analizando: audiosurf

¡Ah, el mundo de los videojuegos musicales!: ha aparecido hace cuatro días como quien no quiere la cosa; ha ido reinventando la rueda cada dos por tres con los guitar hero, singstar y rock band de turno y, de golpe y porrazo, parece haberse estancado ahí.

 

Y eso se debe a que hay géneros en los que innovar resulta mucho más complicado que en otros casos: seguir el tiempo o las pulsaciones impuestas por la máquina, ya sea con una guitarra, una batería o la propia voz, es el mundo entorno al cual gira este tipo de videojuegos; y no hay vuelta de hoja. Igual que en los beat-em up todo consiste en pegarle de mamporros y combinar llaves contra el monigote de la esquina derecha de la pantalla, llueva o nieve.

 

 

 

Por ello un juego que dentro de este genero aporte novedades que hayan llegado a buen puerto resulta un verdadero soplo de aire fresco: audiosurf es uno de los videojuegos musicales recientes más recomendables (y accesibles) del mercado.

 Anfetamina musical 

Audiosurf consiste en guiar una nave espacial a través de una partitura extendida horizontalmente cual autopista pero con un innegable toque psicodélico en forma de luces y figuras que se distorsionan siguiendo el ritmo musical (muy en la línea del reproductor windows media…) con un sorprendente efecto gráfico que además apenas precisa pc.

Por esa línea horizontal guiamos una nave de izquierda a derecha mientras recolectamos diferentes rectángulos (que actúan en función del ritmo de la canción) y algunos power ups hasta el final de la misma (el camino de la partitura y la forma de esta se configura en función de la canción al principio de la partida, lo que por norma hace que cuanto más rápida sea esta, tengamos una dificultad mayor)

 

 

El juego dispone de un menú y un bazar digital pero no lo neguemos: lo que mola es utilizar cualquiera de nuestras canciones personales (ya sea desde cd, pendrive o el propio disco duro, leyendo entre una gran cantidad de formatos) y ver como la pantalla se adapta a la composición: he probado hace poco un disco de acdc y los solos finales eran de una velocidad cuesta abajo simplemente infernal –d;)

 

Por lo tanto audiosurf, además de proponer un reto interesante como veremos más adelante, es también una forma de lo más entretenida de escuchar música, lo que resulta un aliciente muy importante amén de que el grado de personalización de la pantalla (no solo hablamos de diseño visual sino de aprovechar unos efectos de sonido u otros en la canción para situar los objetos en pantalla)

 

 

 

El juego divide su desarrollo en varios modos que se eligen en función de la nave seleccionada a principio de pantalla para recorrer la canción:

 

free (un modo libre en el que debemos recolectar más de el 50 % de rectángulos) , point man (con diversos rectángulos de distintos colores a recolectar en el instante demandado), eraser (borrar colores que no resultan útiles en la parrilla –sector inferior de la pantalla donde almacenamos parte de los rectángulos recolectados-, mono (en el que tocar un color determinado está penado), vegas (que reordena colores conseguidos de forma aleatoria) o double vision (con el doble de naves y carriles), conformando entre otros modos un sistema de juego tan sencillo y fácil de ejecutar, como innegablemente divertido y dotado de un sentido único e inimitable gracias a la excepcional forma de adaptarse a una canción (el juego es un editor en si mismo y basta pasearse un poco por la red para comprobar la inmensa comunidad que conforma)

 

Una rareza disponible solo vía descarga digital, que, en definitiva, nunca esta de más en pc al ofrecer un desarrollo único e insólito. Simple, si; pero…¿acaso hay alguna forma más desesperantemente psicodélica y que implique tener los 5 sentidos (6 en el caso del niño de la película aquella) totalmente activados al 100%, y por tanto, más original y divertida de escuchar smoke on the water?

 

  Gráficos: 8 (impresionante fluidez y suavidad en el desarrollo de la partida con cualquier equipo; los efectos especiales son muy vistosos y encajan con el desarrollo del juego de forma genial)

Sonido: 10 (nada que objetar -d, el jugaror decide)

Jugabilidad: 6 (a pesar de ser terriblemente simple, es divertida y con variedad de modos de juego que es lo que importa. El aliciente de jugar con las propias canciones es el mayor logro y eje principal del juego)

 Total: 8,1