Por ti, amor

21-06-2011

Capítulo 1: El inicio de una aventura

Un día cualquiera de vacaciones conlos padres, la rutina del verano. Llega el mes de agosto y está completo, hastaarriba de: salidas, excursiones, sitios que visitar, montañas que ver, comidasque probar , pasar horas en el coche… Solos, los cuatro: mi padre, mi madre, mihermano, y yo. El pequeño se duerme tan solo subir al coche, no llega la mediahora y  ya está durmiendo. Enciendo elIpod, me pongo la primera canción que encuentro e intento participar en laconversación de mis padres de cualquier tema, mientras no me duerma. Sí, loreconozco hasta los quince me dormía en el coche, cuando nos íbamos de viaje,me dicen que soy una marmota… ¿Por qué será? Tal vez, porque soy la primera enacostarme y la última en levantarme. Seguramente que ese será el motivo, por el cual me llaman así.

Pienso que estas vacaciones serán lasmejores de mi vida, las que nunca he tenido, las disfrutaré al máximo ydisfrutando de cada momento como si fuera único, pero ¿podré cumplir estesueño?

Pero las horas en el coche soneternas, se me hacen pesadas, y encima, no me puedo mover… ¡Espera! Tengo ellibro de Federicco Moccia, no me acordaba, además me he traído dos.

Solo hay un pequeño problema, si mepongo a leer me marearé, y nada más me faltaría empezar así… Por lo tanto, lomejor será continuar escuchando música, mirando el paisaje y las nubes.

Me encanta, mirar y empezar a pensaren todo, y ver que la vida es un sueño; quiero sacarme este año el curso, seacomo sea, sé que lo haré; aunque me cueste un riñón y parte del otro, pero loharé. Sé que, si quiero  y me esfuerzo, ydoy todo lo conseguiré, sonreiré cada mañana aunque esté cansada. ¡Quéfilosofía más absurda! ¿Te lo puedes creer? Pero sí, lo haré.