Especial zombi: Cinco oportunidades con olor a carne podrida para cinco días veraniegos.

Siendo cuantomenos sorprendente la reciente oleada de turbadores casos de canibalismo ysiendo a su vez casi imposible no haber oído algo acerca de los mismos a no serque vivamos en una isla desierta, el tema “zombis” y la sensibilidad entorno almismo se ha incrementado: Yo, que soy un cachondo mental,  aprovecho la ocasión para hacer un recorridopor las adaptaciones mas sonadas de “los no muertos”: ¡todos adoramos a loszombis! (los de mentira, pedazo de burros)

Como enemigo enla ficción, el zombi es perfecto: No se detiene ante nada y su móvil es básicoy devastador, y por eso mismo aterra, porque realmente sabes que no habrámanera de frenarlo hasta que tus entrañas sean su banquete. O eso o que tureacciones más rápido, no hay otra.

Además sin haberperdido del todo su apariencia y determinadas funciones fisiológicas  humanas (aunque siempre con un giroinequívocamente perverso), el zombi si que ha perdido del todo lo que hace delhumano un ser racional: Ello implica que lo podamos aniquilar sin problemas.Que lo veamos como un enemigo universal al que machacar sin remordimientos.Porque no razona, porque es asqueroso: Y a pesar de todo un día fue humano,pero ahora ya no importa.

En el cine estose ha notado mucho: El enemigo terrorista levanta ampollas religiosas,radicales y extremistas. El enemigo histórico devuelve viejos fantasmas y hieresensibilidades por doquier. Incluso el enemigo animal hace poner el grito en elcielo a quienes mezclan ficción y realidad en el tema de la igualdad. Pero el zombino (salvo algunas alusiones racistas encontradas por criticuchos paranoicos),el zombi da repelús y debe ser exterminado: Nos une a todos por igual contra unenemigo común, no del todo igual a nosotros, no del todo opuesto. Un enemigoperfecto.

Entorno a talhallazgo han surgido multitud de obras haciendo uso del mismo. Ahora repasarélas cinco que, bajo mi humilde opinión, suponen un punto y aparte:

5: BRAINDEAD (TUMADRE SE COMIÓ A MI PERRO)

Peter Jackson esuno de mis directores fetiche, sobretodo en sus inicios: Sin ser del todo serieb pero con claras referencias, braindead es sin lugar a dudas su mejor películadurante esa etapa.

Si antes hablabade la psique inhumana del zombi a pesar de su apariencia no era por capricho:Ese recurso permite jugar y frivolizar con la dignidad y la diferencia entre lopolíticamente y lo que no prácticamente sin límites, y braindead es el claroejemplo.

Protagonistas taninocentes que resultan paletos sin perder encanto, armas absurdas(¡cortacéspedes!) y sobretodo un uso grotesco claramente destinado a hacer reírdel gore y la salsa de tomate. Un imprescindible.

4: DEAD RISING 2

Este videojuegoes como una casa de muñecas pasada de vueltas destinada a hacerte disfrutar demil formas diferentes: Una zona de ocio que abarca centros comerciales ycasinos donde puedes coger TODO lo que se te pase por la cabeza y combinarlosin límites para cargarte (o no) a los miles de zombis que pueblan el lugar.Personalmente uno de los mejores videojuegos de la historia.

La filosofía esexactamente la misma que la de braindead: Un horrible peligro que, a pesar detodo, nos lo tomamos muchas veces a cachondeo. En dead rising hasta el punto deque los zombis han pasado a formar parte de la sociedad, hasta el punto de quees habitual encontrarse algo como una abuela senil atizando a un zombi mientrasle busca a su nieto un regalo en una juguetería.

De hecho la notade seriedad en dead rising 2 la ponen los humanos: Todo tipo de deshechossociales que han enloquecido tras la epidemia y son mucho más peligrosos quelos zombis. Por no hablar del turbio negocio entorno a la epidemia, queadquiere importancia en la recta final.

3: DAWN OFTHE DEAD DE ZACK SNYDER

George A. Romerofue el padre por así decirlo del hueco popular del zombi en el cine,popularizando sus características básicas: instinto asesino, huidascontrarreloj, superioridad numérica, movimiento…con la dawn of the deadoriginal. En 2004 esta fue reversionada de forma más brutal si cabe.

Virus zombi, lahumanidad infectada, pocos supervivientes: Un centro comercial. Tocaatrincherarse.

Angustiosa,visceral y aterradora, resulta sorprendente el juego que da la ambientación: Elcentro comercial supone un punto de reabastecimiento muy recomendable, conarmas, aparente seguridad y alimento, pero en caso de ser vulnerada por loszombis se convierte en una ratonera mortal dado su estructura.

2: RESIDENT EVIL

Una obra maestrade los videojuegos que, en forma de aventura de puzles (complicados, de los deverdad) nos mete en una casa del terror donde nada es lo que parece: Plagada dezombis, trampas mortales y experimentos horribles.

Además destacó ensu día por su enorme originalidad al ofrecer una sensación de vulnerabilidadextrema: No hace falta que nos encontremos con una anaconda infectada (queconcretamente lo haremos), sin balas y en un mal lugar un infectado cualquieraen un uno contra uno nos puede liquidar a bocados. Algo que desgraciadamente seha perdido en sus secuelas, más parecidas a una de Michael Bay que otracosa…Eso sí, el original es el original.

No es para todoel mundo y no es fácil pero si te atrapa no te soltará hasta que te lo acabes:Cueste lo que cueste.

1: ZOMBIES PARTY

Y otra de comediapero en forma de crítica con mucha, mucha mala leche. Criticando la parsimoniay monotonía de la sociedad inglesa más profunda los zombis se presentanideales: Repetitivos, lentos, haciendo las cosas sin un motivo real más allá dela pura automatización.

Añade cachondeo yla dosis adecuada de burrería y tienes un clásico del humor totalmenteimprescindible. Merece la pena.

Analizando: X-men orígenes Lobezno

Nombre:x-men origins wolverine

Plataforma: pc,xbox 360, ps3

Género: HughJackman no se corta las uñas

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Cuando en Ravenles pidieron a contrarreloj una adaptación de la película homónima al titulo decabecera parece que entendieron las cosas bastante bien: No en vano entre susfilas hay gente que ha intervenido en cosas como quake 4. En definitiva, que nohablamos de novatos.

A pesar de todohay que dejar las cosas bien claras desde el principio: Wolverine hace las vecesde adaptación jugable a la película 1:1, es decir, fiel en todos los sentidos.Como en la película y a pesar de que en el tebeo hay mucho donde escarbar noscentramos en disfrutar de la acción extrema y las frases ingeniosas de Lobeznoen un torrente constante y breve de adrenalina…Y punto.

Nadaespecialmente complejo, innovador o memorable cosa que tampoco hace falta:Otros lo han hecho igual pero añadiendo un trasfondo, o simplemente lo hanhecho mejor, pero Lobezno entretiene y nada desentona. Es consumo rápido(acción rápida en concreto) que a pesar de su simpleza no renuncia a cumplircon los mínimos de calidad en todos sus apartados. Y en un medio (elcinematográfico) que suele mezclar la velocidad con el tocino infinitas veceses una cosa que se agradece.

Y el videojuegoes exactamente lo mismo: un torrente de 7 horas de combos contra oleadas deenemigos y jefes finales espectaculares al más puro estilo hack n’ slash. Lohas vivido otras veces, lo has vivido mejor, pero  tampoco se puede decir queesté mal.

Sorprendente escomo a pesar de lo simple de la propuesta se cuidan hasta lo notable todos ycada uno de sus apartados: la variedad de movimientos a ejecutar es tremenda;todos ellos muy espectaculares y que responden bien a los controles, lavariedad de personajes es correcta y fiel a la obra, incluso el balance dedificultad es bastante digno salvando un descerebrado enfrentamiento final.Como ya decía al principio en Raven saben lo que se hacen.

Por último haceruna mención especial al cuidado de los escenarios: A pesar de ser un juego quese ventila en un par de tardes sorprende lo dispar y cuidado de todos losescenarios, que van de fortalezas subterráneas a supermercados pasando pormontañas heladas. Además todos están repletos de recovecos donde buscarmultitud de objetos y potenciadores de habilidades.

En cuanto a laambientación la ya de por si cinematográfica atmosfera se ve reforzada por uneficaz apartado gráfico a cargo del ya conocido unreal 3: Todos los personajeslucen un aspecto realista y en movimiento se ve incrementado gracias a unasanimaciones tan espectaculares como violentas (atención a las extremidades delos enemigos saltando por los aires a la que Lobezno se cabrea)

Respecto alsonido sin llegar tan lejos si que, como el resto de elementos, se las apañapara encajar y mantener el listón en todo momento.

Y es que es sin dudala solidez el punto fuerte de este wolverine: Incluso en los detalles a los quepor su naturaleza el juego presta menos atención como su sistema de mejora dehabilidades progresivo mediante subidas de nivel o las fases de sigilo (porquea fin de cuentas esto es mero envoltorio para ir pegando palos a diestro ysiniestro) se aprecia un uso creativo para mantener la variedad e interés. Enel primer caso, por ejemplo, siendo necesario dar la vuelta dos veces al juegocasi seguro para habilitar todos los poderes y en el segundo con el simple(pero elegante) gesto de no abusar del recurso.

Por si todo estono fuera poco el juego tiene arriesgados momentos de lucidez que elevan ellistón y que redondean el buen sabor de boca general (parte de la culpa la tienen las ingeniosas frases de Lobeznopero no es lo único, esperad sino a un enfrentamiento sobre un cartel luminosocon cierto mutante con pintas de estafador sencillamente BESTIAL)

En definitiva, noes una obra maestra ni falta que le hace.

Nota: 8

Videojuegos marginados: Dead n’ Furious (nds)

Nombre: Dead n’ furious

Plataforma: nds

Género: vacío conceptual meets pochez clivebarkeriana. Yen pleno talego.

Siempre me he mostrado a favor de la idea de que noexisten las limitaciones técnicas como detonante de lo que entendemos por unfracaso, sino un evidente desaprovechamiento (desconocimiento) de lasherramientas impuestas a la hora de desarrollar algo.

Dead n’ furious de ds (sí, ya, un cartucho de disparos, yde ds) es el ejemplo más claro que me viene a la cabeza. Pero no a la mía, sinoa la de los zombis, justo antes de que estallen en un impagablemente bello espectáculode sesera pixelada.

Ds, dada su naturaleza de portátil poco potente concachivaches sensoriales varios, no es una máquina concebida para recrear losdetallados entornos 3d que se le suelen pedir a un juego de disparos en primerapersona, cosa que no tiene porqué significar que de aparecer no tendría supublico (normalmente esperando con un cartucho R4 entre los dientes, pero esoya es otra historia), y dead n’furious juega de forma rotunda, inteligente yconstante con ello.

Nada está elegido al azar y toda la aureola de caspainicial tiene su razón de ser al par de horas de jugar: Ds suple las carenciastécnicas con maestría, ambientando un apocalipsis zombi en una prisión muyoscura, ergo disimulando la falta de distancia de alejamiento y los pixelacoscomo puños.

Logra, además, crear una experiencia moderadamenteintensa, larga y satisfactoria, no como aquellos penosos intentos de adaptarcall of duty a una portátil: Para ello recurre a los nunca suficientementevalorados arcades “house of the dead” y nos presenta una jugabilidad sobrerailes donde lo único que hay que hacer es recargar, apuntar y disparar.

El resto de carencias de espacio las suple con uninvitado especial: Serie b en estado puro.

A través de un insólito ejercicio de autoconscienciabarata si hay pocos sonidos y poco espectaculares estos siempre corresponderána la necesidad de crear sensaciones de vacío y soledad. Dando por ejemplosensación de inmensidad a las celdas que recorremos.

Si no se pueden meter voces o hay que capar el interfazse hará como se debe: Con textos mal escritos en pantalla de una densidadnarrativa tan compleja que no va más allá (ni falta que le hace) del “oh, meencerraron en la celda injustamente, oh, todos se han vuelto zombis, oh, unapistola” y un menú de armamento escaso, cutre, casposo, sádico (y todos loshalagos más que ustedes quieran)  quesolo engloba lo estrictamente necesario: una pipa, una recortada, poco más.

Esto último, que se traduce en limitaciones jugablesimportantes, también juega a su favor en la nada disimulada búsqueda deinmediatez: Apenas hay que pensar, solo racionar entre unas pocas armas y matar.Recargar. Seguir matando. Para lo demás tenemos el brain training señora.

Rápidamente y gracias a un ajuste de la dificultad tanbrillante que apenas tiene precedente al poco de jugar todo empieza aconvertirse en un ritual de intensidad siempre creciente: Cada  vez celdas más peligrosas, más zombis, menosayudas. De algo sencillo a una prueba brutal solo para nervios de acero yreflejos felinos.

En ese momento la cutrez inicial pasa a ser un mito poppor méritos propios: Las cárceles vacías ya no son meras paredes repetidas con problemasde texturas sino angustiosas cámaras de tortura que solo transmiten soledad ymás soledad. Y hacerte experimentar eso cuando te rodean cuatro bichos quepretenden hacerse un sándwich con tus tripas, pues que quieres que te diga,como que es una cualidad loable.

Opinión personal: Una rueda de reconocimiento en España.

Vamos a ver si dejamos las cosas claras: No soy un tipoviolento. No me gusta la polémica fácil. No me gusta lanzar espumarajos por laboca porque sí. No hago las cosas al tuntún. Soy un chaval sanote.

PERO SI ME TENGO QUE CAGAR EN LA PUTA MADRE QUE PARIÓ AALGUIEN, LO HAGO.

Esta historia está basada en hechos reales cosa queobviamente no puedo demostrar, así que os toca conformaros con mi palabra:Estaba yo tan tranquilo paseando por una pestilente calle de una pestilentepseudo-ciudad cualquiera cuando los moss…las fuerzas de la ley y el orden mepararon.

“será rutinario”, pensé.  Y rutinario era, en los tebeos de mortadelo,pero lo era.

Básicamente y con mucha corrección política me dieron aentender que me parecía bastante a un delincuente chungo que querían encarcelar(¡pero si iba afeitao y todo!) y que “mi deber” como ciudadano (subrayo el “deber”porque en caso de negarme me caía un multazo del copón) era acudir comofigurante a una rueda de reconocimiento en la que un testigo que no podía ver através de un cristal marca ACME ™ delataría al verdadero delincuente. Como enTwin Peaks, o Max Payne, o el Principe de Bel Air…

La mañana me la fastidiaron, pero eso era solo la punta deliceberg: Al acudir allí el día que me citaron empezó el cachondeo y lanegligencia general.

Para empezar me tiré diez minutos de espera. Puede parecerpoco, pero si echas la mañana porque encima si no lo haces te pegan la clavadaes como para enfadarse.

Allí me di cuenta de que, efectivamente, buscaban un perfilconcreto y aquello no era una broma matutina de europa fm: Todos éramosdelgados y con el pelo largo. Vamos, con pintas de perroflauta de toda la vida.

Cuando nos hicieron entrar pasamos por delante de las celdasde los presos: No digo que me vaya a traumar (todos hemos visto a falete en latele, somos insensibles) pero sinceramente, ya es para que no hagan el tragomás incomodo si cabe a un ciudadano que no ha hecho nada para pasar por unacelda. Aunque eso es lo de menos.

El verdadero cachondeo llegó cuando nos preparamos para lafotico con las líneas de altura de fondo (¡como en las pelis de mafiosos!) yentre nosotros aparece un tipo radicalmente diferente a nosotros (bajito y conel pelo corto) hablando con su abogada sobre las pruebas de un robo y no sé queostias (cojonudo, LO COLOCAN ALLÍ AL LADO NUESTRO EN UNA PLANTA BAJA CON DOSAGENTES EN OTRA HABITACIÓN A TROPECIENTOS METROS, UN TIPO QUE HA COMETIDO UNDELITO Y, QUE POR LO TANTO, ES UN CRIMINAL, OLE TUS BOWLINGS)

El colmo de la negligencia llega cuando, sorpresa, avisan ala jueza porque no pueden hacer esas fotos ya que el autor de los hechos no separece en nada a los figurantes elegidos. A lo que yo acto seguido me preguntopara qué cojones habrán cogido unos figurantes totalmente diferentes. Todo a sutiempo pequeños aprendices de saltamonte…

Resulta que la base de datos pertenecía a hace cinco o diezaños, cuando se cometió el delito, que era cuando esa persona llevaba el pelolargo y un aspecto similar al mío. De puta madre.

Es decir: ¿si la abogada, si la juez, si los policías quebuscan figurantes no son capaces de ponerse de acuerdo en algo tanrelativamente simple como es de que y quien se ocupa que carajo podemosesperar?, porque tiene telita la cosa.

Allí había poca gente, poco movimiento como para no tenerclara una cara, mucho cachondeo. Y claro, las cosas salen como salen. Perobueno, esto es España , donde te hacen perder una mañana para nada (lo cachondoes que nos dicen al irnos…”es una pena que hayáis venido y no podamos hacer lafoto”….¿pena?…¡señora!¡ a mi me importa un carajo! ¡tengo mis propiosproblemas!) y yo ya me lo creo todo.

Mainstream conjugeishion condemor

No es una idea queme haya rondado lo que se dice pocas veces:  Conjugar todo, resolver el gran misterio,encontrar el santo grial: aunar lo mejor (y lo peor ni que sea por puro morbo)de cada época, de cada corriente.

Sería la ostia,en serio: pensad en la característica esquizofrenia que inundó videos de músicay cine comercial con presupuesto de serie b durante la segunda mitad de losochenta. En los filtracos azules, los sintetizadores y los chisporroteoseléctricos. En las entrañables lagunas argumentales como pozos petroleros (enlos Inmortales solo podía quedar uno…porque solo podía quedar uno, ¡con unpar!) y el estereotipo más puro y genuino que hoy por hoy solo podemos intuirligeramente en depende que cosas. Lo grande del mainstream, de altercados en prostíbulosfuturistas de dudosa reputación en los que (ya, ahora, sí, todos nos hemosacordado de las tres tetas de desafío total, sigamos…) todo acaba manga porhombro no se sabe muy bien porqué. El caos hecho diversión.

Pensad también enla acidez de los setenta, incentivada si cabe por la resaca de los sesenta: Laexplosión gonzo, la subjetividad, una visión totalmente subjetiva de todo (opsicotrópica, depende) crítica, visceral y con muy, muy mala ostia. Unageneración condenada al fracaso, a una espiral autodestructiva, la verdaderageneración x pero veinte años antes. Y ya se sabe lo que dicen: quien brilla lamitad de tiempo lo hace con el doble de intensidad, ni que sea entre vómitos,navajazos, mugre o las tres cosas a la vez.

A caballo entrelos noventa (que no dejaban de ser un intento fallido de aunar las dosfilosofías anteriores) y la actualidad quizás tengamos la otra menciónimportante: Una generación cafre, temeraria y de poco talento pero que (muyinteligentemente) decidía no tomarse en serio a si misma. El resultado eranrisas aseguradas.

La generación mtvresponde a la exageración pura y dura: Si ves a alguien mascar tornillos no te sorprenderáporque desde tu ordenador lo habrás visto mil veces. Por ello la única respuestaposible es la exageración pura y dura del mito: Ahora te comes una hamburguesade tornillos con salsa barbacoa mientras te lanzas desde un carrito de lacompra por una de las calles más empinadas y transitadas de tu ciudad. Y conuna careta de ancianita. Es lo que mola.

Con unos mimbresmás solidos que hace veinte años y las garantías que da el prueba y error laprobabilidad del milagro, honestamente, existe. Otra cosa, mangurrianes, es queescuchéis Pitbull como cosacos y vayáis a ver la ultima del Harry Petas esecomo si os fuera la vida en ello.

Luego no lloréis.