Continuará…

 

La verdad es que, con esa edad unono tiene dos dedos de frente, pues lo único que se piensa es pasárselo bien,ligar mucho y sin duda alguna, quererse creer que es mayor, empezar afumar,  “pillar” unas borracheras de lasmil para luego ir vomitando  por lacalle, mientras los demás se te quedan mirando con cara de pena, pensando dequé manera te estás destrozando los hígados, y tu vida. Pues con el tiempo,pasa factura si no llegas a dejarlo y/o controlar ese tema. Tal como habíamencionado anteriormente, son cosas que uno se da cuenta cuando ya ha pasadopor ello,  miras tu alrededor con otrosojos.

También es la edad en que, comotodos nosotros sabemos, están llenas de dudas, problemas, líos, etc. Respecto alos problemas, para los adultos son tonterías de críos, para ellos es un grantormento en el qué nadie les hace caso, pero… ¿Por qué os estoy dando estalata, por favor?  Todos leemos esasrevistas en las que nos explica, esa etapa de la vida, informándonos con pelosy señales, de qué se trata, el por qué y qué se debería de hacer en esasituación. Aunque, luego los personajes hacen lo que quieren, después de darlesla razón como a los tontos. Por ejemplo, cuando los adultos conversan entreamigos, familiares o conocidos de temas niños, se dan la razón entre sí y encuanto llegan a sus casas los ponen más verdes que un tomate en estado demadurez.

No defiendo la actitud que tienenlos críos de esa edad pero tampoco me pongo a favor de los adultos, ellos también han pasado por ello.

-¡Qué  paaaaaaaaaaaasaaaaaaaaaa neeeeeeeeng! Que te estánllamando nen, pillalo ¡neeeeeeeeeeen!- adiós al silencio de esta preciosa tarde,nunca me acuerdo de ponerlo en silencio para poder disfrutar tranquilamente deestos momentos de reflexión y filosofía.

 PD: A medida que vaya avanzando, los iré colgando aquí para que podais leerlos y opinar sobre ello, siempre va bien, opiniones de tod@s vosotr@s

¡ Un Saludo! 

By Priincesa  

 

¡Empieza el juego !!!

 

Capítulo 1: Eldiario

 

 “Sin querer me adentro en estesueño sin sentido en la que apareciste como un ángel caído entre la oscuridadde este mero y duro de mis pensamientos, me miraste fijamente, cogiste mi caraentre tus manos y te me acercaste sin temor alguno pues sabías que iba a caerrendida a tus encantos. Me embrujó tu mirada, me enamoraron tus labios decanela, robaste este corazón con un beso suave, saboreando cada parte de estoslabios. Enloquecida a estos sueños sin final, sin tenerte a mi lado, dejándomesin tu amor, una vez más. Ahogada en mar de lágrimas saladas, a solas con elcorazón sin latido por no tener tu amor y solo la luna me consuela con su luz deslumbrantecada noche.”

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Qué agradable es pasear por laplaya a estas horas de la tarde con una puesta de sol tan tranquila como ésta,sin calor ni ése bullicio de gente que te atacan como moscas o mosquitoshambrientos por todas partes sin poder dejar de respirar  sudor, tabaco y otras tantas cosas que noquiero ni imaginar, en lugar de aire fresco. Gente que disfruta del silencio, del salpiqueo de las olas entre lasrocas, dejando que su adhiere en nuestra piel su sal para no olvidarla jamás.Una pareja de jubilados andando cogidos de la mano como dos adolescentes paseando sin más preámbulos, sin pensamientosque atormenten el mañana, el hoy o el futuro. Después de toda una vida llena de estrés, agobios, mirando siempre ésemañana, organizando cada minuto de sus días, para poder llegar a todas partes asu hora y ser puntual, preparar la comida, trabajar, comprar.

Por ejemplo, la madre de Cristian,mi mejor amigo, su rutina era la misma: se levantaba, preparaba el desayunopara toda la familia, hacía la comida del medio día, se arreglaba y se iba atrabajar. Al salir de la oficina, nos venía a buscar, nos llevaba y venía arecogernos, luego íbamos a casa y mientras nosotros nos estábamos duchando ellapreparaba la cena. Finalmente, cenábamos, mientras él y yo hacíamos losdeberes, los padres descansaban mirando la tele. Así era la rutina de cada día,ésa que a veces se llega al punto de estallar de la peor manera posible, ataquede ansiedad, depresión; todo eso que posiblemente habrá pasado esa pareja.Bueno, a lo mejor no tan exagerado, pero sí algo parecido.

A veces cuando voy por la calle aprimeras horas de la mañana y me fijo en esas niñas o chicas, llámalas comoquieras, que se pintan más que la puerta de un museo y se visten iguales quelas demás pensando que son diferentes o especiales, sin darse cuenta que llevanun uniforme al estilo que quiere lamoda.  Por una parte dicen que no quierenllevar uniforme, por razones inverosímiles, sabiendo que lo mejor es que laalumna no lleve ropa diferente para provocar posibles diferencias entre sí,hecho que pasa en los institutos públicos. Reconozco que yo también pasé esaépoca en la que más importaba era la forma de vestir, de cómo me veían loschicos y sobretodo la chica que me gustaba: Sandra.  Puedo asegurar que no era la típica a quiénle gustara llamar la atención, todo lo contrario pasaba más desapercibida quecualquier otro personaje, como por ejemplo yo. A la mínima ya estaba haciendoalguna de las mías, soltando alguna parida, haciendo aviones de papeles ytirándolos por la ventana en cuanto el profesor desaparecería por unosmomentos.  A medida que uno va creciendoy madurando, algo que cuesta creerlo pero que pasa, aunque el anuncio de “H&S  for men”, dice que los hombres tenemos detodo menos caspa, personalmente no estoy del todo seguro, lo digo porque yo notengo caspa pero tampoco tengo demasiado cerebro para según qué cosas; en fin,qué se le va hacer. 

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Siento la tardanza de publicar capítulos de esta unión de varios libros, pues me estan dando un faenón que tela.. Eso sí, disfrutando al máximo de la creación de estos intrépidos personages. 

¡Saludos mi gente!

By Priincesa