opinión personal: el «sabelotodismo»

Creo, desde mi humilde opinión, que “me llamo Earl” es la serie más humana y realista que ha parido la historia de la humanidad, tal que así: con un personaje que es un “don nadie” pero que cree fervientemente en las segundas oportunidades y que pasará el resto de su vida ganándose ese derecho si hace falta. Pero también es la historia de una buena persona, que se esfuerza porque todas las personas que hay a su alrededor tengan una vida un poco mejor, a veces incluso rozando el límite de lo neurótico.

El karma nos guía…una de las series más cachondas y geniales que ha dado la comedia norteamericana.

En uno de los mejores capítulos de esta serie Earl habla sobre el karma, y porqué ha hecho la lista de buenas acciones para compensar a todas las personas a las que ha perjudicado a lo largo de su vida con una profesora universitaria. Esta al escuchar el tema del karma le da una definición de libro, repleta de tecnicismos y referencias históricas, a lo que Earl le contesta: “haz cosas buenas y te pasarán cosas buenas, haz cosas malas y te pasarán cosas malas, eso es el karma”. La profesora queda gratamente sorprendida.

De eso es de lo que voy a hablar hoy (y no, no es el karma….)

Hace un tiempo ya, paseaba por la sección de juegos tan multitemático como siempre (¡eh!, a veces cambio el orden de estantes según consolas o pc para dar más emoción…) de una conocida cadena de tiendas de electrónica (si se le puede llamar así) y electrodomésticos de la cual no voy a hacer publicidad porque yo no soy tonto (¡ops, mierda…!)

La cuestión es que eran vísperas navideñas, y ya se sabe: todo cristo, el belén y los pastorcillos buscando regalos en plan la película aquella de cuyo nombre no consigo acordarme en la que terminator le buscaba a su hijo un turboman para papa noel (exacto niños, los….turboman no existen y no os los pueden traer para navidad) y en aquella sección, había lo típico en ese sentido: padres con la reseña concreta en letra arial 12 y padres más perdidos que Manolo Escobar en el “pont aeri“…

Y allí había un matrimonio, bastante mayor, que buscaba un juego de guerra para su hijo. Lo tenían bastante claro: ya tiene el call of duty y tenía que ser de guerra y en primera persona.

Parece sencillo pero mi atrofiado sentido arácnido/empático me decía lo contrario y por una vez acertaba: Yo he ido con reseñas más concretas a buscar algo de lo que no tenía ni puta idea y casi acababa mirando psicopatilmente el estante de cutters de la droguería de enfrente de la sección pensando en los pedazo ingenieros a los que se les ocurría pensar los nombres de las puñeteras colonias.

-Verá, quiero una triple mac chicken plus con patatas, no, espere, una doble chip chicken con doble de cancamusa, no, espere….

-Y luegooooooooooooorglglglglglglglgllglglglglgllglglgl…..

 

Y allí llegaba el señor dependiente al que le pagan por ayudar a la gente (como superman pero con nómina) a hacer su trabajo: les soltó tal parafernalia que casi me costó a mi seguirla, y eso que más o menos me defiendo como buenamente puedo en el mundillo este:

Que si con los nuevos modelos de ati hd en tal juego se ofrece un incremento en frames del tropecientos por cien, si la jugabilidad de menganito y la calidad visual de fulanito al ser un port decae respecto a “sopota” madre, que contacten con el fabricante…Un cachondeo de explicación y de datos totalmente irrelevantes que dejó con una cara de lol acojonánte al matrimonio. Estoy por decirlos que en esos momentos les vendes dos pedruscos tamaño trolebús y les dices que es un Pentium cuántico edición coleccionista y se lo llevan…No, si al final vender vendió…bueno, en ese caso no será un incompetente pero su política de venta (o la de quien le mande en todo caso) es una puta mierda…“welcome to the jungle” como decía el axl rose ese, y es que no te puedes ni fiar de tu sombra, que manda narices…

Si se trataba de buscar un shooter para pc no es tan jodidamente difícil, no hay que hacer un master ni se es privilegiado por saber hacerlo: “cuándo se juega en pc tienes tres parámetros primordiales, luego complícate más la vida cuando le cojas carrerilla; por un lado tenemos tarjeta de video (la gráfica de toda la vida); tienes un número de serie en el reverso y cuanto más te alejes mejor va en teoría el juego, si tienes un ordenador reciente seguramente le puedas poner efectos muy vistosos. Tienes memoria ram, mejor que tu ordenador duplique la cantidad pero mientras la cumplas no te preocupes, tener más sirve para acelerar los tiempos de carga o evitar alguna que otra rascadilla. Y luego tienes microprocesador, que es el corazón del ordenador; no suele ser muy relevante a la hora de arrancar el juego pero debes cumplir lo que pide en la caja.

Para mirarlo puedes ir (dígame sistema operativo, versión de Windows o apple)……………………………”

que no, que no hay que hacer una ingenieria para arrancar un programa, y quien dice lo contrario…¡miente! xD

Joder, no es por dármelas de sabihondillo pero cualquiera mínimamente habituado al juego en pc sabe orientar a alguien que no ha instalado un juego en las cuatro cosas que ha de saber. Pero claro, es más fácil recitar un par de chorradas memorizadas en medio minuto (contacta con el fabricante…pffff) que en tomarse un rato (y os aseguro que el coleguilla sabía porque acto seguido no tuvo problemas en configurar un juego -que es mera experiencia y mínima- en una de las pantallas, es decir, no estaba en teoría enchufao en esa sección)

Y es que es algo que me repatea profundamente: Más que la falta de profesionalidad (supongo que igual no era el curro de su vida, vete a saber…) era el haber dejado a aquel matrimonio en la cuneta y haberse puesto con el siguiente chaval a configurarle un juego en vivo para ver como andaba, que manda cojones.

Si claro, es mucho más divertido lo segundo que lo primero, pero extendamos esto a otros muchos ámbitos: que alguien que tiene algo interesante y que necesitamos aprender nos suelte una sarta de tecnicismos (o power points, o apuntes copiados del libro, o colgarle el muerto a otra persona, o lo que sea…) en vez de limitarse a explicarlos, cuando se tiene esa capacidad y en ese momento la obligación (moral en ocasiones, no todo se limita a lo remunerado), es más que poca vocación de docencia o falta de tiempo: es chulería (y egoísmo)

Desde mi punto de vista personal, siempre que he sabido desempeñar algo o se me ha dado bien una cualidad concreta; y en un contexto normal se entiende, no he tenido problema en compartirla o explicarla. Pero basta echar un vistazo alrededor para darse cuenta de que para mucha gente eso no es lo normal, vaya pena. Para eso casi volvemos a la edad media donde aprender algo era cosa restringida…Y es que dárselas de sabelotodo (sobrevalorar los conocimientos propios para desmarcarse del resto) es una jodida pena, amén de una demostración de falta de confianza acojonánte. Si ya es algo que tendría que salir de dentro…

Y nada, que al final se llevaron un truñaco de juego, caro y con bugs….