En defensa: Assassins Creed Syndicate

Año nuevo,Assassins Creed nuevo (aunque yo he tardado mi buen mesecito enacabarlo) que dirían por ahí. Y yo tan contento “hoygan”.

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Porque a fin decuentas la saga mantiene una forma envidiable a entrega por año queva al margen de los revuelos montados por los cuatro flipados deturno por la red (tiempo libre + pocas neuronas + teclado = gente queno cotiz…mala combinación) que para más inri ni han catado eljuego: Blackflag fue bueno, Unity a pesar de los bugs fue un títulomuy innovador e interesante al que ya le dediqué un análisis en sudía, y éste Syndicate viene a corroborar lo que pretenden con lasaga que no es otra cosa que hacerla avanzar y ganarse cada clienteperdido por las malas lenguas a sangre y fuego.

Syndicate tenía latarea, eso sí, de pulir los aspectos más criticables de Unity, queaunque tuviese un balance positivo eran fallos bien gordos: Por unaparte los bugs fruto de un motor gráfico poderoso capaz de poner enpantalla cientos de personajes con texturas fotorrealistas y unagramática 3d inmensa y por el otro estabilizar el cooperativo,genial pero funcional solo durante sus primeros meses de vida.

Y, efectivamente,ambos problemas han sido solucionados…aunque de aquella manera:Para empezar la gran cantidad de bugs ahora han sido sustituidas poruna cantidad moderada y tirando a escasa, es decir, lo habitual en unsandbox comercial. Aunque el truquillo está en una reduccióndrástica de la calidad de las texturas y de personajes en pantalla,y aunque se sigue viendo diez veces mejor que el 90% de juegos de la competencia ahí está. Y por el otro se hasuprimido el cooperativo y a cambio se ha duplicado la duración delmodo campaña: No es un robo pero para los que lo disfrutamos enUnity es una noticia tirando a mala.

Syndicate nos sitúaen 1868, en plena revolución industrial, y luchando por los derechosde los trabajadores en un Londres Steampunk de recreación formidablecon los gemelos Jacob e Evye Fry.

Precisamente ahí,en el plano artístico, Ubisoft echa la artillería y explota la queha sido siempre la mejor baza de la saga, llevándola de nuevo unpaso más allá y con un nivel que solo se puede definir comocojonudo: La ambientación es genial, la ciudad gigante (de verdad,se tardan horas en ir de punta a punta), cada distrito es diferente ytodos rezuman vida. La música que nos acompaña es formidable ydigna de ser escuchada aparte y hay multitud de edificacioneshistóricas con un nivel de fidelidad abrumador que hará que amenudo nos sorprendamos a nosotros mismos contemplando el escenariosin hacer nada más.

La historia de losgemelos, siguiendo la tónica de unity, es sencilla pero épica y muycomercial: Traiciones, amor, rolletes iluminaty y frases lapidarias.De nuevo otro año más hay que remarcar el gran carisma de lospersonajes tanto ficticios (Jacob a pesar de ser clavado alprotagonista de Gangs of New York y por tanto originalidad 0, es unpersonaje que uno no se cansa de llevar) como históricos haciendomagníficos cameos en el que éste año sin lugar a dudas despuntanDarwin y Charles Dickens con sus surrealistas misiones.

Todo ello mantieneel interés más que el gameplay, correcto en general pero sinexcesivos alardes. Como siempre tendremos la vía del sigilo o laacción directa para resolver las misiones con el aliciente depoderlas simultanear a menudo. Hay que reseñar la gran cantidad decoleccionables y misiones secundarias (destacando las guerras debandas a pleno navajazo en mitad de la calle) algo más sencillas quepueden hacer que de las veinte horas de historia principal saltemos alas cincuenta tranquilamente.

En cuanto al manejoy aplicación de todo ésto hay una de cal y otra de arena: Elcombate, el sigilo, las habilidades por perks y el parkour poredificios (ahora con cuerda) se han suavizado hasta límitesinsospechados dando como resultado una sensación muy gratificante yequiparable a la de obras maestras del sandbox de la talla de unbatman arkham knight.

Por el otro y dadoel carácter anual del producto tenemos porquerías de las de siempreque arruinan de vez en cuando la experiencia de juego: Misiones conun desarrollo “raro” optando por una vía u otra en las que losdiálogos no encajan y sobretodo una i.a lamentable que hace que losenemigos se comporten de modo absurdo e irreal. No estropean el juegopero no hacen gracia.

Aunque como se sueledecir el diablo está en los detalles: Unity ya lo sabía y Syndicatetambién y no es tanto lo qué se juega sino el “como” se juegaque nos lleva desde misiones en las que el destino del mundo está ennuestras manos y debemos desatar una conspiración a trifulcas de barpasando por ayudar a un ricachón a fingir un atraco para enamorar auna chica. La variedad es inmensa y da la sensación de una especiede “vida completa” o rollete freelance presente en otros juegosde corte similar como Sleeping dogs o The Saboteur (especialmenteéste último cuya ambientación resulta casi clavada en muchascosas) que lo hace grande.

En definitva, que noles engañen que es la ostia en verso, muy disfrutable y de no serpor un par de cosillas una obra maestra aunque sin duda, si que es unproducto que alcanza la excelencia. Aunque solo sea por ese rolletebarriobajero que se trae cuando lo jugamos que, honestamente, no sepaga.

Nota: 9