Final Fantasy XIII y el efecto troll

Sin duda, la noticia de la semana ha sido que el esperado título de Square Enix será por fin multiplataforma. Y digo por fin, porque por primera vez en la historia de Square-Enix, un título será lanzado en varias plataformas a la vez, rompiendo el contrato de exclusividad que había con Sony.

Video del E3 de 2006

Como usuaria de PS3, este hecho me provoca sentimientos contradictorios. Los que me conoceis, sabreis que siempre he defendido a capa y espada que las exclusividades son una lacra para la industria, especialmente para las desarrolladoras y el usuario final, que obligan a poseer todas las plataformas del mercado posibles, y que no todo el mundo se puede permitir. Por eso, por una parte me alegro por todos aquellos usuarios de 360 que podrán disfrutar de este, esperemos, magnífico juego. Pero por otra parte no puedo más que sentirme defraudada por Sony, porque precisamente fueron éste Final Fantasy XIII y Metal Gear Solid 4, las razones que me hicieron decidirme por la máquina de Sony.

No me malinterpreteis, yo estoy muy contenta con mi máquina (funciona a la perfección y tiene elementos que la convierten en el mejor Media Center que he visto, aparte de ser una "estación de juego" muy buena), pero no con la actitud de las compañías y de algunos usuarios.

Principalmente estoy decepcionada con Sony. Su actitud con esta generación de consolas ha sido potenciar el hardware de entretenimiento, pero en el sentido clásico del término, es decir, potenciar los televisores de Alta Definición, los reproductores Blu-Ray, los Home-Cinema,… que son lo que, al parecer piensan, realmente vende. Han dejado abandonada su sección de SCE, la que se encargaba de los videojuegos, como los demuestran muchas de las dimisiones de los altos ejecutivos que ha habido en la compañía, y han creído que con el mercado ya conseguido con la anterior generación era suficiente para mantener su cuota de mercado. Pues no, amigos, ser confiados en el mundo empresarial, suele ser a la larga tu condena a muerte. Se durmieron en los laureles para lanzar la consola al mercado, la prometida panacea que hacía casi de todo menos darte los buenos dias, y la vendieron a un precio excesivo, cuando su directo competidor ya tenía bien afianzado el mercado. Pero lejos de intentar solventar esa desventaja y recuperar terreno, Sony ha optado por la estrategia de esperar, creyendo que ya se solucionará con sus exclusividades, pero esta se ha demostrado la peor actitud posible, sobretodo con el caso de este Final Fantasy XIII.


Final Fantasy XIII o la Manzana de la Discordia

Pero si con Sony estoy decepcionada, con Microsoft estoy realmente cabreada. Su actitud actual, y la de sus directivos, aunque empresarialmente sea correcta (sólo hay que ver sus balanzas fiscales) es de abasallar a los demás y hacerse autopublicidad. Esto se pudo comprobar en la conferencia del E3, y no sólo con la noticia bomba. Está bien que Microsoft rompa las exclusividades de otras compañías, pero su actitud y tendencia es monopolística y sólo pretende acaparar licencias que por supuesto no convertirá en "multiplataforma" a no ser que exista un pacto tácito entre compañías, como es el caso con Nintendo y ese Dead Rising para Wii.

Por otro lado, la enemistad entre ambas compañías se remontan a la primera convención E3 en la que Microsoft presentaba su XBox, y en la que intentó vetar el stand de Sony por todos los medios, por el simple hecho de jugar en casa. Y la cosa dura hasta ahora.

¿Pero que pasa realmente con Final Fantasy XIII? ¿Porqué Square-Enix ha roto un contrato de exclusividad con Sony, que es accionista de la empresa? Para eso necesitaremos explicar un poco su historia y los problemas que está acarreando.

El proyecto de Final Fantasy XIII nació como una criatura tricéfala compuesto por tres juegos bien diferentes basados en un mismo mundo, y que recibe el nombre de Fabula Nova Crystallis: Final Fantasy XIII. Los juegos fruto de este proyecto serán Final Fantasy XIII, Final Fantasy XIII Versus y Final Fantasy Agito XIII, este último para telefonos móviles. Argumentalmente, serán juegos independientes.


Una de las pocas imágenes que ha trascendido de Final Fantasy Agito XIII

Poco más se sabe de este proyecto, del que Square Enix guarda con mucho celo, excepto por los pocos videos vistos en las convenciones desde su anuncio en el E3 de 2006, y no ha sido hasta hace bien poquito que se han presentado videos in-game del juego. Pero no todo puede ser malo, porque a pesar de que el director del mismo es el "responsable" de Final Fantasy X-2, en el proyecto están presentes Tetsuya Nomura y Toshiro Tsuchida, responsable de los combates en Final Fantasy X, y a pesar de mezclar elementos del XII, regresa el sistema ATB o de turnos.


El estilo de combate será una mezcla del de FF-XII y el clásico ATB

Además regresaran las clásicas invocaciones, que ya se echaban en falta, algunas de las cuales serán mejoradas como es el caso de Shiva, que no aparecerá sóla, y que podrán transformarse en máquinas.

El argumento, aunque no ha sido rebelado en su totalidad, se traslada a un mundo en el que los cristales, como formas de "vida" consciente y poderosa, juegan un papel muy importante. En este mundo, la colonia flotante de Cocoon, sostenida por dichos cristales y poderosa tecnológicamente, está enfrentada al mundo de Pulse, en tierra firme, mucho más "rural" y que desconocen la esencia de los cristales.

Sobre los protagonistas del juego, poco se sabe porque casi nada ha trascendido. Posiblemente la protagonista sea una chica (por lo visto en el primer trailer) apodada Rayo (Lightning), acompañada de un hombre rubio, que maneja a Shiva en su forma mecánica, y una chica pelirroja. Sobre el personaje femenino, Square Enix solicitó a Nomura que el personaje fuera parecido físicamente a Cloud (de Final Fantasy VII, especialmente su versión de Advent Children), lo que le da un aspecto más andrógino de lo acostumbrado.


La enigmática protagonista

De momento, esto es todo lo que se sabe del título, que inicialmente había nacido para desarrollar un método de programación para los chips Cell de Sony, que serviría para futuros juegos de la compañía. De ahí que este anuncio haya pillado a muchos por sorpresa, pero también abre nuevas posibilidades para el futuro, como que los juegos puedan salir incluso para PC.

Desde mi humilde punto de vista, la maniobra de Square tiene una razón obvia y lógica. El mundo de Fabula Nova Crystallis es demasiado complejo y costoso de recrear, como para que un mismo equipo desarrolle tres juegos a la vez. Desde que se empezó a desarrollar, a principios de 2006, todavía ni siquiera se ha podido concretar cuando será su lanzamiento, que puede ser en 2010, es decir, con casi cuatro años de desarrollo. Esto es mucho tiempo para un juego, incluso para un Final Fantasy, cuya media suele ser de 2 a 3 años, pero también es mucho dinero. Se podría alegar que Square está desarrollando muchos juegos basados en el universo Final Fantasy para otras consolas, pero ninguno tiene el presupuesto ni la embergadura de este proyecto que puede llevar a la gloria o a la ruina a la empresa, y Square ya ha vivido antes esa situación.

 

 

Romper la exclusividad le ha supuesto a Square Enix más dinero a corto plazo para mantener un proyecto como éste que no reportará beneficios hasta dentro de cierto tiempo, y por otro lado, le ha supuesto aumentar considerablemente la salida de su producto, especialmente en el mercado americano. Las declaraciones de los directivos de Sony sobre "no extender cheques en blanco" demuestran que Square Enix seguramente intentó recurrir primero a Sony y ante su negativa, optaron por la opción empresarialmente más lógica.

Nos pueda saber mal o no, Final Fantasy XIII para 360 es una realidad, a pesar de que saque el troll que todos llevamos dentro, pero dudo mucho, como se ha rumoreado por ahí, que suceda lo mismo con Metal Gear Solid 4, porque como se puede ver, la situación no es la misma.

Después de todo este tocharro, me despido con un consejo: si veis aparecer vuestro troll interior o a alguno conocido, seguid el consejo de Gandalf:

¡Corred, insensatos!