Kingdom Hearts (PS2)

 

 

INTRODUCCIÓN

 

Allá por el mes de mayo del año 2001, Squaresoft (ahora Square-Enix), por aquel entonces, una de las mejores compañías del momento y creadora de sueños, dio a conocer su nuevo proyecto en colaboración con Disney Interactive. Esto último, fue lo más sorprendente, puesto que nadie podía imaginarse que tipo de resultado saldría de esta extraña alianza. En un principio Disney All Stars, a posteriori Kingdom Hearts, se esperaba como un título de aventuras y plataformero (al más puro estilo de Mickey’s Wild Adventure) con elementos RPG made in Square.

 

Unos meses después de su anuncio, se presentaron los primeros pantallazos en los que veíamos a un personaje con los cabellos de punta que respondía al nombre de Sora. No se trataba de un plataformas; como así se suponía, sino de un RPG con combates en tiempo real. Poco a poco, fueron llegando cada vez más detalles. Se dieron a conocer algunos de los personajes que acompañarían a Sora en esta aventura. Asimismo, se anunciaron algunas otras sorpresas como la aparición de varios personajes de la saga Final Fantasy y de la factoría Disney, aunque obviamente, esto último lo esperábamos todos, puesto que Disney estaba metida en el ajo.

 

Así pues, ¿qué podíamos esperar de todo esto? Si nos ceñimos a la opinión general, todo apuntaba a un producto infantiloide que trataría de atraer a las grandes masas por la inclusión de elementos de Disney. Sin embargo, la opinión de este servidor era bien distinta, ya que cuando supe de la existencia de este juego gracias al Bonus DVD que venía adjunto con Final Fantasy X, me quedé prendado de este. A mi corta edad, no había visto nada que se le pareciese, además de que la premisa argumental, a priori, era muy interesante.

 

Contra todo pronóstico, Kingdom Hearts no solo tuvo un rotundo éxito en el país del sol naciente, sino que además cosechó puntuaciones excelentísimas. Poco después, le tocó el turno a occidente, que tampoco tardó en rendirse ante la calidad que atesoraba este nuevo título surgido de las mentes de Square y Disney. Así pues, y llegados a este punto, voy a comenzar a desengranar una a una todas las características del título que tenemos entre manos.

 

 

HISTORIA

 

 

 

 

 

Tras la espectacular introducción en forma de CGI y acompañada del tema musical Simple & Clean, el juego comienza de una forma un tanto confusa. Estamos en un extraño lugar, envuelto por la oscuridad, donde nos enfrentaremos a unas misteriosas criaturas llamadas Sincorazón. Lamentablemente, el resultado de esta batalla ya estaba decidido antes de comenzar, y nuestro protagonista comienza a ser engullido por las sombras.

 

Todo esto no se trataba más que de una pesadilla, o al menos, es la conclusión que saca Sora. Aún así, este decide contárselo a sus amigos Kairi y Riku, quienes se lo toman como una broma muy divertida. Tras esta cháchara que no conduce a ningún sitio, los tres protagonistas hablan sobre sus sueños. Estos anhelan salir de la isla en la que viven en busca de nuevos mundos, así que se proponen construir una balsa y reunir los víveres que sean necesarios para sobrevivir durante la travesía.

 

 

 

 

 

Sin embargo, el día antes de partir, Las Islas del Destino comienzan a cubrirse de oscuridad. Asimismo, las criaturas que Sora había visto en su sueño, son ahora una realidad, así que va en busca de sus amigos para advertirles sobre lo que está sucediendo. El primero en encontrar es Riku, quien le habla sobre que Sora es el elegido de la Llave Espada, un arma capaz de combatir la oscuridad (así como otras utilidades que este servidor prefiere guardarse) y que tiene una misión que cumplir. Acto seguido, Riku está siendo engullido por un cúmulo de tinieblas. Viendo que no tiene ninguna oportunidad de salvar a su amigo, va en busca de Kairi, quien desaparece antes de poder reunirse con este. Tras esto, Las Islas del Destino, desaparecen sin dejar rastro alguno.

 

Sora despierta en Ciudad del Paso, un mundo totalmente distinto al suyo donde conocerá a Donald y Goofy, quienes están buscando al portador de la llave espada, que en realidad es el mismo Sora. Todos juntos tratarán de combatir a los temibles Sincorazón, que como su propio nombre indica, son seres que no poseen corazón; y ya sea de paso encontrar a sus amigos.

 

 

¿Alguien sabría decirme que tiene de infantil el argumento? Porque visto lo visto, no se lo veo por ningún lado. Ya nada más comenzar, el juego nos invade con un sinfín de incógnitas que hasta que no hayamos avanzado lo suficiente, no serán resueltas e incluso quedarán en el aire una vez que finalicemos el título, en aras de esclarecerse en futuras entregas. Asimismo, los mundos de Disney no están puestos para rellenar, sino que son clave a la hora de desarrollar la trama. Además, a medida que vayamos avanzando en el juego, encontraremos unos documentos que bajo el sobrenombre de Informes Ansem, se tratarán temas muy interesantes acerca de los Sincorazón.

 

 

JUGABILIDAD

 

 

A diferencia de la saga Final Fantasy, los cuales, hacían uso de un sistema de batalla por turnos, Kingdom Hearts es un título que, como si de un Zelda se tratase, combina acción en tiempo real y elementos plataformeros, salvo que este sí que cuenta con un sistema de experiencia que nos permite mejorar los atributos del personaje, así como aprender nuevas habilidades (perdonad este lapsus, pero creo recordar que, si mi memoria no me falla, Zelda II es el único título de la saga que SÍ permite la subida de nivel).

 

Bueno; a lo que íbamos. Sora es capaz de hacer uso tanto de ataques físicos como mágicos. Para ello, dispondremos de un menú de comando situado en la esquina inferior a la izquierda de la pantalla, con el que podremos seleccionar cualquier habilidad. Por una parte, a la hora de atacar, contamos con un apunte automático que señalará al enemigo más cercano.

 

 

 

Por otra parte, hay una gran diversidad de conjuros que nos permitirán tanto atacar como defendernos. Ahí tenemos magias como Piro y Electro que sirven para lo primero, mientras que otras como Cura y Aero sirven para lo segundo (es curioso que este último hechizo se utilice a modo de escudo, puesto que siempre se ha caracterizado como una habilidad ofensiva). Asimismo, a fin de hacer más amena la selección de conjuros, se han incorporado unas teclas rápidas con las que combinando L1 + un botón, podremos ejecutar más rápidamente las magias.

 

Pero aquí no se acaba la cosa, ya que también podremos invocar a los personajes más célebres de Disney como Simba, Genio, Dumbo, Mushu y Campanilla. Cada uno tiene sus propias características, pero la más útil de todas, es la última de las nombradas, Campanilla, puesto que esta se encargará de curarnos cada X segundos y no se marchará hasta que nosotros se lo ordenemos.

 

 

Sin embargo, este sistema de batalla se ve empañado por una pobre gestión en el uso de la cámara. Además de que es engorrosa a la hora de utilizarla, siempre se las apaña para mostrar el peor ángulo posible. Y creedme que es algo muy molesto, puesto que Kingdom Hearts es un título muy exigente por momentos. Por lo general, la IA de los enemigos es altísima, y en muchos combates estaremos más pendientes de curarnos que de atacar.

 


Descenso al corazón

 

 

Nada más comenzar la partida, tendremos que tomar nuestra primera decisión. Al dar los primeros pasos, aparecerán unos pedestales que guarecen tres objetos: la Espada de ensueño, el Escudo de ensueño y el Bastón de ensueño. El primero que elijamos, determinará la evolución de Sora a lo largo del juego, mientras que el segundo, el cual es el que consideraremos el menos importante de los tres, afecta las estadísticas iniciales del personaje.

 

 

Sora es el único personaje controlable del juego, y el único del que tendremos que preocuparnos, puesto que Donald y Goofy actuarán según las órdenes que le dictaminen la IA, que por cierto, no está exenta de errores. Sus patrones de ataque y defensa son muy básicos. Asimismo, abusan mucho del uso de objetos curativos, por lo que mi consejo es que cuantos menos objetos les equipéis, menos estresantes se nos harán los combates, puesto que ante los jefes finales, caerán a los pocos minutos. Por cierto, Donald y Goofy no serán los únicos que nos ayudarán, ya que cuando viajemos por los distintos mundos de Disney, se unirán los personajes que pertenecen a sus respectivos cosmos. Tarzán y Aladdín son solo algunos ejemplos.

 

Navegación

 

 

Para viajar de un mundo a otro, deberemos utilizar la Nave gumi, la cual, nos permitirá atravesar en poco tiempo la distancia requerida. Sin embargo, en nuestro camino se nos cruzarán diferentes obstáculos en forma de naves enemigas, y como si de un mata marcianos se tratara, deberemos lidiar con ellos. Además, los oponentes liquidados dejarán atrás una serie de objetos que nos permitirán mejorar nuestra nave e incluso construir una nueva. Todo esto que he contado, queda muy bien sobre el papel, pero una vez que se pone en práctica, la cosa cambia para mal. Las fases de navegación son harto sencillas y carecen de emoción, por lo que al cabo de un par de viajes, aborreceremos volver a montar en la nave. Afortunadamente, podremos teletransportarnos cuando ya hayamos visitado los mundos, y así, no tener que volver a repetir la fase.

 

 

Kingdom Hearts ofrece alrededor de 30-40 horas de juego. Sin embargo, si a esta cantidad le sumamos una retahíla de búsquedas opcionales, ya estaríamos hablando de cifras mucho mayores. Y es que este título hereda uno de los aspectos más destacados de Final Fantasy. Destaca la búsqueda de los 99 dálmatas, encontrar las hojas arrancadas de “El Bosque de los Cien Acres”, el derrotar a todos los jefes secretos y participar en todos los torneos de “El Coliseo de Olimpo”, entre otras muchas cosas.

 

GRÁFICOS Y SONIDO

 

Más allá de su apartado jugable, Kingdom Hearts presenta un acabado gráfico notable. Eso sí, lejos de apostar por el hiperrealismo presente en otros títulos de la misma compañía como Final Fantasy X, se ha querido utilizar un estilo gráfico que sin ser el conocido Cel Shading, le da un toque a dibujo animado inigualable por esa época. Por una parte, el modelado de los personajes diseñado por Nomura, goza de muchos detalles. Aquí se ha tratado de mimar especialmente todo lo que está relacionado con las animaciones. No hay más que ver los movimientos de Sora, así como sus expresiones faciales. Y ya ni hablemos de los personajes de Disney, puesto que no puedo sino deshacerme en elogios. Algunos como Donald y Goofy han sido cuidados hasta el extremo, tanto a nivel de polígonos, como sus animaciones.

 

Por otra parte, la representación tanto de los mundos originales como los que están inspirados en las películas de Disney es más que aceptable. Bien es cierto que este apartado no llega al nivel de detalle del de los personajes, pero queda compensado por albergar muchos elementos en pantalla sin que se note ralentización alguna. De eso se sigue una de las señas de identidad de la compañía; las escenas CGI. Son solo dos las que aparecen en todo el juego (al principio y al final), pero la calidad de estas queda fuera de toda duda; en la línea de Square.

 

 

 

 

Como aspecto negativo, achacaría que las fases en las que utilizamos la nave Gumi, presentan un acabado gráfico bastante pobre; muy lejos de aprovechar el verdadero potencial de la consola.

 

Respecto al apartado sonoro, nos encontramos ante melodías que bien podrían codearse entre los más grandes que se han escuchado en los últimos años. Solo hace faltar escuchar el tema de apertura denominado Simple and Clean y cantado por Utada Hikaru. Y si lo nuestro es escuchar melodías de corte más clásico, podéis estar contentos puesto que acordes como Dearly Beloved (audible en la pantalla del título) y Dive into the Heart cumplen esa función. En cuanto a las voces, nos encontramos ante un más que correcto doblaje al inglés, acompañado de una buena traducción al castellano.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

RESUMEN

 

 

Kingdom Hearts es un título que pese a sus taras a nivel jugable, tiene ese algo que lo convierte en un juego muy especial. Sí ya el hecho de poder revivir algunas de las mejores películas infantiles de nuestra infancia en formato videojueguil es algo mágico e irrepetible, la inclusión de un argumento realmente sólido y profundo que no tiene nada que envidiar a otros títulos de mayor calibre, lo convierte en uno de los mejores juegos de PS2.