Developed By

 
 
¿Te acuerdas de cuál era la compañía programadora que hizo aquel juego que tanto te gustaba? Preguntas como ésta deberían ser frecuentes en el mundillo de los videojuegos si tienes intención de conseguir una buena colección y no quieres sufrir un patinazo, e incluso ni así puede evitarse a veces. En este artículo haré un breve recorrido por aquellas compañías que dejaron huella programando o distribuyendo juegos para Mega Drive, y que suponen garantía de calidad en un alto porcentaje de los casos, aunque como casi siempre en esta vida, existen excepciones…
Konami fue una compañía un tanto polémica en Mega Drive, ya que parecían mostrar menos interés a la hora de programar juegos en la 16-Bit de SEGA que en otras consolas del mercado, pero ello no fue un impedimento para que en más de una ocasión sacaran a relucir su potencial y regalaran a los usuarios de Mega Drive títulos memorables como Probotector (¡impresionante!), el genuino Castlevania: The New Generation, o esos dos inmejorables regalos llamados Rocket Knight Adventures y Lethal Enforcers II, ambos exclusivos para Mega Drive. Por supuesto, hubo otros buenísimos títulos creados por esta gran compañía pero estos son los más destacables y los preferidos por la mayoría de coleccionistas. Otra grande del mundillo fue la archiconocida Capcom, la cual contaba entre sus líneas con clásicos de las recreativas del nivel de Ghouls’N Ghosts, MERCS, Forgotten Worlds, Strider, Chiki Chiki Boys, The Punisher (otro gran regalito para los segeros…), y como no, el insuperable Street Fighter II’ SCE, todos ellos perfectamente convertidos a versión doméstica Mega Drivera (curiosamente, algunos fueron programados por SEGA). Pero no siempre es cuestión de cantidad, sino de calidad, y en este sentido pocas compañías pueden alcanzar el nivel de efectividad mostrado por Delphine Software, con dos obras de arte que jamás se olvidarán, estoy hablando de los inigualables Another World y Flashback, dos títulos que introducían un nuevo concepto de videojuego y que suponían una auténtica revolución. Insuperables, o mejor dicho, insuperados. Luego está el curioso caso de GAU Entertainment, casa de programación cuya ópera prima fue el magistral Ranger-X, desapareciendo después del mapa sin dejar rastro alguno… Virgin es una compañía a la que SEGA le debe bastante, ya que ellos fueron los responsables de la creación y distribución de títulos que han hecho historia en Mega Drive, entre ellos la saga Chuck Rock, The Terminator, Global Gladiators, Cool Spot, esa maravilla llamada Aladdin, junto a otras que dicen llamarse, Earthworm Jim, Speedball 2, Corporation (el primer FPS en 16-Bit) o Dune II Battle For Arrakis… ¡Casi nada! Pero si hay una COMPAÑÍA a la que SEGA le debe algo esa sería Electronic Arts. Gracias a ellos, Mega Drive pudo despegar con garantías debido a la increíble labor de desarrollo y publicación de juegos que realizaron durante aquellos años. No había título o género consolero que se les resistiera, y así, elaboraron una interminable lista de nombres (si la indicara me quedaría sin espacio en el blog…) que abarcaba todos los estilos existentes o por existir… Simuladores, estrategia, arcades de velocidad, los primeros RPG, innumerables conversiones de grandes clásicos de Amiga (Legend Of Galahad, Risky Woods, Lotus, Lemmings… etc), juegos de acción, shooters (no nos olvidemos de la saga Strike) y un largo etcétera, pero por lo que sin duda pasarán a la historia (qué digo, ya son historia…) será por la inagotable fuente de títulos deportivos, con la saga FIFA por bandera junto a otras que tampoco le desmerecen, como la franquicia Madden, los brutales PGA Tour e infinitos juegos de baloncesto, hockey, béisbol y otros muchos deportes, la mayoría de ellos con un resultado sorprendente. Gracias EA. Como se puede comprobar, el catálogo de juegos de Mega Drive es un auténtico tesoro, y decir tesoro es decir Treasure, y decir Treasure es decir LO MÁXIMO. Esta disidente división surgida de las entrañas de Konami convertía en oro todo lo que tocaba y pasaron a ser otros de los principales aliados de SEGA por entonces, con la creación de una serie de cartuchos que han pasado a ser obras de culto de Mega Drive por su excelente jugabilidad, y su exquisita realización técnica. Sí, estoy hablando de un tal Gunstar Heroes, un tal Light Crusader, un tal Alien Soldier y un tal Dynamite Headdy… Sin comentarios. Y por supuesto, no voy a olvidarme de la propia SEGA, puesto que ellos fueron los padres de la criatura y creo sinceramente que hicieron una labor encomiable. Desde los ports de sus recreativas, hasta las creaciones destinadas exclusivamente para aterrizar en Mega Drive, todo el trabajo que se hizo en aquel momento fue hecho con la mejor de la intenciones, y si bien es cierto que a veces las cosas no salieron como quizás se esperaba, no podemos quitarles el mérito de su trabajo, ni de su increible aportación al mundo de los videojuegos. After Burner II, Altered Beast, Columns, Space Harrier II, Super Hang-On, Castle Of Illusion, World Of Illusion (Dysney y SEGA siempre han hecho buenas migas…), Quackshot (lo que decía…) Golden Axe (el Rey…), Bonanza Bros, Kid Chameleon, Out Run, Michael Jackson’s Moonwalker, The Revenge Of Shinobi, Shadow Dancer, un erizo azul, la saga Streets Of Rage, Super Monaco GP, los Ecco The Dolphin (con la inestimable colaboración de Novotrade, otro equipo de programación importante…), Eternal Champions, Jurassic Park, Shinobi III, Virtua Racing, la saga Phantasy Star, Comix Zone, Vectorman (junto al equipo de Blue Sky), Ristar, Virtua Fighter II, etc etc… ¡SEGA does! Pero aun hay más, compañías como Namco con sus grandísimos Rolling Thunder y Splatterhouse tiene también su hueco en esta historia, o Zyrinx, cuyas dos únicas creaciones destacaron por su avanzado nivel tecnológico (donde llegaron estos tíos con Red Zone o Sub Terrania no tiene nombre…). Y hablemos también de Technosoft, y es que ellos fueron los artífices de la excepcional saga Thunder Force, y de otros clásicos en géneros poco habituales como el fantástico Dragon’s Fury, el mejor juego de pinball para una consola de 16-Bit, del que cabe destacar (al igual que en todos los juegos creados por esta compañía) su alucinante banda sonora. ¡Sube sin miedo el volumen! Pero si lo que te gustan son los juegos con gráficos sobresalientes y aun no has tenido bastante, echa un vistazo a los cartuchos de Travellers’ Tales y alucina con juegos como Toy Story, Mickey Mania o Sonic 3D (sí, has leído bien… Sonic) o con los amigos de Psygnosis (siempre diré que juegos como Flink o Shadow Of The Beast son auténticas obras de arte…), por no hablar del binomio Probe/Sculptured Software y sus Mortal Kombat. Y si quieres quedarte petrificado y sin aliento, pon el interruptor de tu Mega Drive en posición de -On- y échate una partida al The Adventures Of Batman & Robin, descubre los límites de Mega Drive (si es que los tiene…) gracias al equipo de Clockwork Tortoise… ¡Brutal! Pero tampoco me gustaría pasar por alto el trabajo de, por ejemplo, "pequeñas" compañías como mi querida Tengen, cuya labor de programación y distribución de clásicos necesarios más allá de cuestiones técnicas es indiscutible (en su currículum juegos de la talla de Guantlet IV, Hard Drivin, Pac-Man, Paperboy, Klax… etc), o también Accolade, Codemasters, Domark o Acclaim, compañías de toda la vida que siempre tienen algún título en sus filas que se adapta a nuestras necesidades.
Seguramente me olvidaré de otras muchas compañías importantes de la que fue conocida como la época dorada de los videojuegos, pero no puedo tirarme toda la tarde escribiendo, así que voy a finalizar con una conclusión muy personal, y es que no hay sistema de videojuegos ineficaz, sino programación desafortunada…