Alaxsxaq: Electricidad

Miércoles 19 de noviembre de 1985

No existe nada mas impredecible en el mundo que el amor. Te altera. Te vuelve inestable. No importa que clase de persona seas. Cuando estas bajo estos síntomas hay un borrón un cuenta nueva. Aunque tengas una barrera indestructible que te proteja del resto del mundo, el amor, que te afecta como si fuera un virus, una enfermedad, consigue abrir una pequeña brecha y derrumba esa muralla.

David, un chico serio, frió, calculador y con recursos, se transforma en un ser tímido, estúpido y torpe cuando esta junto a esa chica, Evelyn. Es como si todo su entrenamiento y su formación física y psicológica se hubiera ido por el retrete.

Cuando tuvieron su cita me dedique a seguirles para ver de que era capaz de sorprenderme. Le hemos enseñado a ser una sombra entre la multitud. Ha pensar rápido y ha utilizar su entorno para su propio provecho.

Y resulta que cuando esta junto a esa chica las hormonas le saturan el cerebro y se transforma en un bulto de carne vulgar con una sorprendente capacidad de movimiento. De forma deliberada me he chocado junto a él por la calle y se ha disculpado sin prestarme atención en absoluto.

Si no fuera por que demuestra cada día que esta en forma, quien hubiera perdido todo lo que aprendió durante todos estos años hubiera sido yo dándole un par de ostias por lo que estaba haciendo.

Durante todo este rato para David solo ha existido una cosa, Evelyn. Han paseado, han hablado un poco (de verlo titubear ya me hierve la sangre) y han ido al bar de Billy. En un único alarde de habilidad, David se ha dedicado ha hacer la puntuación mas alta de la recreativa del bar, un juego llamado Némesis. Cuando se ha concentrado en el juego sin prestar atención a su entorno fácilmente a conseguido adaptarse y pasar los niveles.

Pero ha sido justamente conseguir el record que Evelyn ha gritado de exclamación y le ha cogido del brazo. Toda la concentración otra vez tirada por la borda, David con la cara roja a punto de explotar y la partido ha durado un minuto mas. Le he deseado una dulce eyaculacion precoz.

No es que no me parezca bien que conozca a chicas. Es importante que deje de ser un capullo. Y que desarrolle su sociabilidad era uno de los factores secundarios de estas vacaciones. Pero cuando observo en como la mira. En como la busca con la mirada para que sus ojos se crucen. Como la comisura de sus labios se amplia cuando se miran el uno al otro. Veo en sus ojos el anhelo.

Un vació enorme, una necesidad que no tiene que ver con su explosión hormonal actual. Siente que tiene una carencia enorme que paulatinamente parece que Evelyn esta llenando.

Pero no tiene que olvidar que esta en una situación peligrosa. No puede pretender hacerse a la idea de que podrá tener algo con ella. Ni de corta ni de larga duración. No puede ser que se haya olvidado que nuestra estancia aquí tiene fecha de caducidad. Y actúa como si esperara encontrar el amor eterno.

Y encima la muy perra le da ilusiones. Justamente cuando ya me he dado por vencido con David, esperando que hiciera algo bien, deciden volver a sus respectivas casas. Lo mas normal hubiera sido que David hubiera acompañado a Evelyn a casa. Pero por proximidad el muy inútil se ha dirigido hacia nuestra casa.

Como si no hubiera visto suficientes películas va y hace eso. Que poca picardía. En ese momento yo ya decidí avanzarme y esperar en casa como cualquier "tío preocupado" por su sobrino.

Y repito que no es que no quiera que David se relacione con chicas. Pero lo que busca no lo puede tener. No puede ser que tenga en la cabeza que le dejemos que esto prospere. Y menos en este momento. Esta cegado. Y aunque esto por ahora le vaya bien debe estar preparado, y aunque él no lo sepa debe esperar lo peor. Y yo no le voy ha ayudar. Evelyn le dejara cicatriz, y como tal será recordada.

Pero ese día él fue el vencedor. Justo en la puerta de casa, cuando se despidieron Evelyn se puso de puntillas y le beso. Le dio ese primer beso que no esperas y que cuando lo recibes lo devuelves como si fuera algo que esperabas. Dejando obviamente una sensación de primerizo insultante. Pero eso es lo de menos. Él ese día se sintió realmente el ganador. Y ya veremos si es algo que le podremos arrebatar en un futuro.