Capítulo 2: ¿Un día más o … diferente?

 

Capítulo 2: ¿Un día más o … diferente?

 Haciendo el menor ruido posible, me levanto de la cama,me voy medio dormida hacia al lavabo y de mal humor.  Madre mía, vaya cara que llevo, con un pocode agua fría y luego un vaso de leche caliente, y seré la reina del mundo,bueno a lo mejor tampoco tanto, pero sí seré y tendré esa filosofía de viviresta única y preciosa vida.  Cinco minutospara tomarme el vaso con calma, pensando en este día tan perfecto, con un solradiante, algo se me escapa pero no sé que es, seguro que en algún  momento lo sabré, nohay prisa.

Me doy cuenta que me tengo que espabilar o no me dará tiempo a hacer la cama y las cosas de casa, como por ejemplo: recojer la habitación, que la tengo patas arriba, dejarme las zapatillas de estar por casa en la entrada, también el bolso de esta tarde si salgo con las chicas o si me surje otra cosa, que no vaya con las prisas de siempre.  

Estoy lista para la aventura del día, esa de ir a clase, de ver a los compañeros, a las amigas, aprender más que nunca, pero supuestísimo, ver a la única persona que ha robado mi corazón : a Álvaro.

¡Ya es hora!

 – Mamá , me voy. Nos vemos esta noche. Acuérdate que hoy me voy con Gina y luego me iré a hacer un par de recados, tranquila que llevo dinero suficiente…- 

-¿Estás segura?- mi madre siempre igual de preucupada, no tiene remedio, hay cosas que no cambian…

Hablando de que hay cosas que no cambiarán, hoy veré aGina con un new look, no sé que se habrá hecho, pero siendo como es ella no mesorprenderá para nada, ¿qué, cómo es? Pues mira: alta, con un piercing en ellabio inferior, pelo rizado y largo, es muy guapa de cuerpo, esto último porqueme lo dijo hace un tiempo Federico quien está enamoradísimo de ella desde haceaño y medio. A ella también le gusta, pero no sé porque va con tantos rodeos enlugar de decirle lo que siente, supongo que será el miedo de que las cosascambien si no funciona, no puedo decir nada al respecto porque no he estado enese tipo de situaciones, al menos hasta ahora; no sé qué  haría yo en su lugar. Pero lo más seguro esque no haría sufrir a alguien de ese modo, sobre todo porque no se lo merece,no es un chico cualquiera, es nuestro mejor amigo; a quién lo conozco desde losocho años y ella lo conoce desde las trece o catorce no me acuerdo exactamente.

Se enamoró de ella a los pocos de conocerla, en menos dedos semanas estaba enamoradísimo, cuando me lo dijo me quedé de sin palabras,el hecho de que en tan poco tiempo sientas algo hacia otra persona sin apenasconocerla o haber hablado durante un período de tiempo corto es difícil decreérselo, ¿ pero porque no? Las puertas del corazón se habrán en el momentomenos inesperado y te hace ver ese paraíso, llenándote de vida,  dejando sin respiración tan solo verla. Oestar pensando cada instante de tu vida cuando estarás con él o ella, ése momentoque tiene que ser perfecto que nada haga perder esa magia que hay entrevosotros, que solo piensas que no sé termine nunca, que pides más y más,deseándolo al máximo; no como en mi sueño, que al final no nos pudimos besarporque el despertador sonó. Espero que al menos, que mis amigos no dejen laoportunidad de estar juntos, de compartir esa complicidad y química que hay;porque podría ser uno de los mayores errores que habrían hecho hasta ahora.  

 

Volver a verte

 

Capítulo1: El sueño

Es precioso este paisaje, una puesta de sol de lo másbonito, sin calor ni gente, paseando mientras pienso cómo puede ser que algotan valioso como el agua la gente no lo valore. Esa brisa que me acaricia la piel y se me lleva este largo pelo, cierro losojos y disfruto del momento mágico, del único momento que me siento yo misma.El agua está algo fría, pero me gusta mientras ando descalza y notar que de vezen cuando el mar quiere jugar con mis pies y los tobillos.

Tengo los pies queni los noto, los tengo relajados y a la vez cansados de tanto andar, ya llevo ratocaminando, me siento en el suelo, sonrío al ver el horizonte pensando que lavida es maravillosa, relajarme escuchando las olas del mar es lo más parecido ami felicidad del día a día. Las gaviotas chillan enloquecidas al ver a su presasaltando entre olas pequeñas, unas se lanzan como flechas otras siguen dandovueltas contemplando a ver si encuentran algún pez más grande, otras navegantranquilamente dejándose guiar por las agua quietas de este mar. 

Echo los brazos hacia atrás con las piernasestiradas, da gusto estar así. Por alguna extraña razón siento que noto quealgo o alguien me está tocando, tal vez acariciándome la piel, ¿Quién o quéserá? Creía que no había nadie y que estaba totalmente sola, ¿qué hago me giroo no? El corazón me va a mil, casi se me sale del cuerpo,  me giro y me doy cuenta que es él.

-¿Cariño, qué haces aquí? Me has dado un susto demuerte.- mientras me levanto y el coge mi mano, me gustan esas manos suaves,este roce hace que me sonroje. No sé si habrá dado cuenta de ello…- Perdonacielo. Es que, estabas preciosa y tenía muchas ganas de atraparte entre misbrazos.- juega con un mechón de mi pelo. Me escabullo de sus brazos e intento levantarme y empezar a andar, peroél me lo impide, me coge de la muñeca acercándome hacia él, huele a rosasfrescas. Ahora que estoy con el oído en su pecho oigo como su corazón late confuerza, de tal manera que parece que se vaya a salir de su cuerpo.

-Leire, eres preciosa…- esta frase insignificante para algunos, pero  para mí  hace que micorazón acelere, que las ganas de estrecharme entre sus brazos y querer algomás, que me derrita…- te quiero.

Estas palabras, ese chico que me roba y  que se hace dueño de este corazón. Me quedosin saber que decir, sin respiración, lo miro con timidez; tal vez estasensación sea lo más normal, el hecho de quedarte sin palabras al oírlas.  Empieza a acercarme su cara poco a pocomirándome fijamente con sus ojos azules, esos que tanto me vuelven loca,únicamente los suyos; tan cristalinos como el agua. Siento que el corazónsaldrá del pecho de un momento u otro, tranquila… Respira fondo…

Piiiip piip pip!!! When loves takes oveeeeeeeeeer!!! … Yeaaaaaahhhh!- ahora no…ahora no. ¡ Maldito despertador! Estaba a punto de besarme, solo unos centímetros, qué digo, milímetros… ¡Vaya tela!

Juegos sucios

      

Continuación de «Por ti, amor»

Asípasan las horas entre paradas, risas, comidas, algún que otro error de camino,ahora este atajo ahora el otro, pero yo quiero llegar ahí:  

Mihermano, se despierta, y la tenemos liada; no calla ni debajo del agua, esinsufrible:

       Vamos a jugar al veo veo, va Laila.

       Muchas ganas, no tengo. Pero al menosme quitaré este aburrimiento de encima. Empieza tú, anda.

Jugaren el coche tampoco  es tan malo,mientras no te marees e intentes pasar un buen rato con tu hermano pequeño,quién tiene once años con la mentalidad de ocho o nueve. No lo digo en malsentido, para nada, además es algo que también lo piensan mis padres, y algunasfamilias cercanas.

 

Capítulo 2: Reflexionando…

Esfácil de contentarlo, con que le presten atención, que sea el protagonista detoda cualquier historia y sobretodo, jugar con él y correr y saltar; como otroniño de su edad.

Hayque decir, que es bastante movidito, por lo que la paciencia es la clave conél, con eso no digo que sea malo, porque tiene un corazón tan grande como unacasa. Así es él, ¿y respecto a mí?

Unaestudiante, que no destaca demasiado en ése ámbito. Una adolescente que tienesus más y sus menos, que ha causado algunos problemas como  cualquiera de su edad, aprende rápido de suserrores (en algunos). Fue una época tuve que pasarla, todos la hemos pasadotarde o temprano, para darnos cuenta de muchas cosas, ya sea de manera personalcomo familiar como amistades.

Heestado con varios chicos, pero por razones diversos la suerte no estaba de miparte, sufrí bastante con el último chico. No podré olvidarlo, me enamoréperdidamente, hubiera hecho lo que hiciera falta por volver a verlo y probar denuevo esos labios, y reflejarme en su mirada. Estrecharme entre sus brazos, ysentirme que el mundo es nuestro, que soy su princesa…pero no pudo ser. Aunque enrealidad estoy dolida por haberme mentido, engañado y decirme  tantas bonitas palabras, pero falsas porhacerme creer que era yo lo chica de su vida. Él tenía veinticuatro, seis añosmás que yo, hace unos tres meses de eso y me duele como si fuera ayer.

Peroyo quise pagar con la misma moneda y tratar igual a los chicos que se meacercaran, pero el sentimiento de culpabilidad me impidió que lo hiciera.

 

Aunasí, tengo unas enormes ganas de ver ese chico y pasarme unos buenos momentoscon él y su hermano. Sé que uno de los dos, al menos con el que me fijé el añopasado tenía novia, y su hermano, con el que estuvimos hablando, la última ygracias a sus padres que estaban de paseo como cada noche, él también estaba.Su madre que era muy simpática, me preguntó la edad y recuerdo que me dijo queparecía más pequeñita… un comentario al cual ya estaba y estoy más queacostumbrada. 

Enuna noche supimos todo o casi todo de ambos, fue una lástima que nos hubiéramosconocido justo la noche antes de irme, lo que no sabíamos es que nosvolveríamos a vernos. Recuerdo que él sabía mi nombre, por lo contrario yosabía todo y nada a la vez, me despedí de él sin saber cómo se llamaba y sin sunúmero de móvil. Me arrepentí tanto… Y ahora, este año volveré a ir allí, almismo pueblo, ¿Lo volveré a ver? Sí, tengo unas enormes ganas de volver averlo.

Mepierdo entre mis pensamientos, mientras mis padres se pierden por la carretera,uno por no leer los carteles y por no fijarse en el mapa que lleva en elregazo, no he mencionado que tenemos la especialidad, digamos, de desviarnos decamino…  Y mi hermanito, que no paraquieto, dándonos la lata con sus tonterías, para variar.

Seráun viaje especial, tengo muy claro que esta vez me lo voy a pasar mejor quenunca.

El inicio

Soy nueva en esta página, no voy a hablar de videojuegos, SINOde libros escritos por mí, historias reales y verdaderas, otras de mi imaginación; con la intención de que disfruteis tanto leyéndolos como yo escribiéndolos. Solo es el comienzo de un sueño, de ser algun día una escritora. Espero serlo y con que vuestra ayuda, lo logra…

También hablaré de otros temas, que no son los libros, como por ejemplo: reflexiones, filosifias, noticias importantes; un poco de todo, para así hacerlo más ameno.

Tal vez no destaque como un Dan Brown pero mientras que la gente de aquí siga estos textos, ya me siento feliz.

Con estas palabras, personajes e historias… ¡Empieza la lectura!

 Priincesa*

Por ti, amor

21-06-2011

Capítulo 1: El inicio de una aventura

Un día cualquiera de vacaciones conlos padres, la rutina del verano. Llega el mes de agosto y está completo, hastaarriba de: salidas, excursiones, sitios que visitar, montañas que ver, comidasque probar , pasar horas en el coche… Solos, los cuatro: mi padre, mi madre, mihermano, y yo. El pequeño se duerme tan solo subir al coche, no llega la mediahora y  ya está durmiendo. Enciendo elIpod, me pongo la primera canción que encuentro e intento participar en laconversación de mis padres de cualquier tema, mientras no me duerma. Sí, loreconozco hasta los quince me dormía en el coche, cuando nos íbamos de viaje,me dicen que soy una marmota… ¿Por qué será? Tal vez, porque soy la primera enacostarme y la última en levantarme. Seguramente que ese será el motivo, por el cual me llaman así.

Pienso que estas vacaciones serán lasmejores de mi vida, las que nunca he tenido, las disfrutaré al máximo ydisfrutando de cada momento como si fuera único, pero ¿podré cumplir estesueño?

Pero las horas en el coche soneternas, se me hacen pesadas, y encima, no me puedo mover… ¡Espera! Tengo ellibro de Federicco Moccia, no me acordaba, además me he traído dos.

Solo hay un pequeño problema, si mepongo a leer me marearé, y nada más me faltaría empezar así… Por lo tanto, lomejor será continuar escuchando música, mirando el paisaje y las nubes.

Me encanta, mirar y empezar a pensaren todo, y ver que la vida es un sueño; quiero sacarme este año el curso, seacomo sea, sé que lo haré; aunque me cueste un riñón y parte del otro, pero loharé. Sé que, si quiero  y me esfuerzo, ydoy todo lo conseguiré, sonreiré cada mañana aunque esté cansada. ¡Quéfilosofía más absurda! ¿Te lo puedes creer? Pero sí, lo haré.