alaxsxaq: tranquilidad

Viernes 18 de Octubre de 1985

Nuestra llegada a Alaska en esta época del año nos dio la oportunidad de ver en su máximo esplendor la aurora boreal. Que mejor manera de empezar esta recuperación con un espectáculo visual de este calibre.

Es difícil explicar lo increíble de este fenómeno. Pero el asombro causado en David (el nombre que le he otorgado a Snake para estas vacaciones y que puede que sospeche que es el suyo real dependiendo de la efectividad de la maquina virtual) fue indescriptible.

Nos alojamos en una acogedora casa de la calle Tahak en Barrow. Oficialmente soy el tío de David. Un pobre chico huérfano que perdió a sus padres en una misión humanitaria en la invasión soviética de Afganistán. Nadie hace muchas preguntas al respecto. Por lo que no tenemos que mentir demasiado.

David asume su papel a la perfección. Aunque le veo un cierto aire burlón cuando me llama "tío Frank". Pero por primera vez en su vida se le ve diferente. Llevamos pocas semanas en Barrow. No es una ciudad muy grande. Todo es muy tranquilo. Y es justo lo que queremos.

Tenemos a nuestra disposición todos los medios necesarios para no oxidarnos y para distraernos. Los Lunes y los Jueves vamos al único restaurante propiamente dicho a cenar, El Artic Pizza, que no esta del todo mal. Intento que nuestras conversaciones sean triviales aunque muchas veces salga a relucir el nombre de Big Boss.

Por las mañanas entrenamos un poco el físico. Lo justo para mantenernos. Pero durante el resto del día actuamos mas como personas que están de vacaciones. Nuestro vecino Stallman tiene un par de huskys que se llevan muy bien con David.

Nos ofrece cualquier tipo de ayuda y material. Nos ha dejado su carnet de la biblioteca, nos habla del tiempo, y tambien nos da siempre que puede un poco del horrible pastel que hace su esposa.

Vemos la tele, películas y escuchamos música tranquilamente. David se pasa toda la tarde jugando a la Nintendo, aunque ese cansino juego llamado super mario bros ya se lo ha acabado unas cuantas veces. Hacemos recados varios.

Una vida totalmente tranquila que esta teniendo un efecto totalmente positivo en David. Esta aprendiendo a vivir y a disfrutar de la vida. Su semblante es totalmente opuesto al del centro de entrenamiento. Por primera vez en su vida se siente tranquilo. Y fuma. No se lo puedo prohibir. Tampoco me agrada pero los compraría igualmente y esta preparado para escaparse y comprar siempre que quiera.

De todas formas el cambio se nota y se lo pasa bien. Cada día suele llevar a pasear a los huskys un par de veces. Tarda lo que tiene que tardar. Los agota. Y se adoran entre ellos. Hay unos cuantos estudios que insinúan que los animales de compañía tienen un efecto positivo en las personas. Hasta el momento nunca me tome en serio esa teoría.

Puede que no lo supiera aun, pero en lo mas profundo de su ser, aunque lleve en los genes ser el futuro mejor soldado de la historia, necesitaba un tiempo de paz. Necesita saber por lo que luchar en un futuro. Y venir a Alaska se esta convirtiendo en todo un acierto.

Y resulta que ayer paso algo sorprendente. Entrenando como estábamos en el garaje (a ojos de los demás es un juego) con palos que simulaban espadas, y el correspondiente enfado de David por usar tal tipo de arma, recibimos una visita inesperada.

David no suele dejarse distraer. Siempre ha hecho gala de una concentración admirable. Incluso cuando Stallman nos ha interrumpido siempre se ha mantenido alerta. Pero esta vez bajo la guardia. Desde luego que se llevo la reprimenda por mi parte. Y el chichón que tiene puede dar buena fe de ello.

Pero cuando entro la hija de la dueña del supermercado trayéndonos un encargo de comida y bebida, David se distrajo. No le culpo, Evelyn es una chica bastante agraciada, bien desarrollada y diría que de la misma edad que David. Seguro que ya la pudo ver de simple vista. Su cabello moreno y corto, sus ojos marrones con un toque verdoso… eso de reojo pudo haberlo visto y seguir concentrado.

Pero entiendo cual fue el problema. Es una realidad que es un bulto de carne con unas hormonas que están como locas. Y ante la sonrisa de Evelyn, entre tímida y picara, no le quedo mas remedio que ausentarse momentáneamente de lo que se traía entre manos. Todos pasamos por esa edad. Y cuando ves prácticamente la primera muchacha atractiva desde que saliste del centro su reacción puede entenderse.

Así que fui generoso y para que no se sintiera abochornado por el golpe que había recibido lo mande a él a buscar el dinero. Le dimos las gracias y seguimos a lo nuestro.

Y otra vez se quedo mirándola. Si, tenia un bonito trasero. Y esta vez le di mas fuerte en la cabeza. Le provoque un segundo chichón. Esta vez por descarado.