analizando: ghost recon advenced warfighter (pc)

El escritor Tom Clancy y Ubisoft son un dúo que a veces trasciende de lo meramente comercial y otras no tanto…Pero en ambos casos tenemos tanto juegos geniales como otros más mediocres. Títulos pobres, relativamente pocos, lo que por otra parte también es un alivio…

 

 

Ghost recon es, tomando en teoría como referencia las novelas y conocimientos de Clancy, una saga con solera dentro de la acción táctica que ha logrado marcar las pautas del genero durante muchas entregas muy separadas a lo largo del tiempo. Algunos ghost recon (sobretodo los más antiguos) son verdaderas obras maestras de aquello de “tomar con calma, entrar y despejar”. Máxima que siguieron en la nueva generación de máquinas dándole a la saga el sobrenombre de “advanced warfighter” durante dos entregas y dejándola en manos de la competente pero ya extinta Grin; afincada en Barcelona.

Lejos de ser un paso en falso, como tantas otras franquicias consagradas que ubisoft confió a otras empresas aparentemente ajenas a ese tipo de proyectos, grin dio de lleno en el clavo y hizo evolucionar la saga respetando las bases y creando unos de los mejores (sino los mejores) juegos de acción táctica de la presente generación. Hoy hablaremos sobre el primero, tcgraw (que no es un grito de apareamiento para ranas sino las siglas del juego) en su versión pc y de su repercusión en los juegos de acción menos frenéticos y más tácticos.

Es importante especificar esto ya que las versiones en diferentes máquinas presentaban diferencias radicales; y mientras en consola es mucho más directo y, en términos generales, notablemente inferior, en pc hablamos de una entrega a la altura de las mejores y que en su día supuso una verdadera revolución en aspectos como los gráficos o, en menor medida, el manejo del resto de componentes mucho más intuitivo gracias al crosscom; un cacharro del que hablaremos luego.

 

 

Los ghosts son un equipo de fuerzas especiales estadounidense a cargo de Scott Mitchell, el personaje que controlamos. La trama nos pone rápido en acción y se basa más en resultar efectista (cosa que logra con creces) que en desarrollarse más de lo necesario, ya que a fin de cuentas, aquí a lo que venimos es a entrar, despejar y a pegar barrigazos como en todo ghost recon: Los dirigentes de Estados Unidos, México y Canadá se encuentra firmando una tregua y rebeldes mexicanos les atacan; y si bien es cierto que el marco argumental tendrá sus giros para justificar misiones de rescate o en los que debemos intervenir bajo presión (todo ello en tiempo real en una pequeña retransmisión de TV que se nos muestra en el casco mientras jugamos) ; al final de lo que se trata es de disfrutar de una variedad de objetivos y situaciones militares creíble; cosa que durante su duración notablemente superior a la media en cualquier nivel de dificultad logra con creces.

Por pantallas que representan ciudades Mexicanas de enormes dimensiones nos desplazamos en primera persona como en cualquier fps: vemos nuestra arma y se trata de disparar a los enemigos.

No obstante, también tenemos control sobre los soldados que nos acompañan o otros elementos especiales (como una cámara por satélite que nos permitirá ver las posiciones enemigas para no tomar riesgos…) y que debemos intentar a toda costa mantener con vida para no complicar todavía más los objetivos: la posibilidad de que nos sigan, posicionar en un punto concreto, cubrirnos o cubrirse, atacar…Aquí entra en juego el crosscom.

 

No es otra cosa que nuestro casco, que incluye un sistema electrónico que controlamos de forma muy intuitiva con el teclado y el ratón que permite ver lo que ven nuestros compañeros (y así tomar decisiones sobre la marcha) y dar las ordenes tácticas con total precisión. El filtro visual que se añade al uso del crosscom le da al juego un toque muy creíble a la acción; por lo que no solo hablamos de un gran hallazgo jugable, sino también en la ambientación.

Lo que tenemos a nuestro alrededor, por otra parte, forma parte de un título sublime: a la variedad de misiones típica (rescates, alcance de punto de extracción…) se le añaden unos escenarios enormes y repletos de recovecos ideales para afrontar las misiones con nuestras propias tácticas de flanqueo, más sigilosas o agresivas; unos enemigos con una i.a espectacular (por lo que tanto el sigilo como la pericia se ven recompensados), un balance de dificultad al alza (que en un juego de este tipo, finalmente acaba por resultar algo positivo…) y un realismo inusitado, tanto jugable como visual.

 

Por un lado la respuesta de las armas es inmejorable, lo que unido al ya mentado comportamiento de personajes tanto enemigos como aliados, da lugar a un sistema de tiroteos realmente logrado (otro detalle, la deformación de ciertos elementos a cargo del chip ageia, favorece ocasionalmente en este sentido) y su uso resulta ejemplar: no solo hablamos de la reconstrucción fidedigna de armamento y de su respuesta en diversos parámetros (maniobrabilidad, etc…) vistos en más juegos pero rara vez con tanto acierto, sino que también hablamos de su peso y de cómo nos afectará a la hora de desplazarnos, a cualquier miembro del equipo ghost. Compulsivamente realista, en definitiva.

Algo que también se extiende a lo visual, con una calidad gráfica poco optimizada (incluso hoy) pero excepcional, con una iluminación por hdr (iluminación de alto rango dinámico) y un cuidado en las texturas simplemente brillante. Expresiones faciales, carga poligonal y demás elementos también rallan a un nivel de matricula…Tan solo algunas animaciones, no por número sino por credibilidad, y cierta repetición de texturas, logran empañar ligeramente un apartado técnico sensacional.

Calidad extendida por otro lado al sonido: efectos posicionales 5.1 y ruido de armamento creíble, cosa indispensable en un juego de estas características, en el que un par de balazos mal dados a traición harán que tengamos que cargar de nuevo la partida. Tanto el doblaje al castellano como la banda sonora son dignos de mención.

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La guinda a este suculento pastel la pone un multijugador online notable para 32 jugadores y un modo campaña cooperativo para 4, cada uno a cargo de un miembro de los ghost; con lo que la necesidad de cooperar, cada jugador con el tipo de armamento que elige, y coordinarse en el mapeado para lograr eliminar a los enemigos sin bajas, se muestra a un nivel igualmente impactante.

Una obra maestra de la acción pausada en definitiva, alejada de la pirotecnia de un “call of duty”, pero igual (sino más) emocionante. Imprescindible.

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Gráficos: 9,5

Sonido: 9

Jugabilidad: 9,6

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Total: 9,5