Recuerdos perdidos

Lunes, 4 de Febrero de 1980.

Querido diario:

Hoy me han vuelto a cambiar de centro. Siempre he creído que me cambiaban de centros por hacer cosas mal hechas. Pero hoy por la mañana me han hecho una prueba ante mucha gente y me han aplaudido. El señor Campbell me dijo: "David tienes que ir a jugar con todas las cosas que hay en la sala", y eso fue lo que yo hice.

Al principio tuve miedo. Había un señor con el pelo largo que me miraba como si quisiera comerme. Era un señor que hablaba de una forma muy rara. Seguro que no era de aquí porque al señor Campbell le dijo algo parecido a "camrrad" y le ofreció un asiento. Cuando intento sonreírme me asuste mas. Pero el señor Campbell me dijo que hiciera lo que me había dicho. Así que yo fui hacia la montaña de juguetes, puzzles y disfraces que habían amontonados en la habitación. Cuando cogí una caja vacía muy muy grande y me escondí dentro haciendo ver que nadie podía verme, todos se levantaron y empezaron a aplaudir.

Yo quería jugar con la caja pero no me dejaron. El señor Campbell me dijo que volverían a cambiarme de centro educativo, y por primera vez me pareció, que el cambiarme de centro no era un castigo por hacer las cosas mal. Aunque yo quería llevarme la caja y no me dejaron.

Cuando llegue a mi nueva casa, el señor Campbell me dijo que no volveríamos a vernos. Me dio mucha pena. Porque me caía muy bien. Un señor muy mayor, me llevo por un largo pasillo a mi nueva habitación y dijo que era el niño mas joven en entrar nunca en ese centro. No se si eso es bueno o malo.

 

 

Martes 5 de febrero de 1980.

Querido diario:

Los niños de este centro son muy mayores y no les caigo bien. En el desayuno me han quitado la comida. Y en clase me han dejado solo en un rincón. Parece ser que hoy ha venido una profesora sustituta. Era una mujer muy bonita con grandes tetas. Los hombres al verla pasar la miraban descaradamente y sonriendo. Ha sido la única persona que ha sido amable conmigo hoy. Hemos hecho un examen y cuando he sido el primero en acabar me ha sonreído y me ha preguntado como me ha ido el primer día.

A la hora de comer el chico que me había quitado la comida esta mañana quería quitarme el postre. Le he tirado la natilla a la cara, y le he dicho que si la quería, que la cogiera al vuelo. Ha estado 15 minutos rojo como un tomate y amenazándome que cuando saliéramos al recreo me daría una paliza. Sabia que si se lo decía a la profesora bonita, todos irían a por mi y me llamarían chivato. Pero ese chico no sabe que el señor Campbell me enseño a usar mi entorno para defenderme. Y cuando salí corriendo al patio, me asegure que ese niño mayor me siguiera lo mas rápido que podía. Y cuando estaba a punto de agarrarme, me agarre al poste de la canasta de Básquet y girando sobre el palo gire y agarre la cabeza de ese niño descontrolado. Lo estampe contra el palo de la canasta que salía del suelo, pero el niño no grito. Me escondí en una caja muy grande que vi cerca y mientras me dirigía a la clase comprobé si el niño mayor se movía. Por el suelo se veía una mancha que no paraba de crecer de sangre.

Cuando llegue al aula estaba la profesora sustituta. Seguía pareciendo muy bonita aun estando seria. Estaba corrigiendo el primer examen. Sabia que era el mío porque fui el primero en acabarlo. Me quede mirándola sin entrar en clase. Y al acabar de corregirlo, susurro "180", miro la hora para saber si iba a empezar la clase, se levanto y se fue. Nos encontramos en la puerta y me dijo que aun quedaban 15 minutos para empezar la clase, pero que si quería podía quedarme en clase. Era como si supiera lo que había pasado. Me sonrió una vez mas y me dijo que estaba segura de que llegaría muy lejos. No se lo que quería decir. Y se me olvido avisarla de que se dejaba los exámenes en el pupitre.

Al empezar la clase vino otro profesor disculpándose por no haber podido asistir por la mañana. Nos comento que esperaba que hubiéramos aprovechado las horas libres de la mañana para estudiar tácticas e historia militar del siglo XIX y que por la tarde íbamos ha hacer un pequeño test de inteligencia. Cuando un alumno de 11 años le explico que ya lo habíamos hecho por la mañana se quedo extrañado, miro los exámenes que estaban en su pupitre, y con un aire sombrío, aunque casi inexpresivo se dedico a corregirlos uno por uno. De mientras nos dedicamos a leer algunos libros por orden del profesor, todos extrañamente eran de temática militar.

Volvió a corregir mi examen, como si no se fiara de quien lo había corregido. Me llamo y me pregunto si yo hice el examen. Le dije que si. Me dijo que se llamaba "Frank Jaeger", y que tenia que llamarle profesor o señor Jaeger. Me dijo que era el segundo alumno menor de 9 años que entraba en esta escuela. Y que a partir de ahora tendría un nombre en clave. Me dijo el nombre y me dio un sobre con las normas del centro. Cuando dijo mi nombre en clave la clase me miro muy fijamente. Debe parecerse al de algún otro alumno que ya no este en la escuela. Seguramente era muy popular. Pero no me gusto que mencionara mi edad. Recordar a otros niños, que un niño mas pequeño que ellos había entrado aquí antes que ellos solo me traerá problemas.

Al acabar la clase he entrado en mi habitación con unos cuantos libros para leer. Cogí el sobre con las instrucciones del centro y volví a leer mi nombre en clave. Ya no me volverán a llamar David durante mucho tiempo. A partir de ahora me llamaran Solid Snake.