo si éstas actividades fueran aburridas, pero no lo son, divierten de principio a fin.  Elaborar pociones es toda un gozo, una idea muy bien pensada que divierte desde el minuto uno. En el club de pociones podremos elaborar muchos tipos distintos de brebajes,  cuya dificultad aumenta significativamente.

 Al hacer una poción, nos puntúan según nuestra habilidad, pudiendo conseguir de una a cinco estrellas, igual que sucede en los duelos y en el Quidditch. En cuanto a los duelos, muy mejorados respecto a los anteriores juegos, he de decir que son divertidos, pero quizá demasiado fáciles. Contaremos con cinco hechizos diferentes, pero siempre acabaremos limitándonos a tirar al suelo a nuestro enemigo con Expelliarmus, acercarnos a él mientras cargamos nuestro hechizo y soltárselo en toda la cara, y con eso el duelo estará ganado, y encima obtendremos cinco estrellas.

 Lo dicho, quizá demasiado fácil, aún así divertido.  Podremos unirnos al club de duelo de todas las casas y convertirnos en campeones de cada uno de ellas. Es un sencillo reto que alargará un poco la vida del juego, sin duda. En cuanto al tema del Quidditch, casi no se ha retocado nada respecto a otros juegos del joven mago, tendremos que controlar la escoba y pasar por los aros que la Snitch Dorada va dejando tras de si. Llegaremos a volar por todo el campo, y por fuera también, en la frenética persecución tras la pelotita veloz. Quizá eche en falta un botón para acelerar más, pero con lo que tiene es suficiente.

 

Historia

  El juego sigue fielmente la historia de la película, paso por paso y punto por punto. Las misiones son casi siempre lo mismo, pero como he dicho, no se hacen repetitivas. El juego consigue sorprender y entretener al jugador en determinados momentos, por ejemplo permitiéndonos controlar a Ron bajo los efectos del Filtro de Amor, o caminar por el castillo ( más que caminar, mirar a nuestro alrededor ) en primera persona desde los ojos de Harry, cuando toma el Felix Felicicis con una música un tanto graciosa de fondo. 

 Lo único reprochable a la historia sería su falta de esfuerzo a la hora de explicar la trama, será necesario haber visto la película para entender del todo las frases y las escenas.

 Además, es bastante corto, aunque con algo de autocontrol puede llegar a dudar una semana, incluso. Exceptuado el Cáliz de Fuego, éste juego de Harry Potter es el más corto de la saga. Pero si nos dedicamos a buscar los emblemas, a completar todas las pociones, los duelos y los entrenamientos de Quidditch, y sin olvidar las insignias ( una especie de Trofeos o Logros que se consiguen al cumplir ciertos requisitos en el juego ), el juego se alarga bastante, sin llegar a ser largo de todas formas. 

 

Conclusión

 Un juego que gustará mucho a los fans de Harry Potter, gracias a su fidelidad a la película y su impagable representación de Hogwarts, pero quizá no convenza a los que desconocen o no aceptan al joven mago. Pero yo me pregunto: Quién se compra un juego de Harry Potter si no es fan de la saga? En definitiva, si estás dudando de comprarlo, si eres un fan de Harry Potter pero no estás seguro, si tienes la “Pottertisis” de la película, olvídate de los comentarios, también de éste, y haz lo que verdad quieres, obviando el cerebro y la mente.  

Comprarlo!

 

Nota Final:

 8.0

Relato creado por mi: MATHEW

A parte de jugar a videojuegos, soy un ávido lector, y me gusta escribir mis propios relatos. Ahora mismo me hallo escribiendo un conjunto de relatos cortos, de unas 15 páginas cada uno. Éste es el primero de todos, Mathew. Aquí una sinopsis:

 

 

Charles es un joven maltratado por la vida. Su madre murió al parirle, y su padre es un borracho agresivo. Durante su joventuz, comienza a experimentar un agudo caso de esquizofrenia, siendo acosado por un hombre imaginario, de nombre Mathew, que le atormenta a diario. Una noche, en un arrebato de ira, asesina su padre, también llamado Mathew. Esa noche, Charles descubre que si asesina a alguien llamado Mathew, la alucinación desaparece por un tiempo. De ésta forma, comenzará una serie de asesinatos que lo llevarán más rápido aún a su muerte …  

 

 

                  P r ó l o g o  

Virginia Darrows había vivido toda su vida en un pequeño pueblecito del norte de Washintong, un lugar plácido y tranquilo, lejos del ajetreo de la ciudad y el estrés de la sociedad. Había sido criada de manera ejemplar, y sus padres estuvieron realmente orgullosos de ella cuando consiguió el título escolar, con los quince años recién cumplidos.                             

  Había terminado el curso y todo el verano esperaba a ser disfrutado, segundo a segundo, muy merecido tras el tiránico trabajo que Virginia había llevado a cabo durante todo el año. Entonces comenzaron a suceder los “ incidentes “, como solían llamarlo sus padres. Virginia comenzó a comportarse de forma extraña, histérica en ocasiones. Discutía a voces con su madre, se peleaba a golpes con sus amigas, se escapaba de casa en plena noche … Los padres de Virginia comenzaron a preocuparse seriamente de su hija, preguntándose qué le había sucedido, y a qué se debía ese cambio tan brusco en su actitud. Decidieron esperar, poniendo sus esperanzas en el tiempo, esperando que éste curase las heridas que su hija pudiera tener, heridas que probablemente provocaran los accidentes. 

 Pero los días y los meses y los años, pasaron sin remedio, y la situación no mejoró. Virginia seguía comportándose de forma histérica, y a cada segundo que pasaba, su cuerpo se demacraba más y más. Dejó de salir con sus amigas, se mantenía encerrada en su cuarto, negándose a salir cuando se lo pedían sus asustados padres.  Virginia comenzó a hablar sola a la edad de diez y siete años. Mantenía conversaciones sin sentido, se contestaba a si misma. Parecía vivir en un mundo diferente al del resto, ajena a lo que sucedía a su alrededor. Una lluviosa tarde de invierno, los padres de Virginia la llevaron a la fuerza al hospital psiquiátrico de Florida. Virginia forcejeó y gritó durante todo el camino, pero no se detuvieron en su marcha. El matrimonio Darrow estaba seguro de que su hija, la muchachita agradable y educada que habían criado con esmero, había desaparecido en aquel verano maldito, dos años atrás.  Los médicos del centro psiquiátrico analizaron a Virginia durante días, estudiando su actitud, sus gestos, sus movimientos, hasta el más mínimo detalle de su ser.

No tardaron demasiado en darse cuenta de que Virginia Darrows poseía un caso grave de esquizofrenia. La noticia destrozó a sus padres. En el momento de la noticia, hubiera podido escucharse el crujido de los sueños rotos. Virginia Darrows fue ingresada en el hospital el 17 de julio de 1969. Y jamás saldría viva de allí. Pero antes de dejar el mundo definitivamente, antes de sumergirse en la eterna oscuridad y exhalar su último aliento, dejó en el mundo un último resquicio de su locura, una última maldición.  Tuvo un hijo.                

  C a p i t u l o  1 

Charles Darrow no vivió una infancia agradable, feliz y cálida, como debieran ser las infancias. Fue educado por su padre, Matthew Ellis un drogadicto agresivo que substituyó los consejos y los cariños por los golpes y los gritos. Nada supo de su madre, salvo que murió en el parto, estando ingresada en un hospital psiquiátrico. Su padre solía asegurar que Charles había matado a su madre por puro egoísmo, por haber querido venir al mundo antes de tiempo. Cuando decía esto, Charles se tapaba los oídos y gritaba sin cesar, hasta que lo único que escuchaba eran sus propios y agónicos gritos.

A la edad de catorce años comenzó a desarrollar un leve caso de esquizofrenia, quizá heredado de su difunta madre. Los ruidos de la calle se tornaban en frías voces, graves lamentos y palabras sin sentido, torturándolo. La situación familiar no hizo sino empeorar su estado psíquico, agudizando la esquizofrenia. Poco tardó en tener alucinaciones muy desagradables. Comenzó a ver a un hombre, muy parecido a su padre, siempre observándole, desde la sombra, con ojos furiosos. Los meses pasaban y el hombre-alucinación no desaparecía, pero no fue hasta un año después cuando rompió el silencio. – Hola, Charlie – fue lo primero que Charles escuchó del hombre – Me llamo Matthew. 

Y eso fue lo único que dijo. Durante semanas repitió esta misma frase, una y otra vez, en la mente del desdichado Charles. Tenía miedo de contarle a su padre lo de las alucinaciones, por miedo a una reprimenda, así que continuó su vida sin tomar mediación alguna. Con el paso del tiempo, Charles comenzó a relacionar al hombre de la alucinación con su padre. Lo que la alucinación hacía estaba estrechamente relacionado con su padre, lo que llevó al joven Charles a odiar profundamente a ambos. Cumplidos los diez y ocho años, Charles seguía viendo al hombre, cuya cantinela nada había variado.

 El nombre Matthew continuó sonando en su cabeza a cada segundo, volviéndole más y más inestable. Una noche de verano, Charles había salido a comprar cerveza para su padre, y al volver, le estaba esperando en el umbral de la casa. Nada más entrar, Charlie comenzó a recibir golpes con un cinturón que solía llevar puesto, uno detrás de otro, sin descanso.Con el paso de los años, había desarrollado cierta inmunidad al dolor, necesaria sin duda dadas las numerosas palizas que recibía cada semana por parte de su padre, cuando volvía drogado a casa, o simplemente se encontraba de mal humor.

Pero esta paliza fue demasiado. Charles comenzó a sangrar copiosamente por la espalda, manchando el suelo de sangre y llenando el ambiente del  olor metálico y dulce de la sangre. Pero su padre no paró. Siguió golpeándole sin cesar. Mientras tanto, la alucinación de Charles continuaba con su frase: – Hola, Charlie, me llamo Matthew. El dolor comenzó a hacerse insoportable, la cabeza iba a explotarle, deseaba estar muy lejos, lejos de allí, en un lugar silencioso, diferente, indoloro, un lugar feliz como el de aquellos chicos que a veces veía en la calle, hablando alegremente. Deseaba ser normal. De súbito, su mente se saturó, y un profundo grito escapó de su garganta. Tan fuerte fue el alarido, que su padre dejó de golpearle, mirándole atónito. Charles jamás había abierto la boca mientras era golpeado. – Hola Charlie, me llamo Matthew. 

Como una exhalación, Charles se incorporó, dejando una enorme mancha de sangre en el suelo. Cogió el cenicero que su padre utilizaba cuando no apagaba sus cigarrillos en los brazos de Charles, y golpeó sin dudarlo en la cabeza de su padre. Cayó al suelo, inerte, en silencio. Parecía que toda la sangre del cuerpo desease salir por la hendidura que había creado en la cabeza de su padre con el cenicero. Pasaron unos segundos de silencio, en los cuales nada se oía salvo la alterada respiración de Charles, aún con el cenicero en la mano, observando atónico el cuerpo inerte y sin vida de su padre. La lluvia comenzó a caer suavemente, humedeciendo la oscura noche. Las gotitas de lluvia empezaron a repiquetear en el cristal de la ventana, llenando la silenciosa estancia del monótono sonido. Charles, que continuaba quieto, escuchó con atención el sonido.

Y una sonrisa se le dibujó en el rostro. Oía la lluvia, y solo la lluvia! Nada más! La voz había callado al fin! La alucinación había desaparecido por fin! Parecía que, con la muerte de su padre, toda su vida acababa de encarrilarse. Y como si alguien le hubiese quitado el velo de los ojos, pudo observar el mundo por vez primera, ante el se abrían un mundo de posibilidades. Charles podía retomar su vida, comenzar de cero. Había matado a su padre en defensa propia, ningún jurado le condenaría, podía medicarse y mejorar su situación … Pero de entre todas estas opciones, destacaba una, una horrible opción, digna de una mente marchita, y a esta idea se aferro el pobre Charles, concienzudamente.  

Todo encajó de súbito, tan rápidamente que Charles se quedó con la boca abierta.  La alucinación había desaparecido, pero volvería. Volvería. Había desaparecido momentáneamente. No cabía duda de por qué había desaparecido. Había matado a su padre, su padre, llamado Matthew … Todo encajaba ahora. La alucinación se llamaba Matthew. Su padre se llamaba Matthew …  Por primera vez, Charles Darrow vio claro su objetivo en la vida. La alucinación había desaparecido por matar a alguien llamado Matthrew. Y no aparecería más si continuaba encontrando a gente llamada Matthew. Debía matar a todo aquel que se llamara Matthew.

 Todo cobraba sentido, como si se tratase de una película cuyo argumento no entiendes hasta la frase final.  Y de esta forma, Charles eligió la única opción que le llevaría a la perdición.  

                       

     C a p i t u l o  2

  Un año después.  Tal y como Charles había supuesto, la muerte de su padre no le causo problema alguno, salvo unas incomodas visitas a los juzgados. Gracias a la pericia de Charles, nadie se enteró, siquiera imaginó que tuviera algún tipo de enfermedad mental. Al ser mayor de edad ( contaba con diecinueve años ), el estado no pudo dejarlo en ningún orfanato, por lo que le consiguieron un piso en Manhattan, donde se instaló a los pocos días. Era un piso cómodo, no demasiado grande, pero infinitamente mejor que la pestilente letrina en la que había vivido durante toda su vida.  A menudo Charles se sorprendía de lo fácil que había sido todo. Tan solo tuvo que levantarse del suelo y golpear a su padre, y todo se solucionó. Podía haberlo hecho antes.

 Se hubiera ahorrado muchos sufrimientos. Pero de nada servía sufrir por eso, se encontraba bien, y tenía claras sus ideas. Había comenzado a tratarse la esquizofrenia, tomaba pastillas todos los días. Le causaban mareos y vómitos, pero se sentía mejor. Estaba completamente reformado. Pero había algo que le perturbaba, día y noche. La alucinación había desaparecido, pero qué le impedía volver? En cualquier momento volvería para atormentarle, y entonces quizá no pudiese expulsarla de nuevo. Debía matar de nuevo. Era sencillo, muy fácil. No había remordimientos en él, simplemente ignoraba que matar a alguien estuviese mal o bien.

Todo era relativo. Para él no era más que una terapia contra su enfermedad. No llegaba más lejos que eso.  Había buscando un trabajo en Manhattan, un trabajo para mantenerse entretenido y conseguir dinero suficiente como para comer todos los días y poder pagar su piso. No aspiraba a nada más. Una mañana de Enero comenzaba a gestarse en el cielo. La luz mortecina del sol penetraba por las rendijas de las cortinas del cuarto del piso de Charles. Dormía profundamente. Era tan silencioso que su presencia podría haber pasado inadvertida para los ojos inexpertos. A su lado, el teléfono comenzó a sonar. Los ojos de Charles se abrieron de par en par, como si nunca hubiera estado dormido, se incorporó rápidamente, lo que le provocó un suave mareo que poco tardó en irse. Cogió el teléfono y con voz educada dijo: – Residencia de Charles Darrow, que desea?  – Hola – dijo una voz aguda, una mujer sin duda. Tan solo por su voz, se hacía odiar – Me llamo Isabella, le llamaba para decirle que estamos interesados en su solicitud de trabajo. 

 El rostro de Charles cambió rápidamente. Ahora la voz de Isabella sonaba como los cánticos de los ángeles, allá en el cielo. Recordaba haber dejado una solicitud en una tienda de electrónica, no haría más de dos días. Se aclaró la garganta y contestó: – Me alegro de oírlo – dijo – Quiere que me pase por la tienda o algo parecido?  – Si, nos gustaría que se pasase por aquí, esta tarde a ser posible – contestó la voz de Isabella – El señor Wesker quiere hablar con usted, explicarle como funcionan las cosas aquí, ya sabe …  – De acuerdo, no tengo ningún problema con eso – aclaró Charles – Me pasaré esta tarde por la tienda.  – A sido un placer hablar con usted, señor Darrow – concluyó Isabella – Ah, y perdone por llamarle a estas horas de la mañana, pero ya sabe, el trabajo es el trabajo. Le esperamos, señor.  Y un clic le informó de que había colgado. Lo había logrado.

Ya tenía un trabajo. Se había reformado. Miró la hora en el reloj iluminado, que marcaba las siete de la mañana. Se levantó de la cama, ya que le era imposible retomar el sueño de nuevo. Se dirigió al lavabo, y se miró al espejo. Tenía buen aspecto. Parecía que todo mejoraba por momentos. Charles no cabía en si de gozo.  La mañana pasó muy lentamente. No dejaba de mirar el reloj, impaciente por presentarse en la tienda y hablar con su futuro jefe, como si observando las agujas del reloj el tiempo pasase más rápido. Pero no era así, y al poco tiempo comenzó a desesperarse. Se vistió y decidió dar un paseo. Abrió la puerta de casa y bajó las escaleras hasta la calle. El viento fresco le golpeó en la cara, secándole y cortándole los labios, obligándole a entrecerrar los ojos. Comenzó a caminar, absorbiendo cada mota de olor, un olor fresco y matinal. Olía a esperanza. Miró al cielo. Azul. No había ninguna nube que tapase la belleza asombrosa de los cielos, ni el reluciente sol que todo lo iluminaba con su luz clara. Una sombra le traspasó el rostro. Recordó sus alucinaciones, y sus tiempos oscuros.

 Odiaba esos momentos, los aborrecía. Se odiaba a si mismo por recordarlos y estropear los momentos felices que vivía, pero sabía que era inevitable. Pero pronto todo terminaría , una vez encontrase a un Matthew, eso lo solucionaría todo.  Su estómago le indicó que se encontraba hambriento. El mediodía llegaba, y su paseo se había alargado demasiado. Encontró un buen restaurante unas calles más abajo, y allí disfrutó de la comida que le ofrecían. Charles nunca estuvo acostumbrado a buenos tratos ni a restaurantes, tampoco a la buena comida, siquiera a la comida decente, por lo que los restaurantes, malos o buenos, eran un verdadero paraíso para él, lleno de olores y sabores que desconocía hasta entonces.  Una vez hubo terminado de comer, se encaminó a la tienda de electrónica, con los nervios a flor de piel. Charles no estaba acostumbrado a tratar con la gente, al menos no directamente. Siempre se había comportado de forma muy cerrada, viviendo en su mente, alejándose de la compañía que no fuera estrictamente necesaria. No tardó demasiado en llegar ante la modesta tienda de electrónica, atestada de todo tipo de electrodomésticos, desde lavadoras a microondas o batidoras de todo tipo.

Una mujer de baja estatura y voz chillona le recibió: – Oh, hola, debes de ser Charles, verdad? – Dijo la mujer.  – Si. Isabella, cierto?  – Asi es. – contestó – Espera un momento, voy a llamar al señor Wesker.  Y desapareció entre el montón de cajas y electrodomésticos. Poco después apareció un hombre alto, entrado en años y con una gran barriga. Se paró delante de Charles y le miró por encima de sus gafas de media luna. Una sonrisa agradable iluminó

su rostro, y tendiéndole una mano, dijo: – Me llamo Matthew Wesker, encantado de conocerle.   

    

   C a p i t u l o   3

 Charles respiraba compulsivamente, exhalando aire como una locomotora, temblando sin cesar en pleno ataque de histeria. Había salido corriendo de la tienda en cuanto Wesker se presentó, sin mediar palabra. No solo había estropeado sus posibilidades de trabajo, sino que además había sufrido una enorme recaída, rememorando sensaciones que creía olvidadas, sensaciones de sus tiempos oscuros.  Ahora se encontraba en su casa, agazapado bajo la mesa, mirando a su alrededor. Buscaba compulsivamente la más mínima señal que le indicara la aparición de la alucinación. No cabía duda de que volvería, había dejado marchar a un hombre llamado Matthew. Había cometido un gravísimo error, y ahora debía pagar las consecuencias.  Notó el amargo sabor de la bilis en la boca, acompañado de una arcada que le hizo encogerse. Salió de debajo de la mesa y corrió al lavabo, abrió la tapa del váter y vomitó. Tosió y lloró a partes iguales.

Todo lo bueno que había logrado, todos los avances que había alcanzado se habían ido al traste. Jamás podría recuperarse, no cuando cometer errores se convertía en una tarea sencilla.  Una vez se hubo encontrado mejor, se reincorporó, y se lavó la cara con agua muy fría, disfrutando del dolor que la punzante agua le producía en las facciones. Ahora se sentía mucho mejor. Se recuperaría. Se miró en el espejo. Aún tenía buena cara, un poco pálido, pero nada más. Encontraría otro trabajo y volvería a encarrilarse. Este solo había sido un hecho aislado, un pequeño error sin consecuencias, inevitable. No debía preocuparse.  – Hola, Charlie. Me llamo Matthew. 

 Charles se paró en seco. Su mente se quedó en blanco, su respiración se pauso, incluso el corazón pareció pararse. Miró a su derecha, y allí estaba, su esquirla, su maldición, la alucinación, repitiendo incesantemente su única frase, su único nombre. El mundo comenzó a nublarse, rodeándolo todo de una neblina blanca y espesa, desdibujando los contornos de las cosas, volviéndolo todo negro. Charles esperó el abrazo de la muerte, pero esta no venía a buscarle aún. Despertó tres horas después, desmayado, en el suelo del lavabo. En su cabeza seguía sonando la condenada frase, y ante él se hallaba, inamovible, la alucinación.  Ni siquiera las pastillas habían hecho desaparecer sus tormentos. Había vuelto al principio del tablero, a la primera casilla, y ahora debía empezar desde el principio. Todo terminó con la muerte de su padre, Matthew, y todo volvería a terminar con la muerte de otro Matthew. Era simple, la lógica innegable de un loco. Esa misma noche terminaría con la alucinación, y a partir de entonces la mantendría a raya.  

Charles comenzó a elucubrar planes de asesinato, planes oscuros, pero según él, necesarios. Esperaría, ansioso, hasta la noche, hasta que Wesker saliese de su tienda para volver a casa, a descansar bajo el seno de su familia, feliz. Feliz. Eso quería ser Charles. Y si para ello debía destruir, lo haría. No tomó las pastillas esa tarde. No le funcionaban, su cura distaba bastante de lo que aquellas pastillitas suponían.  A las once de la noche salió de su casa, a hurtadillas, como una sombra. Recorrió las calles por instinto, llegando automáticamente hasta una oscura esquina, muy cerca de la entrada de la tienda de electrónica. Y allí, escondido, paciente, esperó. Pasaron los minutos y Wesker no salía. Charles comenzó a ponerse más y más nervioso, pues la frase, eterna, no paraba de repetirse en su mente, enloqueciéndolo. La tenue luz de la luna dotaba a todo de un toque blanquecino, de ensueño. Un sonido rompió el silencio en la solitaria calle. Una puerta se abría.

Charles se asomó con precaución por encima del coche en el que estaba escondido, oteando a su alrededor. Y allí estaba. Wesker salía tranquilamente de la tienda. Estaba solo. Charles se arrastró entorno al coche para acercarse todo lo posible a su objetivo. Mientras tanto, Wesker intentaba abrir la puerta de su coche. Se escucharon unas llaves caer, y Wesker soltó una maldición. Perfecto, las llaves le darían tiempo. Ahora estaba a solo unos metros del hombre, podría haberle tocado si lo hubiese querido, pero no lo hizo.  Esperó.  No estaba seguro de hacerlo. Matar a alguien? Estaba mal. Estaba mal? De pronto, comenzó a dudar. Debía irse a casa. No! No debía, debía quedarse, matarle. No debía acobardarse, si lo hacía, la alucinación le habría vencido, y eso no era una opción. Charles se incorporó, delatando su posición. Wesker notó su presencia y se asustó momentáneamente. Al comprobar que no era más que el muchacho que había salido corriendo aquella misma tarde, se tranquilizó un tanto.

  – Qué haces aquí, chico? – preguntó – Qué te ocurrió esta tarde? Charles guardó silencio.  

 – Vienes por el trabajo? – intentó Wesker – No te preocupes, debías de estar nervioso, por eso te fuiste. No pasa nada. Si quieres pásate mañana por la mañana y hablamos del empleo, de acuerdo?  

Charles continuó callado. No apartaba la vista de Wesker, y éste no dejó de notarlo. Comenzó a asustarse, ahora ya no le parecía un muchacho asustadizo, sino un desequilibrado extraño y peligroso. Intentó abrir la puerta del coche, y fue entonces cuando Charles rompió el silencio: – A donde va? – dijo.  – V-voy a mi casa – contestó Wesker, muy nervioso

– Es tarde, ha sido un día duro. Tengo que irme, hablaremos mañana … Si, mañana …. 

 Charles se alarmó, la puerta del coche se había abierto ya, y Wesker intentaba entrar. No podía dejarle escapar. No debía. Se abalanzó sobre él, iracundo, y le golpeó fuertemente en la cara. El golpe le hizo desequilibrarse y ambos cayeron al suelo. Wesker comenzó a gritar a voz en grito. Debía acallarle, o despertaría a todo el vecindario! Se lanzó sobre él y le tapó la boca con las manos. Wesker intentó liberarse, pero era demasiado viejo, no podía medirse con un joven como Charles. Pasaron los segundos angustiosamente, y a cada segundo que pasaba, Wesker se ponía más y más pálido. Charles se obligó a mirar a otro lado. Wesker no dejó de patalear ni un segundo, intentando liberarse por todos los medios, pero de pronto paró. Charles continuó agarrado a su boca un buen rato más, hasta que se dio cuenta de que todo había terminado. El cadáver de Matthew Wesker yacía en el suelo, inerte, blanco y sin vida.

El silencio inundó toda la calle, la alucinación había desaparecido.  Charles respiró lenta y acompasadamente,

disfrutando del aire de la noche. La peor parte ya estaba hecha. Ahora debía librarse del cadáver.       

    C a p i t u l o  4

 Matar a Wesker había resultado muy sencillo, incluso placentero. Deshacerse de su cuerpo fue una tarea mucho más ardua e incomoda que terminar con su vida. Charles pensó que la mejor manera de deshacerse del cuerpo era tirándolo en alta mar, así que alquiló una barca en el puerto y con máxima discreción subió el cadáver a bordo.  Se preocupó por que Wesker descansase para siempre en el fondo, así que lo ató junto a unas cuantas piedras para que se hundiera con más facilidad, y así evitar que flotase hacia la superficie y fuese detectado. Nadie pareció darse cuenta de nada, siquiera del forcejeo que Charles y Wesker tuvieron en plena calle.

 Había sido el crimen perfecto, al menos de momento. No sería más que otro caso del montón, abierto y sin culpable. Pero sabía que esto no terminaba así, no tan fácilmente. La matanza no debía terminar, jamás. Era la única forma de mantener a raya a la alucinación.  Y fue asi como Charles continuó su vida. Tomó cada día las pastillas, aunque no le servían de nada, nunca estaba de más una ayuda, por pequeña e inútil que fuera. Pasaron los meses y la alucinación no parecía volver, incluso llegó el punto que Charles pensó que no volvería más, aún sin matar a más Matthew. No había encontrado a ninguno, algo que le alegraba y le apenaba a partes iguales.  Encontró un trabajo en un videoclub, a unas cuantas manzanas de su piso, y por el momento todo parecía ir bien. Se preocupaba por no preguntar el nombre a sus clientes. A menudo pensaba en cuantos Matthew se habría encontrado, y por ignorar su nombre, se habrían salvado de la muerte.

Comenzó una relación amistosa con su compañera de trabajo, Alice. Aunque no tenía esperanza alguna con ella, suponía una gran ayuda, un buen apoyo moral que solía utilizar cuando sufría alguna recaída, aunque Alice ignoraba por completo el problema de Charles, y los horribles actos que éste había cometido.  Según esta relación se fue profundizando, Charles mejoraba más y más. Había ocasiones en las que olvidaba por completo a su alucinación. Podría decirse, sin exagerar demasiado, que Charles Darrow había encontrado al fin su equilibrio, alcanzando así su momento de “ oro “, su etapa más cuerda. Pero esto no iba a durar mucho tiempo. Charles descubrió que Alice mantenía una relación con un profesor universitario, desde hacía varios meses. Aunque Charles no quería, Alice insistió concienzudamente en presentárselo, hasta que al fin aceptó, a regañadientes.  Una mañana de agosto, Alice y Charles se dirigieron al piso en el que vivía junto con su pareja.

El piso era muchísimo más lujoso y mejor decorado que el de Charles, aunque a éste no le importó. Las paredes, completamente cubiertas de estanterías y libros daban a las habitaciones un toque rústico y hogareño, completamente distinto a las del frío apartamento de Charles. Charles sabía perfectamente lo inteligente que Alice podía llegar a ser. Leía libros continuamente y estaba estudiando derecho, lo que le hacía  preguntarse por qué no trabajaba en algo mejor que un triste videoclub.  Se sentaron en un cómodo sofá, y vieron un poco la televisión mientras esperaban la llegada de la pareja de Alice. Charles miraba la televisión, pero tan solo la miraba, ya que no prestaba atención a nada de lo que se mostraba en ella.

 No tenía televisión en su piso, nunca le había encontrado la gracia a mirar una serie de imágenes, una detrás de otra, en un trozo de cristal cuadrado. Aún así, simuló disfrutar del programa que estaban mirando, con intención de contentar a la jovencita que tenía a su lado.  La atención por la televisión se rompió cuando el sonido de unas llaves abriendo una puerta asomó desde el pasillo. El novio de Alice llegaba, el momento de ponerse la máscara y mostrar su faceta más falsa había llegado. Un hombre alto y delgado entró en el comedor, mirándolos a ambos.  

– Vaya, Alice, no sabía que teníamos un invitado hoy – dijo. 

 Alice se levantó, y Charles hizo lo mismo. 

 – Este es Charles – dijo ella – El chico del que te he hablado, mi compañero de trabajo.  

– Ah! Charles! – dijo el novio de Alice, simulando sin éxito un tono de sorpresa – Tenía ganas de conocerte.

 Alice no para de hablar de ti.  Estaba claro ambos no acababan de caerse bien. Aunque a Charles le era indiferente ( había ido olvidando el significado de la palabra sentimientos ), ese hombre alto y con gabardina tenía algo que no le gustaba. Se creó un incomodo silencio, que se alargó demasiado, tanto que Alice tuvo que intervenir: – Bueno, Charles – dijo – Este es Matthew Adams, mi pareja.  El mundo se paró por completo. Por un momento pareció que todo lo que había alrededor de Charles se paraba en seco. Un sudor frío recorrió su espalda, un pequeño temblor le

hizo estremecerse. Observó con atención la cara del hombre que iba a matar.                               

       C a p i t u l o  5 

Se mantuvo callado durante todo el rato que estuvo en casa de Alice, y se alegró mucho cuando al fin pudo irse de allí. Se despidió rápidamente y abandonó el agradable piso. Caminó por las calles en silencio, sumido en sus pensamientos. No sabía a donde se dirigía, pero no le importaba, tan solo quería caminar, como si eso pudiera solucionar todos sus problemas.  No paró cuando un mendigo le pidió limosna, ni cuando al cruzar una calle casi le atropellan, no paró por nada del mundo. Para cuando se quiso dar cuenta, se encontraba en Central Park, rodeado de árboles. El silencio era total, tan solo roto por el zumbido de los insectos, allá en las copas de los frondosos árboles. Respiró hondo el aire sanó del bosquejo. Las luces del mediodía comenzaron a llenarlo todo, lentamente, extendiendo su calor abrasador y pegando las ropas a la piel.  No había lugar para las dudas.

 Estas hacía tiempo que se habían marchitado, junto con lo poco que quedaba del alma de Charles Darrow, cuando mató a su padre en el porche del infierno. No tenía otra opción que matar a la pareja de Alice. No sentía pena por él, sino por ella. Destrozaría su vida, completamente, y si alguna vez descubriera quien era el verdadero culpable … Por ello debía hacerlo en algún momento especial, el momento idóneo, cuando ella no estuviese cerca.  Alice tenía turno de noche al día siguiente. Estaría toda la noche tras el mostrador del videoclub, y no llegaría a casa hasta las ocho de la mañana. Tiempo suficiente. Si, tiempo suficiente.

 El plan ya estaba hecho. Solo quedaba llevarlo a cabo. Esperó pacientemente hasta al día siguiente. No fue a trabajar, no era el momento. Tampoco tomó las pastillas, necesitaba estar sereno por la noche. Había trabajo, mucho trabajo por hacer.  El cielo comenzó a oscurecerse, y unas ligeras gotas de lluvia lo mojaron todo, arreciando minuto a minuto hasta convertirse en una gran tormenta. Pero no era nada en comparación con la tormenta que comenzaba a estallar en la mente de Charles. Cogió una máscara y se la guardó en la chaqueta. Se obligó a pensar en la manera de matar a Adams … Mientras daba vueltas por su piso, comenzó a escuchar, débilmente, la vocecilla de la alucinación, vomitando una y otra vez su frase. Esto le hizo darse más prisa.

Cogió un cuchillo largo y afilado de la cocina y se lo guardó en el pantalón.  Respiró hondo y salió del piso como una exhalación, una sombra silenciosa e invisible.  Caminó a pasos agigantados por la mojada calle, disfrutando de la frescura del agua mientras rozaba su piel, cayendo incesantemente. El sonido era atronador. No había ni un alma en la calle, algo muy lógico teniendo en cuenta que el cielo parecía querer explotar sobre la ciudad. Tardó una hora en llegar a la calle en la que vivía Alice, y eran las tres de la mañana cuando subió en silencio las escaleras, hasta el tercer piso. Una vez hubo llegado, se paró en seco. Sacó de dentro de la chaqueta la máscara y se la puso. Dificultaba mucho su visión, y respirar era mucho más complicado, pero era necesario. Sacó el cuchillo del pantalón, y comprobó lo afilado que estaba. Lo pasó suavemente sobre su dedo, y una fuerte sensación de quemazón le indicó que se había cortado. Disfrutó del dolor y observó la sangre salir.  

Puso la mano sobre el pomo y sacó la llave del bolsillo. No había olvidado llevarse la llave antes de salir de la casa precipitadamente, el día anterior. Había sido muy sencillo. Aunque estaba seguro de que Alice le hubiera dado una copia de las llaves si se lo hubiese pedido. Se odiaba a si mismo por lo que iba a hacer, pero no se detuvo. La puerta chirrió ligeramente al abrirse.  Se introdujo en silencio, atravesando el umbral de la puerta. Sus pasos eran certeros, su caminar silencioso, rápido y ágil. Ya había entrado en la casa, conocía su disposición. Podía escuchar la televisión, en una sala cercana, iluminada. Se aproximó con más lentitud hasta llegar a la puerta de la habitación. Con extrema precaución, se asomó.  Adams estaba sentado en el sofá, ajeno a todo, observando muy concentrado un partido de béisbol en la televisión. El volumen estaba muy alto. Mejor.

Entró en la habitación, aproximándose centímetro a centímetro a su objetivo. Estaba a unos pocos metros cuando pisó algo blando. No era un cable, ni un palo, tampoco una alfombra. Un ensordecedor aullido le indicó que había pisado la cola del gato. El gato. Adams se giró automáticamente, de repente alerta. No tardó en verle, con la mascara puesta y el enorme cuchillo en la mano. Gritó y se levantó en el acto. Se alejó unos metros hasta que chocó de espaldas contra la pared. Era vergonzoso.  – Qué quieres? – preguntó Adams – Quieres dinero? Llévatelo todo, por favor, pero no me hagas daño! Llévatelo!  Charles se quedó perplejo. En ese momento se dio cuenta de lo que estaba haciendo. Iba a matar a un hombre a sangre fría. Maldición! Se estaba echando atrás. Si ese gato no hubiera hecho tanto ruido … Hubiera sido más sencillo matarle sin mirarle a los ojos, sin tener que escuchar súplicas … Mientras pensaba, Adams había aprovechado para aproximarse al teléfono. Estaba marcando un número. No podía permitírselo. Se lanzó directo hacía él, y no pudo evitar emitir un grito.

Adams reconoció la voz al instante.  – Charles? – dijo – Eres tú? Eh? Ya se lo que buscas! Quieres a Alice, verdad? Quédatela! No la quiero, no la quiero, es tuya! Pero déjame ir, de acuerdo? Hazle lo que quieras a ella! Charles se quitó la mascara. Eso no. Ni iba a permitir que un hombre capaz de decir tales cosas, un hombre tan cobarde, un ser repugnante, no le iba a permitir vivir. Solo pensar en respirar su mismo aire…. Le entraban arcadas. Miro a los ojos a su victima, que le devolvió la mirada. Se observaron unos segundos, los últimos segundos de vida de Matthew Adams. Charles se lanzó con el cuchillo en la mano, y con un rápido movimiento lo clavó en el pecho de Adams. El apuñalado abrió los ojos de par en par, intentando exhalar aire, aspirarlo, agarrado con fuerza a sus últimos momentos de vida. Pero su muerte era inevitable. El cuchillo había cortado su hilo de la vida, había terminado con él. Cayó de rodillas, intentando sacarse el cuchillo del pecho, pero no lo hizo. Cayó de espaldas, con los ojos abiertos y la cara tensa, asustada. El suelo comenzó a teñirse de rojo.  Charles comenzó a respirar muy rápido. Se había hecho el silencio. Había funcionado de nuevo, la alucinación se había ido, de momento.

Un éxito. Se dio la vuelta dispuesto a marcharse, pero se paró en seco. Con los ojos completamente abiertos y la respiración cortada, observó a Alice, en la entrada, mirando a su pareja muerta en el suelo, y a su lado a su asesino, con el cuchillo manchado de sangre en la mano. Había vuelto antes de tiempo.  Charles corrió hacia Alice, con el

cuchillo en ristre. Un alarido rompió el silencio de la noche.       

      E p i l o g o  

En los días que pasaron, Charles no salió de su casa. Ni siquiera comió, ni durmió en ningún momento. Se sentó en el suelo, mirando anonadado  la pared de enfrente, y así estuvo durante tres días. Temía que al moverse su alma se descompusiese en mil pedazos, que lo poco que quedaba de Charles Darrows se rompiese al incorporarse. La alucinación había vuelto. Matar a Adams no había servido absolutamente de nada. Pero eso no le importaba.  Nada importaba. No podía olvidar los alaridos de terror, de dolor, que Alice soltó antes de caer muerta en el suelo.

En ese momento entró en una especie de limbo, en una burbuja de placentera indiferencia. No le importó ver muerta a su amiga en el suelo, tampoco le importó que le viese la cara una anciana, al salir del piso. Tampoco le importó que, al cuarto día, unos policías entrasen en su casa, le leyesen sus derechos y le llevasen esposado a la comisaría. Ni siquiera intentó demostrar su inocencia. Simplemente era culpable. Y la forma más sencilla de salir de ese lío era obvia. Ser inocente. Y no lo era. 

 Así que no habló en ningún momento, ni cuando le condenaron a cadena perpetua en un juicio, ni cuando le encerraron en su celda, una noche de agosto. Permaneció en el más absoluto silencio, escuchando una y otra vez a su alucinación. Pero ya no le importaba. Ya no era una persona, simplemente un manojo de carne, sentado en una cama, dentro de una celda. No se fijó, ni siquiera miró, a su compañero de celda, un gordo y calvo delincuente, cuyo olor inundaba toda la estancia. Pero éste si que se fijó en Charles. Pasaron unos días. Una agradable mañana de septiembre permitió a Charles ver los rayos del sol entrar por entre las rejas de la diminuta ventana. La voz tosca del criminal rompió el placentero silencio: 

– Eh, colega – dijo – Porqué estás aquí?  No contestó. 

 – Es que no me oyes? – insistió el criminal – Bueno, no importa. Espero que nos conozcamos mejor. Me llamo Matthew. Matthew Carry.  

Charles le miró, apartando la vista de la ventana. Mantuvo los ojos fijos en él durante unos segundos, pero pronto perdió el interés y continuó mirando por la ventana. Escuchó con resignación la frase de su alucinación, e iluminado por los rayos de sol, esperó pacientemente la llegada de su tan deseada muerte.     

 

Bugs, ese gran conocido

Errores en los juegos, por desgracia algo muy común últimamente. No es una pena que un juego de calidad se vea eclipsado por sus bugs? No da rabia que una partida guardada se vuelva inútil por un bug que no te deja continuar la partida? En esta primera aportación, hablaré de algunos títulos en los que se me han estropeado partidas guardadas por culpa de un día poco lúcido de los desarrolladores:

 

 Tomb Raider Legend ( PlayStation 2 ) Triste lo de éste juego. Lo tenía desde hace mucho tiempo, pero lo dejé a medias por una razón que no recordaba. A la espera de comprar el InFamous, decidí rejugarlo y pasarlo de una vez por todas. He estado jugándolo unos días y me ha parecido un juego estupendo, divertido, variado, interesante, inspirado … Por desgracia, no es oro todo lo que reluce. Me hallaba yo felizmente jugando en el nivel de “ Inglaterra “ cuando se planta ante mí una serpiente gigante, muy parecida a la del inicio del primer God of War. Bien, ya tenía bien sabido como vencerla.  Había que disparar a unas campanas para que emitiera sonidos. El monstruo se sentía atraído por éstas ondas y se aproximaba, absorto, a la campana recién tiroteada. Justo cuando estaba mirando la campana había que utilizar un gancho para tirar de una palanca. Al hacerlo, una jaula caía del techo, justo en la cabeza de la serpiente, restándole vida. Había cuatro campanas, cuatro jaulas en total.  Había que tirárselas a la cabeza todas para vencerla. Donde radica el problema? Pues en que una de las jaulas no caía, por mucho que activásemos la palanca. En principio creí que estaba haciendo algo mal, así que traté de dispararla, traté de hacer todo tipo de cosas. Al final me rendí y miré un video en Internet. El jugador del video conseguía tirarle todas las jaulas en la cabeza, sin hacer nada especial. Qué decepción me llevé al descubrir que era un bug, muy habitual en este juego.  Y aquí me hallo yo, con la partida inservible, y con el juego a medias de nuevo. Ahora recuerdo por qué lo deje sin terminar!   

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 BioShock ( PlayStation 3 ) Me dejaron éste juego y yo tenía grandes expectativas depositadas en él. Comencé a jugarlo y me pareció interesante. Era un juego largo, sin duda. Jugué durante días hasta que llegué, sin demasiadas dificultades pero si con mucho tiempo de juego, hasta el teatro de Sander Cohen.  En ésta parte del juego, había que matar y fotografiar a ciertos personajes, y colgar sus fotos en una especie de “ obra de arte “ colocada sobre un escenario. El primero de todos era un pianista. Muere él solo, así que tan solo le hice la fotografía. Me dirigí a la sala principal, donde un gran telón rojo se abrió para dejarme ver la obra de Cohen, donde debería colgar las fotos de los cadáveres. Colgué la del fotógrafo y me encaminé a por la siguiente victima. Le maté rápidamente y me volví al teatro para colgar la foto.  Y qué sorpresa! El telón estaba cerrado y no se abría de ninguna forma! El hecho de que Cohen, al hacer la foto al cadáver, me dijese que fuese a colgarla en su obra, me hacia dudar. Cómo voy a colgar la foto si el telón está cerrado? Maté y fotografié a todos los demás objetivos, con la esperanza de que el matarlos a todos, el maldito telón se abriese. Pero no lo hizo.  Consulté a un amigo y me dijo que sin duda se debía a un error, un bug bastante molesto y raro. Me aconsejó continuar una partida anterior. Pero qué listo de mí, qué confiado, que guardaba siempre en el mismo archivo! Mi partida destrozada, una vez más, por un error del juego. Quizá BioShock sea un juego de diez, pero desde luego para mi no lo es.  [img] //xs139.xs.to/xs139/09222/bioshock1984.jpg [/img]

 

 

The Elder Scrolls IV: Oblivion Elder Scrolls IV: Oblivion, un juego-bug que sin duda a mi me encanta, a pesar de todo. Tiene muchos bugs, pero sin duda, el más peliagudo ( y que no me ha afectado a mí personalmente ) es uno que se sucede en la misión “ El Canto de la Sirena “. En dicha misión, para hallar al responsable de una serie de robos a hombres, eres citado a las 11:00 en una casa. Inocentemente, el jugador se dirige a esa casa y entra. Una vez dentro, le instan a quitarse la ropa. El jugador obedece. Le aseguran que pronto llegará una mujer con la que debería hablar.  Pero esa mujer nunca llega. Y así se queda el jugador, encerrado en la casa, siendo completamente imposible salir, y con la partida ( en caso de que el jugador guarde dentro, o el juego guarde automáticamente ) inutilizable. Parece que éste bug es tan grande como el mundo que Bethesda creó para el juego!