Critica destructiva: La obsolescencia programada.

Estoy hasta missantos cojones. Y poca broma con eso.

La realidad esque, a pesar de todo, aun sigo buscando ese punto, el momento concreto, eseinstante específico, en el que pasé durante la pasada tarde de un matao más aun chamán de tercera regional.

Llego a mi casacon la única (¡¡¡ÚNICA!!!) intención de ausentarme de complicaciones: Resultaque entre semana yo estoy para arriba y para abajo, ahora con algunosquehaceres menores y estudiando, antes que trabajaba en la conchinchina yestudiaba a la vez ya ni os cuento, sin tiempo apenas para lo que en cristianoviene a ser rascarme la entrepierna.

Me siento, abrouna cerveza, soy feliz, me termino una bolsica de patatas a medias, esto es elcielo, enchufo la consola….

¡¡¡¡CAGO EN TUPUTA MADRE!!!!

Formar parte delas estadísticas de mocosoft nunca es plato agradable, pero a estas alturas de películaes imperdonable. Como lo de sony con los internetes de marras.

Una 360 deberíafuncionar mejor a estas alturas: ¡diablos! ¡que no lleva una puta placa de lanasa!, la gráfica que utiliza es, no voy a decir clavada pero casi, a lostrastos aquellos de ati x1600 que a su vez eran clavados a aquellos de capcompara hacer correr el Street fighter 4 (divertido, si, pero monigotes dándose palosen un eje 2d) en recreativa. No me toques los cojones, que este cacharro yaestaba obsoleto en 2006.

Y si hubiera sidocon una plei3 proevolushion cani ultimate edition hubiera sido otra cosa porquela obsolescencia programada y los componentes cobrados a precio de oro y hechosde cualquier manera son un cáncer con el que los usuarios de este mundilloconvivimos sin rechistar. Y no hay derecho.

Está claro que nohablamos de un bien de primera necesidad pero aun así resulta frustrante que nosvendan unos productos como si realmente fueran a funcionar cuando no es así.Que te compres un juego de pc que te iba a ir bien y sea incompatibleinexplicablemente a base de parpadeos, petardeos y salidas al escritorio porque“aunque el juego en consola tiene un año, no es un port fácil”, que te compresuna máquina que a su alto precio no es capaz de ofrecer una gráfica que no seade hace diez años justificándose con el carisma de un puto fontanero de mierda,que a tu consola le salgan tres luces rojas porque es una mierda tan grande queno es capaz de refrigerar o que cualquier día hagan lo que les sale de loscojones con tu cuenta porque “el mantenimiento es muy complicado y hay cosasimprevistas” (ya verás como tu próximo baneo no se les escapa a estos hijos deputa)

A pesar de todo yen ultima instancia, remarco que toda la culpa de esto es nuestra por pasar porel aro y recuerdo que, entre los amstrad que se abrían con destornilladores ylas estufas pegadas a las 360 en plan remedio de abuela, hubo una serie demáquinas que funcionaron de puta madre.

Mientras aquí leestoy pegando a la 360 de las narices con una secadora para que deje decolgarse (lo bueno es que funciona y todo)

Y no me habléis desats que conozco el mundillo de primera mano y prefiero seguir con mis conjurosmalignos.

Analizando: Medal of Honor Pacific Assault (pc, 2004)

Antes deconvertirse en un triste dinosaurio que hace lo imposible por imitar alcomercialmente  todopoderoso “call ofduty”, medal of honor era una saga fresca, digna y capaz de reinventarse.Posiblemente los primeros esbozos del declive de la saga empezaran,precisamente, a asomar en este Medal Of Honor Pacific Assault (mohpa de aquí enadelante) que analizo hoy.

 Justo es decir, por eso, que no hablamos de unmal juego en el estricto sentido de la palabra: lo que nos encontramos enrealidad es un título realizado con unos altibajos tremendos, cabalgando deforma constante y a menudo incoherente de logros brillantes y dignos deimitación a otros terriblemente mediocres cuando no incluso deficientes.

Ambientados comoera tradición en la saga hasta hace bien poco en la segunda guerra mundial elprimer giro sorprendente en la mecánica lo tenemos en la ambientación: El frenteque visitamos es el del pacífico, con sus japoneses, sus bayonetas, sus zeros ysus islas.

Este cambio esalgo mucho más profundo que un lavado de cara: Toca readaptar el estilo deenfrentamiento y prepararse para emboscadas constantes, enemigos camuflados querealmente cuestan ver hasta que no los tenemos encima y, por último, unespíritu de combate del enemigo fielmente recreado que hace que ya sea por ventajao por desventaja evidente se lance sobre nosotros bayoneta en mano al grito de “banzai”antes de caer en vano como hemos visto ya en multitud de películas.

Ese es endefinitiva uno de los mayores logros de mohpa: Pasar de un explotado conflictoeuropeo a otro mucho más cruel y confuso. Intentar meter todo aquello que vimosen “windtalkers” o “la delgada línea roja” en la pantalla del pc. Y lo mejor esque lo logra, por momentos mohpa consigue hacernos sentir extremadamentevulnerables entre montones de palmeras, sin munición y a la espera de unbayonetazo o un disparo certero de un francotirador apostado en un cocotero.Desgraciadamente , tras eso, a menudo falla en lo esencial.

Mohpa tieneerrores de diseño graves hasta el punto que sus factores a menudo, más queformar un todo, parecen un compendio de piezas amontonadas que no acaban deencajar. El motor gráfico mismo es un claro ejemplo: Dejando de lado unaoptimización lamentable y unas caídas de framerrate especialmente molestas queatacan en los momentos menos oportunos lo que tenemos es una representaciónvisual en la que la mayoría de elementos parecen sacados de juegos distintos deforma totalmente incoherente.

Por un lado lossoldados que nos acompañan impresionan, incluso hoy, por su elevado nivel dedetalle. Diferentes uniformes y equipaciones se suceden con una calidadespectacular por no hablar de unas expresiones faciales capaces de dejarnos sinhabla. El problema llega cuando los vemos en movimiento y una carga, ya seaenemiga o aliada, parece un sketch de Chiquito de la Calzada.

Hay más, la i.a,por ejemplo: El juego nos sorprende con un intuitivo sistema de ordenes sobrenuestros camaradas virtuales de carga, reagrupación, fuego de supresión oretirada sin restar el vertiginoso ritmo de juego arcade que caracteriza a estetipo de juegos, en principio.

Luego llega larealidad y vemos como, en la practica, las secuencias prefijadas en forma deemboscadas y aliados que escogen automáticamente la forma de combatir que lesva mejor funciona mucho mejor. Desgraciadamente el juego nos obliga a hacer usode esas ordenes de forma frecuente por lo que ahí ya entran en juego lainfinidad de bugs de la i.a dinámica: personajes que disparan a la nada, quedan la vuelta dos veces al escenario para atacar cuerpo a cuerpo a un enemigoque tienen a dos pasos…La lista de errores es enorme y a menudo dan vergüenza ajena.

Aunqueposiblemente el detalle más negativo, mucho más que los elementos anterioresque a fin de cuentas son obstáculos pasables a la hora de meterse en el juego,no es otro que el sistema de juego principal, totalmente fallido y que hará quemás de un usuario desinstale el juego a la primera de cambio.

A pesar de losdetalles tácticos mohpa es en base un arcade de acción bélica en el que hacerfrente a hordas innumerables de soldados japoneses en compañía de nuestraescuadra con un ritmo épico y espectacular y justo ahí es donde falla de formagarrafal.

El juego reproduceun comportamiento de armamento, movimientos y demás que se pierde intentandoser realista y acaba por ser más lento que otra cosa, extremadamente lento.Recargar con la mayoría de armas a menudo supone un esfuerzo de paciencia yeso, cuando el enemigo ataca en masa y a velocidad de escandalo (sumándole aello la buscada actitud suicida que muestra por norma) la experiencia de juegosuele derivar en algo bastante incómodo y frustrante.

Un sistema desalud especial realista implementado, que a menudo nos deja a merced delenemigo con la visión deteriorada en el suelo a la espera de un médicocontribuye, también, a ese despropósito: Ver como nuestro médico se atasca porno saber esquivar una palmera mientras nos remata un japo es un manjar soloapto para los más masoquistas.

Se nota de todosmodo, que la sensación buscada con ello no es otra que la de simular lasensación de indefensión  y angustia deun ejército frente a otro, que se sabe el terreno, no teme a la muerte y todasesas cosas. Pero hablamos de un videojuego y su factor principal es divertir:Simplemente mohpa fracasa ahí más veces de las esperadas.

A pesar de todo,una vez hemos pasado el mal trago y nos hemos acostumbrados a susincoherencias, bugs (no solo de i.a, también los hay gráficos a montones) yortopédicos controles la experiencia mejora sustancialmente: Tras las tres ocuatro primeras pantallas la dificultad se reajusta de forma bastantedecente  y nos encontramos con una campañabastante variada, que nos pone a disparar desde barcazas, aviones, coches, quenos hace rescatar médicos o preparar incursiones nocturnas y que, en general,está bastante mimada en términos de variedad.

Tanto es así quecuenta con un buen puñado de momentos especialmente memorables (ciertaescaramuza nocturna simplemente brillante me viene a la cabeza al escribiresto) que sacan a flote con nota la experiencia de juego. Hasta el punto de quelidiar con sus problemas merezca muy mucho la pena. No es perfecto pero, oigan,es lo que hay.

Donde si que hablamosde una obra maestra es, en cambio, en el apartado de audio: Bajo el punto devista del que les escribe esto y situándonos en su marco temporal (2004)posiblemente estemos ante el título con el apartado sonoro más trabajado detodos los tiempos. Como (valga la redundancia) suena.

Las voces están eninglés cosa que es lo de menos ya que hay buenos subtítulos. Además el doblajeestá bastante bien aunque no es lo mejor.

Es en la forma deaprovechar los altavoces, para estremecernos con una explosión, detectar unenemigo que grita como un descosido o localizar a un aliado herido donde eljuego de marras se luce. Es, en definitiva, capaz de trasladar todo lo que seoye en el campo de batalla a la pantalla del pc con una precisión brutal. Y labanda sonora no se escucha, directamente se vive.

Pacific assaultes un juego para jugar solo (tiene multijugador pero como si no lo tuviera),con calma y perdonando sus defectos: Solo así nos encontraremos con una campañalarga, mucho más que cualquier shooter genérico y especialmente trepidante enlos momentos más dramáticos. A veces dan ganas de tirar el disco por la ventana,de tirarse de los pelos al ver un motor gráfico tan desaprovechado en algunosdetalles (¡palmeras de juguete!, ¡arbustos de cartón piedra!) cuando se crecetanto en otros (la distancia de alejamiento casi parece de crytek), pero esmedal of honor, de principio a fin, posiblemente el último medal of honor 100%.

Especialmentepara fans, aunque no decepcione al resto.

Nota: 7

Repaso a…Street fighter 4 (2007, pc, ps3, xbox 360)

 Siempre bajo mi humilde (yprescindible) opinión, Street fighter 4 es el juego más deliciosamenteautoconsciente que recuerdo en años: Cuando cada vez más se evidencia lainseguridad, por joven y poco profesional, del sector que desgraciadamente nosha tocado disfrutar en semejante estado el lector avispado ya habrá logradodeducir porque aprecio tanto al jueguecillo de marras.

Cuando lanecesidad falsamente impuesta de trascender de medios a la hora de intentarhacer algo mínimamente decente es más obvia, descarada e insultante, cuandohasta el tetris tiene un argumento con dramas familiares, personajes elegidospor divinidades con nombres frikis para salvar el mundo o referencias a Freudhechas por críos de cuatro años, Capcom usa por medio minuto la cabeza yapuesta por algo acojonantemente elegante.

INFLAR A PALOS ALPRÓJIMO

Ya, punto, stop.

Cuando la genteque va de pseudo pero que no habla del declive del beat’em up y su puta madre mentaa las 3d o a la necesidad de aportar ideas nuevas y trascendentales. Esperancomo un mesías salvador o algo, paradójico cuando despotrican justamente delanterior “gran salto” en forma de entorno tridimensional. Pero así es la gente,nunca está contenta. Y si le sumas que encima las grandes empresas les suelenhacer caso (la gente no sabe lo que quiere, ¡¡¡no lo sabe!!!…¿porqué coño losescuchan?) ahí tienes el pastel.

El más queevidente declive yo, en cambio, creo que va por otros derroteros que no sonotros que los del principio del cutrepost: Me valdré de tekken como la saga queha gozado de mayor salud en líneas generales durante los últimos años paraexplicarlo.

No son sinceros:Empiezan plenamente sabedores de lo que son, de adonde van. Y plagian a todoslos luchadores de la competencia y se sacan la otra mitad de pelis ochenteras.Bien, vale, estoy de acuerdo, si a mí eso me gusta.

¿Qué ocurreluego?, fácil: Son unos cagaos, dejan la autoparodia para los personajes que noescoge nadie y se meten en follones con modos de juego ultracomplejos yconspiraciones de corporaciones secretas, guerreros elegidos y pelis que hacenechar el almuerzo.

No se puede,repito, NO SE PUEDE compaginar la mezcla insegura de medios, ni que seabrillantemente efectiva con algo tan puro como un arcade de carreras o un juegode palos y esperar que la gente lo utilice para echar dos horas por la tardecon los colegas, una pizza y unas cervezas. Es que es de cajón, ostias.

Ante esto capcomvuelve a los orígenes y, dado el poco nivel (triste y tal ), parte la pana:

Pulsa start,elige luchador , muévete con la cruceta (el analógico para esto es una mierda)y a hacer hadokens, kames o lo que sea eso como un desgraciado hasta que tesalgan yemas en los dedos. Y punto. Si que hay algo de historia y variacionespero es todo tan escaso que parece que ni está.

El manejo espuramente en 2d, no así la representación visual, preciosista y que parecesacada de una recreativa. Y lo mejor: En consonancia artística con lo que es enel fondo.

Cuando dejas k.oal bicho de la selva se le salen los ojos de las órbitas como en los dibujosanimados, a Sakura se le ven las bragas coloradas cuando pega una patadagiratoria y todos los personajes pegan berridos en japonés entremezclados conchirridos sacados de un trasto bastardo de una snes y un capítulo de dragonball z como si estuvieras en una recreativa en pleno 1995.

Si que hay cosas quefallan y que dejan este homenaje (no deja de ser un remake del 2) en lo notabley lejos de las obras maestras: Los nuevos personajes sacados de las oficinas deCapcom son una estúpida broma en comparación con aquellos braguetazos,efectivos ayer efectivos hoy, que suponen el resto de la plantilla decombatientes. Un gordo alvino, una agente secreta que habla con el móvil, un gilipollascon amnesia ,un bicho azul y creo que ya está. Y si no tampoco importa.

Luego escuchas aRyu soltar un hadoken y…bueno, lo que digo, que ni punto de comparación.

Minucias que nodejan, por eso, en evidencia a uno de los grandes del género de la actualgeneración. Totalmente recomendable.