Final Fantasy VIII (PS1 y PC)



Introducción

A mediados del año 1998, Squaresoft (ahora Square-Enix), presentó en la feria del E3; conocida por todos como la convención más importante del mundo de los videojuegos, Final Fantasy VIII; juego del que todo el mundo se quedó impresionado nada más verlo en movimiento.
Ahora, muchos de vosotros pensaréis que me dedicaré a relatar punto por punto, aquella famosa anécdota en la que la compañía nipona estuvo al borde de la quiebra y de cómo un título que recibió el nombre de Final Fantasy consiguió salvar por completo la precaria situación económica de la empresa, así como de los hechos que siguieron a posteriori y un largo etcétera. Pues estáis muy equivocados, puesto que es una historia que todo el mundo conoce y que no viene mucho al caso, pues la franquicia ya tenía entonces ocho entregas en su haber.
Bueno, a lo que íbamos (rememorar estos recuerdos me hacen olvidar el verdadero propósito de esta entrada). El rotundo éxito de Final Fantasy VII a nivel internacional (recordemos que fue el primer título de la saga en comercializarse por todo el mundo), dio lugar a que se rumorease que la octava entrega fuese una continuación directa de esta. Seguramente, muchos pensaban que el juego de las aventuras de Cloud y cía se trataba de la primera entrega de la serie y que el número VII era un simple gancho publicitario para amasar un mayor número de ventas…
Obviamente, Final Fantasy VIII es un juego completamente nuevo que no guarda ningún tipo de relación respecto a entregas anteriores. Como era de esperar, dicho juego tuvo unas cifras de ventas millonarias. No obstante, las críticas tanto de los medios especializados como de los propios jugadores eran de lo más dispares. Mientras que algunos lo tachaban de una absoluta maravilla, otros lo tildaban como una aberración debido al polémico sistema de batalla del que hacia gala, entre otras cosas. Así pues, y llegados a este punto, voy a comenzar a desengranar una por una, todas las características del título que tenemos entre manos.


Historia

Nada más terminar la espectacular secuencia de apertura, tendremos control total sobre el protagonista de esta nueva aventura. Squall Leonhart es un joven de 17 años que estudia en el jardín de Balamb para poder convertirse en un Seed; una unidad especial de combate de dicha academia militar. Squall, es una persona que desde su infancia ha tenido que afrontar todos sus problemas por sí mismo, y he aquí la razón por la cual, muestra una actitud antisocial a todo aquel que intente acercársele y entablar una conversación. Sin embargo, un encuentro no predestinado con una muchacha llamada Rinoa, cambiará de raíz su forma de ver el mundo. Asimismo, en este mismo momento está teniendo lugar una guerra que enfrenta a distintas naciones entre sí y todo parece indicar que una bruja está detrás de todo esto. Así pues, Squall y varios compañeros suyos, deberán evitar que los maquiavélicos planes de la bruja Edea de conquistar el mundo no sean llevados a cabo.
Uno de los elementos más criticados de Final Fantasy VIII fue su argumento; muy por debajo de las dos anteriores célebres entregas; y en parte no les quito razón. Es cierto que el desarrollo narrativo de esta, no ha estado a la altura de las expectativas generadas, más cuando uno de los ejes centrales de la obra, es la historia de amor entre los principales protagonistas; Squall y Rinoa. Sin embargo, el juego tiene grandes momentos que cabría destacar. Uno de estos, es que en distintos momentos del desarrollo, algunos de los protagonistas caen en un letargo y sueñan con que están en un época anterior a la suya y que se encuentran en los cuerpos de otros personajes que a posteriori, resultarán claves a la hora de complementar la trama. Es más, uno de estos personajes, Laguna, resulta ser a la larga, uno de los sujetos más carismáticos que este servidor ha tenido el gusto de ver en toda la franquicia. Ya que he sacado a relucir el tema de los personajes, estos han sido bien tratados en lo que a su caracterización se refiere y muy en a menudo tienen momentos estelares. Eso sí, al principio puede parecer que estemos viendo una serie de adolescentes de instituto.
Cambiando de tema. Final Fantasy VIII es uno de los títulos de la saga donde surgen un mayor número de teorías sin confirmar nada más acabar el juego; teorías que este servidor se abstendrá en desvelar. Es cierto que ya han pasado doce años desde su salida, pero no es mi estilo destripar la trama de un juego así como así (para eso tenéis San Google).


Jugabilidad

En el apartado jugable, Final Fantasy VIII presenta un novedoso sistema de juego que no estuvo exento de cierta polémica. Bueno, lo primero de todo es decir que el sistema de batalla activo (ATB) que introdujo la cuarta entrega de la serie, sigue estando presente en esta. Para los no entendidos, el ATB es un sistema en el que cada personaje debía esperar un breve intervalo de tiempo antes de poder elegir la habilidad que deseemos emplear (atacar, magia, invocar, …).
Enlaces

Uno de los cambios más importantes a nivel jugable, en relación a otros Final Fantasy, es la introducción de un novedoso sistema de enlaces que nos permite agregar nuevas habilidades a la ventana de comandos (magia, G.F. extraer). Basta decir que si no hiciésemos acopio de dicho sistema, los personajes serían unos inútiles totales, pues solo podrían realizar ataques físicos. No obstante, el gran fallo de este sistema, es la inclusión del comando de extracción, el cual, nos posibilita obtener las magias del enemigo (hasta un máximo de cien de cada tipo) e invocaciones, aunque estas últimas se den en situaciones concretas. Al principio, todo es muy bonito, pero a la larga podemos cansarnos de repetir siempre el mismo procedimiento.

Otro de los aspectos que hacen tan diferente a esta entrega, es que los personajes carecen de puntos de magia (PM) y he aquí la razón por la que tengamos que hacernos valer del engorroso sistema de extracción.
Bueno; siguiendo con el tema de los hechizos, estos también las podremos conseguir en unos puntos de extracción que están repartidos por todo el mundo, y que se recargan al cabo de un tiempo. Con estas magias, además de utilizarlas en los combates con el comando pertinente, podemos enlazarlas a los distintos parámetros de los personajes para poder mejorarlos. Por ejemplo, si enlazamos la magia Piro al parámetro de fuerza, este se incrementará a medida que el número de hechizos del mismo tipo aumente. Todo esto que he escrito puede parecer un poco complicado, pero puedo aseguraros que uno se acostumbra enseguida. Es más, este sistema ofrece un sinfín de combinaciones, y no pararemos hasta que consigamos que nuestros personajes, gocen de los mejores atributos.


Guardianes de la Fuerza


A este sistema, hay que añadir la introducción de los guardianes de la fuerza (G.F.) que vienen a ser las invocaciones de toda la vida. Sin embargo, en esta entrega juegan un papel mucho más importante, puesto que sin ellos, estaríamos totalmente indefensos. Una vez que obtengamos un G.F. lo enlazamos al personaje que queramos y este lo tendrá disponible para su uso en las batallas. Cuando lo invoquemos, aparecerá una barra que se irá vaciando poco a poco, y nuestro contador de vitalidad será sustituido por el del G.F. No obstante; ¿Qué es lo que pasaría si el enemigo atacase aún cuando el tiempo de espera no ha finalizado?
Pues que la criatura invocada sería la que recibiese el daño, y en el caso de que la vitalidad de este descendiese a cero, la invocación quedaría inutilizada sin posibilidad de poder revivirla hasta después del combate. En todo caso, cuando el tiempo de llamada haya llegado a su fin, el G.F. aparecerá, realizará el ataque pertinente y se marchará. A pesar de eso, lo más importante de los G.F. son las habilidades que pueden otorgar a los personajes. Estas las encontraremos yendo al menú perteneciente, donde podremos asignar la habilidad que deseemos que aprenda. De eso se sigue que tengamos que combatir, y a base de los puntos de experiencia (PH) que obtengamos, podamos ir aprendiéndolas. Algunas de estas habilidades nos permiten mejorar los atributos de los personajes (vitalidad, fuerza, defensa, …) mientras que otras como Ojo Observador, nos posibilitará ver elementos ocultos.

Ataques especiales

Una de las señas de identidad de Final Fantasy VII; los ataques límite, han sido sustituidos en esta entrega por unas técnicas especiales que se activan cuando uno de los personajes se encuentra en una situación crítica. En ese momento, aparece un flecha a la derecha del comando atacar, indicándonos que ya podemos ejecutar este tipo de ataque. Cada personaje posee técnicas especiales exclusivas que podemos ir aumentando a medida que avancemos y cumplamos ciertos requisitos (mejorar las armas, comprar revistas, …).
Triple Triad

Si decidimos hacer un alto en el camino, ya sea porque queramos desentendernos por un momento de la historia principal, o bien, porque nos hemos cansado de levear a los personajes, siempre podremos recurrir al que probablemente sea el mejor y más viciante minijuego de toda la saga; el Triple Triad. Es tan simple como un juego de cartas que nos permitirá desafiar a una gran cantidad de personajes a lo largo y ancho del mundo de Final Fantasy VIII. Las reglas básicas vienen explicadas en el menú principal del juego, aunque este servidor tratará de explicaros lo más elemental.
Comenzamos con una mano de cinco cartas que podremos elegir a nuestro gusto (aunque no siempre) y un tablero con nueve casillas. Cada carta consta de cuatro números situados en la parte superior de esta que representan los valores de la susodicha. Si al colocar una carta, el valor de esta es superior a la carta adyacente, esta dará la vuelta. Así pues, si queremos alzarnos con la victoria, deberemos dar la vuelta al mayor número de cartas posibles. Si ganamos, recibiremos como premio la carta que más anhelemos de nuestro contrincante (o varias, dependiendo de las reglas que se empleen). En cambio, si somos derrotados, no tendremos otro remedio que ceder la carta que el NPC quiera. Si se da este segundo caso y por si fuera poco, la carta que hemos perdido es de vital importancia, siempre cabe la posibilidad de resetear la consola y entonces no habríamos perdido nada.
No obstante, el objetivo de conseguir las más de cien cartas, no es nada fácil, puesto que existen una serie de reglas muy molestas para el jugador. La más incómoda de todas, es la denominada “Mano mezclada”, en la cual no tendremos el derecho de elegir nuestra propia mano. Por si fuera poco, es muy probable que las cartas con las que nos toque jugar sean muy malas, mientras que las de nuestro contrincante sean de un nivel muy superior. Mi consejo es que si no os encontráis muy cómodos con estas normas, siempre cabe la posibilidad de abolirlas cumpliendo una serie de requisitos.
Para que nos vamos a engañar; daros una explicación exhaustiva de todos los entresijos que conforman este sensacional minijuego, daría para una entrada propia, y como mi intención no es esa, doy por terminado este “pequeño” inciso dentro del apartado jugable. Lo mejor es que seáis vosotros quienes explotéis todas las posibilidades del Triple Triad. Puede parecer una tarea ardua, pero la sensación que tenemos nada más terminar la colección, es muy gratificante.

Más minijuegos y secretos

¿Creéis que la cosa ya ha acabado? En absoluto mi querido lector. Bien es cierto que Final Fantasy VIII no es un título dentro de la franquicia que destaque por albergar un gran número de minijuegos y búsquedas opcionales, pero tampoco es que ande descalzo. Además del Triple Triad, hay que añadir, como ya es tradición en esta saga, la aparición de los chocobos. Eso sí, hay que decir que las misiones en las que controlamos a estas entrañables criaturas no son, ni mucho menos, tan complejas como las de la séptima fantasía de Square, puesto que en el caso que tenemos entre manos, las podremos finiquitar en unas pocas horas.
Lo que debemos hacer, es visitar un total de seis bosques que podremos distinguirlos con suma facilidad (tienen forma circular). Al entrar en estos bosques, nos saludará un chico llamado Chocoboy que nos explicará nuestro cometido. Una vez que aceptemos y por ende, comencemos la misión, se sucederá la aparición de unos números de fondo que deberemos pitar en un orden determinado. Los premios por acertar abarcan desde magias comunes hasta invocaciones.
Si esto aún os parece poco, siempre podremos entrenar a nuestros personajes al máximo, conseguir las armas más poderosas y enfrentarnos a los jefes secretos que a buen seguro no nos pondrán las cosas nada fáciles (ese Ente Omega …). Si nos ceñimos únicamente a la historia principal, Final Fantasy VIII nos brinda cerca de 30-40 horas de juego. No obstante, si a esta cifra añadimos el Triple Triad, el minijuego de los chocobos y las búsquedas opcionales, hablaríamos de números mucho más grandes (más de 100 horas).

Gráficos y Sonido

El transcurso de dos años en relación a la séptima entrega, dio lugar a que Square hiciese de Final Fantasy VIII, uno de los juegos más punteros de la época y que por ende, dejaba en pañales a cualquier otro título lanzado en ese mismo año (aunque un tiempo después fuese superado por la novena maravilla de la susodicha). En primer lugar, el diseño de los personajes supuso un punto y aparte respecto al anterior capítulo, puesto que se abandonó el look super deformed en pos de ofrecer sujetos con un estilo mucho más adulto y realista. No solo se hicieron cambios en este aspecto, sino que además estos contaban ahora con un mayor número de detalles a nivel de polígonos y texturas. Una vez más, Tetsuya Nomura repetía su rol como diseñador de los personajes.
En segundo lugar, los escenarios han ganado en resolución y belleza plástica. Asimismo, se ha seguido apostando por una ambientación más futurista que en otras entregas; muy similar a Final Fantasy VII. En el juego de marras recorreremos grandes ciudades como Esthar y Deling; esta última inspirada en la ciudad de París. Por cierto, no debo olvidarme de mencionar las fantásticas secuencias animadas. Ya nada más comenzar la partida, se nos deleitará con la que probablemente sea, una de las mejores aperturas de la historia de los videojuegos. Y esto es solo el principio, así que ya os podéis hacer una idea de lo que puede venir a continuación. En este sentido, sí que hubo un salto importantísimo entre la pasada y presente entrega de la saga.
Por otra parte, el apartado musical que corre a cargo, una vez más, de Nobuo Uematsu, es sublime; algo a lo que ya nos tiene acostumbrados. Algunos temas como Liberi Fatali (Niños del destino), el cual acompaña a la escena de apertura, es de lo mejorcito que ha compuesto el artista nipón. Otras como Don’t Be Afraid o The Main With The Machine Gun (ambos son temas que se escuchan en las batallas) también se encuentran a un nivel altísimo. Además, esta entrega fue la primera en contar con una melodía cantada; Eyes on Me. Lo cierto es que fue y es un tema al que un importante número de personas lo tildó de cursilona. No obstante la opinión de este servidor dista de ser la misma. De hecho, el tema cantado por Faye Wong es bellísimo como pocos.
Por lo que respecta a la traducción, en esta ocasión sí que se han hecho las cosas con esmero, cuidado y atención; nada que ver con las perlas gramaticales de Final Fantasy VII (“¡Allé voy!” ). En lo referente a los FX, estos mejoran notablemente en todos los aspectos respecto a la anterior entrega (explosiones, disparos, el agua, …).

Resumen

Resumiendo que es gerundio. Final Fantasy VIII es un juego que si bien, no alcanza el status de obra maestra, deja un gran sabor de boca nada más acabarlo. Más allá de su sistema de batalla que puede gustar más a unos que a otros (a mí desde luego me convenció desde el primer momento) ofrece una gran historia de amor y guerra, uno de los mejores apartados gráficos de la época (esa escena CGI inicial difícilmente será olvidada) y unos temas musicales para el recuerdo.
 
 
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Y con esta entrada, me despido de vosotros hasta el mes de septiembre. 
 
Saludos ^^