HALO 3: La épica del Jefe Maestro

Las malas experiencias a veces son traicioneras. Si juegas a un título y por mucho que avances, que profundices en él, no te termina de convencer es un claro síntoma que no es un juego que se haya hecho para tu gusto. Asimismo, y por regla general, si hay una secuela que sigue un esquema similar es previsible que tampoco calará, si no te ha gustado el primero.

Eso fue lo que en su día me pasó con el primer "HALO". Me lo recomendaron en su día y lo probé ilusionado, esperando un título a la altura de la publicidad que se le daba pero…fue un desastre total. De esa decepcionante experiencia, para colmo de los primeros juegos que conseguí para la primera Xbox, han pasado ya unos añitos.

Con la 360 ya en mi poder y teniendo un tiempo para poder jugar online fui en busca de un juego que aprovechara a tope las posibilidades online. La respuesta era obvia y clara: "HALO 3". A pesar del mal recuerdo decidí darle una oportunidad a la última entrega de la saga protagonizada por el Jefe Maestro…y la jugada, esta vez si, salió bien.

 

Portada del juego

 

Lo curioso es que el juego online, principal motivo de mi adquisición, no me funciona (plausiblemente problema de la conexión a internet de Timofónica) y no tuve más remedio que darle un poco de caña al modo Campaña. Curiosamente al final me ha acabado cautivando (supongo que a falta de pan buenas son tortas).

Las diferencias son altamente notables entre el primero y el tercero (sorry, el segundo no lo he probado por lo que digo en el primer párrafo de esta entrada) pero lo que destaca sobretodo, más allá de la sustancial mejora gráfica, es en el enfoque épico que se le da al personaje del Jefe Maestro, el personaje del Inquisidor (que aunque no tiene el carisma del Jefe si que resulta un añadido interesante para la trama del juego) o el enfoque que se le da al personaje de Cortana en el juego (para mi gusto con un mejor diseño y un papel que, aunque secundario, le da algo más de importancia en la trama en su justa medida). A ello se le suma un buen trabajo con la banda sonora, con tintes épicos en algunas de sus composiciones y otras un tanto agobiantes pero que se dejan oir.

La trama no es que sea gran cosa, la última batalla contra el Covenant (suena mejor que El Pacto) y el descubrimiento de una instalacion de los Forerunner en las ruinas de Nueva Mombasa en África, pero por lo menos no se hizo tan plomiza como los contínuos pasillos laberínticos del primer juego (en donde acabé en varias ocasiones más perdido que Ryoga Hibiki de "Ranma"). Tal vez ayuda a que el juego se desarrolle en entornos abiertos como bosques y junglas, alternando fases en edificaciones y alguna que otra que me ha traido vagos recuerdos del pasado (el horror).

Destacaría personalmente el manejo de los vehículos, en especial el Mongoose, la moto del Covenant, el tanque Scorpion y la nave, y momentos como tener que enfrentar dos veces el tanque Scarab del Covenant (en una de ellas con dos al mismo tiempo) o la última fase tratando de escapar del anillo Halo (he tenido un "déja vù").

CONCLUSION

Me ha gustado. Desde el comienzo el juego promete con esa narración de Cortana y la música de fondo, el "despertar" del Jefe maestro y luego los acontecimientos que se desencadenan en cada fase. Todo ello elaborado de manera perfecta. Tal vez así debiera haber sido "HALO" desde un principio, al menos en mi opinión. 

De todas maneras la buena experiencia que he tenido con este título me ha animado a querer probar el "episodio perdido" ("HALO 2", para entendernos), "Halo Wars" y "HALO 3 ODST". De este último, que he tenido la oportunidad de probarlo, ya daré mis impresiones en otra entrada.