Call of duty mola.

A veces me da por hacer monólogos malos de cojones, hete aquí:

 

Hay una cosa que creo que no mola.

 

Insisto en que creo porque la frontera entre el bien y el mal en esto del internet está verde todavía.

 

Con eso de intentar establecer una pirámide cualitativa de cosas (de cosas, de todas las…cosas) 

 

Además de ocupar dos veces el espacio de una servilleta ha de servirte y todo.

 

No, para limpiarte no ha de servirte.

 

Ha de servirte para clasificar.

 

Tiene que ser crítica.

 

Cuando era chaval la persona más critica que conocía era el dueño del videclub.

 

El dueño del videoclub es un señor con granos de treinta años, metro sesenta y ciento treinta kilos que farda de tener una colección de figuras de star wars en una repisa de su habitación.

 

Follaba más bien poco.

 

Luego se fue al gym.

 

Decía Darwin que solo los más fuertes sobreviven.

 

Los más fuertes van al gym.

 

Pero hablaba de las figuras de star wars.

 

O me cachondeaba.

 

Utilizo el mismo tono para las dos cosas y a veces me lío.

 

Pero sí, me cachondeaba.

 

Eh, con todo el respeto, que yo tengo al halcón milenario colgando del techo.

 

En serio, que lo tengo.

 

Pero por otro lado no me creo dueño de la verdad absoluta.

 

No voy de escritor por la vida.

 

Porque no lo hago.

 

No conscientemente por lo menos.

 

En todo caso es habitual caer en el eterno error.

 

Empezar la lista boli y wikipedia en ristre como un paladín del siglo veintiuno.

 

El puto águila roja de la red.

 

Y estamparse de morros al saltar.

 

Ver que está todo inventado.

 

Y tirar por la tangente.

 

Para ser original.

 

Pero resulta que todo el mundo tira por la tangente.

 

Es una contradicción.

 

Los llaman hipsters.

 

Pero es innato en el ser humano querer ser más que los otros.

 

Tener un coche más grande.

 

Aunque sea para pagar más gasolina.

 

Tener la gasolinera más cerca.

 

Tener una gasolinera con más boquereles.

 

El boquerel es el pincho que le metes al deposito.

 

Una vez se me enredaron los guantes en un boquerel.

 

Fue divertido hasta que un mechero entro en acción.

 

Pero de eso ya hablaremos otro día.

 

Era broma eh.

 

O no.

 

Pues el ser humano tiene eso.

 

Le mola ser más.

 

Chafar a los otros.

 

Restregarles en la cara que es dios y ellos una cabra.

 

Que es el power ranger blanco y ellos el azul.

 

Nadie quería ser el power ranger azul al jugar en el patio del colegio.

 

El azul era una puta mierda.

 

Era el empollón.

 

Yo era el empollón de la clase.

 

Y me decían, “tu el azul, que tienes inteligencia”

 

Inteligencia tu puta madre.

 

Tengo un trauma con el azul que me ha acarreado un daltonismo severo.

 

Poca broma.

Pues el ser humano quiere ser más y su lista no va a ser menos.

 

Y empiezan a meter cosas.

 

Cosas de las que entienden.

 

Y queda bien.

 

Para escribir no hay que ser muy listo.

 

Yo lo hago.

 

Luego ponen cosas de las que entienden a medias.

 

Y sigue siendo coherente.

 

Meterse anfetaminas también es hasta cierto punto coherente.

 

Así que se siguen chutando.

 

Y meten cosas de las que entienden poco.

 

Y se siguen haciendo los interesantes.

 

Así que empiezan con todo aquello de lo que no tienen ni puta idea.

 

Y confeccionan un ranking independiente.

 

Una verdad absoluta.

 

Una verdad absoluta que rehuye del mainstream.

 

Pero no.

 

Es más.

 

El maistream es la clave.

 

Es mainstream por algo.

 

Mainstream.

 

Suena a algo de sostener papeles.

 

Pero no.

 

Son las cosas que utiliza todo cristo.

 

Y como el ser humano tiene que molar más.

 

Dice que lo suyo es mejor que lo que hace todo dios.

 

Pero si lo hace todo dios.

 

Algo bueno ha de tener por narices.

 

La gente critica mucho por criticar el call of duty.

Es un juego bueno.

 

A mí me mola.

 

Va de pegar tiros a gente mala.

 

Son terroristas.

 

Son el mal.

 

Escriben en letras raras y ponen bombas.

 

Pero la gente lo critica y lo pone a caer de un burro porque juegan los canis.

 

Los canis no tienen estudios.

 

No saben disfrutar de la vida.

 

Eso es lo que dicen los entendidos.

 

Los entendidos suelen ser gente triste.

 

Gente que a veces muere sola.

 

Tienden a exagerar los estudios que tienen.

 

Les dan mucha importancia también.

 

Tienen algo muy personal y muy clavado con ese tipo de cosas.

 

Para que la critica no quede tan mal la suelen articular con una chorrada.

 

Aquí es que no innova.

 

Que es lo mismo de siempre.

 

Pero resulta que lo mismo de siempre de ellos es mejor que la mitad de las cosas nuevas de los otros.

 

Hay un refrán que habla de eso.

 

Los refranes son mainstream.

 

Los refranes son de canis.

 

Los refranes nunca salen en un ranking.

 

Pero todo dios los utiliza.

 

Sentaron las bases de la gramática española.

 

En un mundo justo los refranes pesarían dos toneladas y cada vez que un hipster asomara las gafas por el portal de su casa lo aplastarían de forma implacable.

 

Como haría un mecha gigante con misiles en las orejas.

 

Los mechas son mainstream.

 

Los mechas me molan. 

Forza Horizon

Si intento poner las ideas en orden hay un motivo por el que me ha gustado bastante forza horizon, el motivo michelin: La potencia sin control no sirve de nada. Y forza horizon controla, pero no controla como dice un pastillero a las cuatro de la mañana en marina cuando le dicen que se baje del coche, ni controla como te dice ese “colega” tuyo con desgracias por manos justo antes de tirar todos los platos al suelo y joderte la parrillada y alegrarle el día al perro, o peor todavía, a la hora de poner un cuadro mientras sujetas el clavo. CONTROLA.
 
Juega muchas bazas, muchas veces, todas ellas a la vez y se las arregla para hacerlo todo solo cuando debe. Es una jodida pieza de relojería suiza. De hecho sorprende cómo juega al borde del abismo la mayoría de las veces y sobrevive casi de milagro.
El primer revés entra por los ojos: Se olvida de todo el asunto ese competitivo (serio), los estadios reproducidos al milímetro, las formalidades que suelen aparecer detrás del señor calvo de las noticias de deportes en telecinco e, incluso, de la vertiente TOP GEAR (personalmente lo único salvable del anterior) de la saga  y se monta un festival pepino como el de los monegros en el que los coches se pican en carreras y derrapes para ver quien lo peta, quién es el puto amo al volante y el héroe de las nenas, todo eso que en trasfondo compone siempre la vida en alma porque no nos diferenciamos tanto del mono como nos gusta pensar, en fin, ya saben.
Como digo, Microsoft juega con fuego pero no se quema: Recoge la mecánica de los anteriores forza, la resume para que con dos movimientos de pad lo puedas convertir en un arcade o en un simulador y te mete quince horas de carreras que, curiosamente y sin que sirva de precedente, parecen algo nuevo.
Forza Horizon es, en las carreras, lo que max payne a quake en los juegos de tiros. Mismo perro, pero diferente collar, un collar lo molar. Un collar de los caros. Un collar con clase. Ponte traje, luego te quejas de que no ligas.
El motor gráfico, en lugar de excederse en partículas, sombreados o desenfoques, genera un entorno sólido en el que cada elemento tiene el protagonismo necesario, ni más ni menos. No hay problemas de popping, ni rascadas de frames ni tampoco el más mínimo de los bugs. La física es cojonuda, adecuada al nivel de dificultad que tengamos (o dicho de otro modo, a más fácil más fantasmadas) y si un coche es lento, ES LENTO, lo que entre otras cosas implica que si vas con un híbrido turismo/ fragoneta no te sientas como si escoltaras a la estrella de la muerte a ritmo de dubstep y anfetamina líquida con chuck norris en la parte de atrás del x-wing disparando con la recortada de doom.
Si un caso se le puede achacar una ausencia importante de elementos móviles en pantalla, más allá del omnipresente publico de cartulina (pluriempleado en el pro evolution soccer) y los vehículos en pantalla, cosa que a fin de cuentas sirve para que el juego vaya fluido en el obsoleto hardware de 360. Y tienen excusa porque el juego transcurre mayoritariamente en un desierto, (¡chúpate esa flanders!)
La simulación es todo lo convincente que puede ser si obviamos rfactors y los toca programados con el pc en mente y en cuanto a la cantidad de coches…Bueno, es microsoft, y si ya en el anterior consiguieron a Jeremy Clarkson y a su tropa como imaginarán no hay nada que no puedan conseguir. Si tu película favorita es “a todo gas” , has pensado que lo de Jackie Chan realmente era hacer pelis de carreras alguna vez y te echas gasolina en lugar de colacao por las mañanas basta con decir que horizon es tu nueva meca. 
Todo esto le confiere al juego una atmósfera de equilibrio importante, que además viene reforzada por la banda sonora llena de todos los hits de drum n bass y rock perroflauta actuales imaginables más alguna sorpresilla retro, pero todo en su justa medida: Basta con comparar el espectáculo cafre de un need for speed (de los malos, yo con criterion no me meto) con un BMW chetado a velocidades supersónicas, totalmente incontrolable, pasándose las leyes de la cinética por el forro y rebotando contra esquinas delimitadas por flechas de neón amarilleto semitransparente mientras el ruido del motor se mezcla con regatón poligonero con el pique legendario en una recta que se pierde en el horizonte entre el ford mustang nuevo y el viejo, al atardecer, en un cañón que bien podría ser el del colorado, mientras de fondo suena el track “blue monday- new order” y a su vez en la línea de meta espera un montón de gente exaltada. 
Y si no entienden la diferencia yo ya he terminado con ustedes.
Ah, y tiene multi.

Critica destructiva: Oblivion

CRÍTICA DESTRUCTIVA: OBLIVION,  (OJO!, LENGUAJE SOEZ Y HUMOR ABSURDO POCO APTO PARA MENORES, GENTE SOSA O QUIÉN PADEZCA DEL BAZO)
Hay películas flojas, hay películas malas, hay películas asquerosas, hay películas en las que estás pendiente todo el rato del reloj, hay películas que te hacen potar en círculos durante horas a más velocidad que el aspersor del césped de tu confianza, hay películas que te inflan la vena del cuello y te hacen estrangular gatitos.
Luego, solo luego, está ese mojón infumable llamado oblivion creado en el departamento de masoquismo extremo del infierno por una especie de alianza satánica judeomasónica entre Wert, Urdangarín y el malo de a todo gas.
Oblivion, por si no lo sabéis (y para eso os lo digo yo ahora) es la película de cuya foto aparece  en la definición de diccionario de “sobrevalorado”, con hipervínculos a hipster, mamoneo y “no tengo ni puta idea de nada”. Pero eh, claro, claro, que como es una peli del espacio en la que no hay marcianos, hay silencios incómodos, enfocan paisajitos y se habla de sentimientos y otras giliflautadas ya tiene que ser una obra maestra. Mis cojones, por esa regla de tres la carta de ajuste y el teletexto son la cuarta del padrino.
Obviamente en la entrada hay spoilers, así que entrad a leer bajo vuestra propia responsabilidad, y si luego aún tenéis ganas de perder dos horas de vuestra vida con esta bazofia que haría llorar al mismo anticristo en su negra cuna pues ya es vuestra cultura y hay que respetarla y tal: 
La peli va sobre Tom Cruise, que solo merece un poco de respeto por ser maverick y un samurai, pero que por lo demás es el primo gemelo del Nicolasio Jaulas (Nicolas Cage en su barrio) solo que más fantasma, subnormal y cienciologo de la vida, y que aquí vive en una Kelly amueblada de ikea con una churri caucásica jamonísima abierta 24/7, un helicóptero, adsl, lsd, banda ancha, jacuzzi, canal plus, cuenta vitalicia de xbox live y seguro dental que cubre accidentes de coche. Tiene todo lo que cualquier estudiante de ingeniería informática de la uab podría desear si la bolsa de trabajo existiera, pero, ¡eh, loco!, se siente triste y solo. POBRETICO. MIRA COMO TE COMPADEZCO. TIENES UNA OSTIA COMO FALETE DE GORDA.
Y siente muchos sentimientos malos por dentro mucho y muy fuerte porque por su curro de supervisor de drones vigilantes de la desierta capa terrestre le obligaron a someterse a un lavado de memoria, pero el lavado lo hicieron con una lavadora balay, que la garantía te cubre poco, por lo que estaba a medias y tiene recuerdos de una churri que el tenía con la que paseaba por la extinta tierra. Porque LA TIERRA SE HA JODIDO POR LA GUERRA NUCLEAR, EL CALENTAMIENTO GLOBAL, LA CRISIS Y LA PROGRAMACIÓN DE TELECINCO COMO EN ULTIMATÚM A LA TIERRA, AFTER EARTH (AKA WILL SMITH TE CUELA A SU HIJO), PROMETHEUS, LA CUARTA DE TERMINATOR (SI AQUELLO REALMENTE ERA TERMINATOR) Y TODA UNA INGENTE CANTIDAD DE BLOCKBUSTERS QUE SUELEN APARECER TODOS EN LA MISMA ÉPOCA DEL AÑO. 
Aquí (la primera media hora) ya entran cagadas de dimensiones importantes, aunque no es lo peor de la película (de hecho es lo mejor):
1.1 Los drones requieren “mantenimiento”, cuando mantenimiento es cambiarles las pilas cada día. Lo ponen como que necesitas un puto doctorado, pero lo que hace maverick es cambiarle las pilas.
1.2 Sabes perfectamente que el argumento es el de la peli “la isla” pero con muchos planos de horizontes, no sabes porqué pero te haces el tonto.
1.3 Los drones son Glados la de portal. Caspa.
1.4 Los drones están provistos de todo tipo de tecnología de rastreo, el prota (agárratelos) para esquivarlos se esconde detrás de una cascada para que no lo vean. ¡SI SEÑOR!, OLE TUS WEBS. Tenemos tecnología armamentística de calidad, nuestros mini robots primos de glados vuelan, tiran láseres y se coordinan entre ellos pero no les meten UN PUTO SENSOR CALORÍFICO, ALGO QUE HOY POR HOY EXISTE Y ES BARATICO, ¡BIEN!
1.5 Los personajes actúan por actuar, ya me cuesta creerme que con la caucásica el otro piense en la china canija, pero si encima hablan de paso o se callan en plan pensativo yo ya me descojono.
1.6 El helicóptero está provisto con lo último en tecnología controlada por la empresa (los malos, obvious) y sabe donde estás, te lee el pulso, el ritmo cardicaco y te dice el horóscopo, pero ¡EH LOCO!, CUANDO EL PROTA LOS TRAICIONA NO TIENE UN SISTEMA DE AUTOBLOQUEO Y LOS PUEDE VOLVER CONTRA ELLOS….¡PÉRFIDO DOPHENSMIT ESEEEE ELEEEEEE!
1.6 BIS. El prota se junta con los perroflautas de la capa inferior de la tierra para luchar contra los malos de arriba de cuyas motivaciones no sabemos ni sabremos nunca (¿pa que? Ta toh pagao) y allí usan tecnología de “justo antes de la gran guerra”. Así que básicamente lo que ves es como mezclan armas de la segunda guerra mundial (rifles springfield) con armamento actual PERO TODAS FUNCIONANDO IGUAL. El tiroteo final es para verlo y caerse de la silla del cachondeo, ni el modo zombis del call of duty.
1.7 LA BANDA SONORA ES INEXISTENTE. COMO HE DICHO ES UNA PELI HIPSTER QUE LE DA MUCHA IMPORTANCIA A LOS PENSAMIENTOS Y TODAS LAS COSAS ESAS Y ESO SE TRADUCE EN SILENCIO SEPULCRAL. PERO NO SE PREOCUPEN QUE YA LLEGO YO PARA SALVAR ESTO Y PONGO UN POCO DE MUSICA GUAPA…
“¡THAT’S THE WAY AHA BABY, NANINONINONA BEIBY, BUUMA BUUMA YE, BUUMA BUUMA YE!
¡OOOH, FIL OLRAIGHT, BUUUMA BUUUMA YE, CHUNAIGHT!
(BIS)”
Acto seguido, no se vayan, llega lo mejor, EL DESENLACE (en inglés the puto desenlace de mierden)
El último samurai resulta ser el elegido al ser el hombre definitivo (amos no me jodas, si no tiene media ostia, ajajajjajaja) y por ello lo han clonado para hacer un ejercito de gente que le cambia las pilas a los robots para matar a los perro flautas (si, habéis leído bien) así que debe luchar contra los clones y para ello traza un complejo plan (todo ello con efectos especiales de spectrum, pero eh, QUE NO ES RACANEO, QUE ES VINTAGE)
El plan, digno de Anibal Barca y Anibal el Canibal, consiste en entrar en la base del malo por la puerta y autodestruirse como un campeón. Palmar like a boss, o eso se cree el porque resulta que a la china, al tener maridos infinitos por los clones, le da igual. ¿Moraleja?, obviamente, CONGELA TU ESPERMA, NUNCA SABES LO QUE TE PUEDE PASAR.
Truño infumable en definitiva, extremadamente lenta y prescindible, un mojón de proporciones bíblicas que vende vete a saber porqué. A mí cada vez que mucha gente empieza a endiosar una película de esa manera me da un repelúsaco gigantesco. Y CON RAZÓN.