Crash Bandicoot (PS1)

 

 

Corría el verano del año 1999 cuando un familiar me obsequió con una copia de Crash Bandicoot 2: Cortex Strikes Back con su característico sello Platinum. Pese a que este no era mi primer contacto con un plataformas (Super Mario World y Sonic The Hedgehog 2 fueron los afortunados), no me cabía la menor duda de que nada más introducir el CD en el lector de la consola, me encontraría ante algo muy diferente. Y así fue.

Por aquel entonces, era una persona muy inexperta en este género, por lo que no me resultó nada sencillo finalizarlo. En ese mismo año, probé la primera parte en casa de mi primo, quedándome prendado ante la calidad que también atesoraba dicho título. Fue a partir de ese momento cuando empecé a interesarme por los trabajos de Naughty Dog; un estudio que no ha hecho otra cosa que darme alegrías. No hace mucho mostré mi contento hacia la desarrolladora estadounidense, pues pese a que todos sus proyectos iban precedidos de una enorme expectación, ha sabido satisfacer a la mayoría de usuarios, superando todo pronóstico.

Dejando los elogios a un lado, debo deciros que no llegué a conseguir jamás una copia original de la primera entrega en formato físico, pues por un motivo u otro, dejé aplazada su adquisición, y a posteriori fue un craso error por mi parte. Sin embargo, hace no mucho que descargué la copia digital del primer Crash Bandicoot disponible en PlayStation Network al módico precio de 4,99 euros, a fin de revivir los recuerdos de antaño.

Y pese a haber pasado más de diez años desde su salida, se mantiene fresco como el primer día.

 

HISTORIA

 

El juego comienza con el doctor Neo Cortex, un científico malvado que junto con su ayudante, el doctor Nitrus Brio, han creado un aparato que permite hacer evolucionar un ser vivo. Las verdaderas intenciones del doctor Cortex es utilizar esta máquina a fin de crear un Bandicoot que sea capaz de liderar su ejército. Sin embargo, algo sale mal durante el proceso, y nuestro amigo Crash, acaba despertando en una playa muy desorientado. Pese a que en un primer momento, su intención era salir por patas, acabó por acordarse de que estaba enamorado de una Bandicoot que recibía el nombre de Tawnia. Así pues y armándose de valor, pone rumbo hacia las islas a fin de rescatar a su amada y ya sea paso, acabar con los malvados planes del doctor Neo Cortex.

Como veis, el argumento es una mera excusa a fin de ofrecer diversión a raudales. Así y todo, los personajes que conforman la historia son encantadores a la par que carismáticos, y en muchas ocasiones soltaremos alguna que otra carcajada

 

 

JUGABLIDAD

 

A nivel jugable, Crash Bandicoot se desarrolla como un plataformas en dos dimensiones, pese a que los personajes y entornos presentan un diseño 3D. De este modo habrá un camino predefinido, aunque en no pocas ocasiones hay bifurcaciones que nos conducirán al mismo destino. La cámara estará situada justo detrás del bandicoot, aunque en las fases bonus pasará a una vista horizontal. Asimismo los controles responden a la perfección. Nuestro intrépido compañero es capaz de ejecutar saltos normales y dobles, así como ataques en forma de torbellino con los que mandaremos por los aires a todos nuestros enemigos.

Pero no penséis que aquí acaba la cosa. A fin de ofrecer una mayor variedad en las fases, se ha introducido algunos niveles en los que viajaremos a lomos de un animal (en este caso un jabalí). Nosotros no tendremos el control absoluto sobre el animal, puesto que solo nos limitaremos a moverlo de izquierda a derecha. Del resto se encargará el propio jabalí.

 

 

Otro elemento importante que desde ya, se convirtió en una seña de identidad de toda la franquicia, es la máscara Aku-Aku, un espíritu que ayudará y protegerá a nuestro intrépido Bandicoot durante su aventura. Su adquisición nos proporcionará a cambio un impacto adicional . Si conseguimos dos máscaras, resistiremos dos golpes y si se da el caso de que recogemos tres unidades, seremos invencibles por tiempo limitado (unos treinta segundos aproximadamente).

La dificultad de esta entrega, es muy elevada (un aspecto que fue suavizado en posteriores episodios), con lo cual, los jugadores más experimentados no quedarán decepcionados ante el reto que les espera. Nada más comenzar la partida, la cosa está más o menos accesible para todo el mundo, pero conforme vayamos superando las fases, todo se irá complicando hasta convertirse en una experiencia solo apta para los más pacientes. Asimismo, los jefes finales no son muy difíciles de vencer. Basta con conocer sus patrones de ataque para acabar con ellos.

 

 

A fin de poner punto y final a este apartado, solo me queda comentaros las búsquedas opcionales. Si queremos completar el 100% de cada fase, no solo deberemos conseguir el cristal de turno, sino que también tendremos que recoger una gema. ¿Como se hace? Pues rompiendo todas y cada una de las cajas que hay esparcidas en el escenario (manzanas, vidas extra, …). No creáis que es una tarea sencilla puesto que muy en a menudo deben de romperse en un orden concreto y establecido.

 

GRÁFICOS Y SONIDO

 

En la faceta técnica, Crash Bandicoot mantiene el tipo pese a haber transcurrido más de trece años desde su salida (1996) en la gris de SONY. En este recorreremos frondosas junglas y aldeas cargadas de innumerables detalles que hacen gala de un estilo desenfadado a la par que variopinto. Los escenarios no son muy variados, pero es algo comprensible, y más si nos ceñimos al hilo argumental al que estamos atados.

 

 

Por otra parte, tenemos ante nosotros una gran variedad de enemigos que van desde las clásicas plantas carnívoras hasta mofetas. Todos ellos están fantásticamente animados. Sin embargo, es nuestro entrañable marsupial quien nos ofrecerá el mayor abanico de animaciones posibles. Incluso sin utilizar la palanca de movimiento nos deleitará con un sinfín de muecas y gestos muy graciosos. En general, el conjunto es bastante sólido, pese a no estar exento de algunos errores; un par de animaciones bruscas y algunos enemigos faltos de polígonos; son aspectos que han sido solventados en posteriores entregas.

The Great Gate


Boulders
 
Upstream

En lo que respecta al apartado sonoro, Crash Bandicoot ha sido doblado a nuestro idioma. Pese a todo, apenas hay voces (de hecho, Crash carece de una voz propia), pues ND ha apostado más por los efectos sonoros ya sea cuando escuchemos los gritos que produce el marsupial al morir, así como el sonido que ejecutamos con nuestros ataques.


VALORACIÓN FINAL

 

Naughty Dog nos obsequió en su día una excelente alternativa a los mayores exponentes del género plataformero (Mario, Sonic, …) Crash Bandicoot es todo cuanto podríamos esperar; un clásico que cautivó a millones de jugadores. Unos controles que responden a la perfección, un apartado audiovisual muy rico en detalles y unos personajes carismáticos lo hacen posible. Un juego que no deberían de dejar pasar así como así los amantes de los plataformas; y más ahora que está disponible en descarga digital para aquellos que posean una PlayStation 3. Bien es cierto que no ofrece tantas opciones como sus posteriores entregas y que quizás su elevada dificultad pueda echar hacía atrás a un importante número de usuarios. Sin embargo, todo esto lo pasaremos por alto una vez que cojamos el mando y quedemos embriagados ante el encanto que destila nuestro simpático protagonista y todos los personajes que veremos en su transcurso así como cuando superemos una prueba tras otra.