Parte 10: Vientos de crisis: lo bueno mejora, la malo empeora

El joven solomiraba estupefacto a Suzu.

Esta, levantándosede su asiento, dijo amablemente:

“¡Hola! Soy SuzuYoshinori, mucho gusto”- sonría y parecía ser completamente otra persona, dehecho tenía puesto hasta un vestido verde oscuro;  muy diferente a su aspecto intimidante de díasanteriores. A pesar de su acento extranjero, hablaba muy fluidamente.

“Muchogusto”-respondió Lahel sin ganas de hacerlo. Mirando a su madre prosiguió: “Voya dejar el maletín en mi cuarto, ya vengo”

Subió rápidamentea dejar las cosas a su cuarto, mientras en su mente pensaba el por qué de laaparición de Suzu en su casa. Sospechaba que tal vez algo malo estaba pasando.Ni siquiera se percató de la presencia de sus hermanos, por estar dándolevueltas al asunto.

Bajó nuevamenteluego de dejar su maletín tirado en el piso de su cuarto.

Volvió a la salay se sentó al lado de su madre, en el sillón en el que ella estuviera sentada,uno frente a ese en el que estaba sentada Suzu.

Aún su madre hablabacon la joven. El muchacho, como forma de indagar qué era lo que estaba pasandopreguntó cómo se habían conocido.

Entre su mamá yla muchacha le explicaron que se conocieron en un curso que estaba dando lamadre de Lahel de maestría en la universidad, y a Suzu la habían transferidocomo una evaluadora del curso, una forma de validarlo en el extranjero; esto apesar de que en un momento Suzu afirmó tener solo 24 años. Este hecho le causóun poco de molestia a Lahel que ya con casi la misma edad, aunque Suzu eramayor; aún no estaba cerca de terminar su carrera. Estaría solo unos días enlos apartamentos cercanos a la casa del joven por mientras se le conseguía unacasa en otro lugar.

Lahel sentía enel fondo que todo era un plan de Lucio para algún fin; como siempre, todoparecía planeado con todo el detalle posible.

La madre deljoven se levantó luego de aquella historia y dijo:

“Voy a ir unmomento a comprar algo para la comida, por favor atendé a Suzu mientras vengo”

El muchachoasintió con la cabeza. No pudo esperar más que a escuchar que su madre habíaencendido el auto para comenzar a interrogar a Suzu.

“¿Por qué estásaquí? ¿Por qué te metiste en el curso de la U? ¿Con qué propósito? ¡Yo noquería que te metieras con mi familia!” Suzu solo le miraba algo seria,diferente a la expresión que tenía cuando estaba dialogando con su madre. Laluz del atardecer se mezclaba por unos ventanales de aquella sala.

Lahel se habíaagitado un poco. La joven respondió con vos muy baja y sumamente clamada, apesar de tener un tono igualmente serio:

“Lo siento, nofue mi intención. Yo solo sigo las órdenes de don Lucio.”

“¡¿Y para quéquiere Lucio que te metás con mi familia?!”-respondió alzando la voz.

Recordó súbitamenteque sus hermanos se encontraban en la casa, por lo que comenzó a hablar en vozbaja:

“¿Qué objetivotiene esto que están haciendo?”

Suzu suspirólentamente:

“El problema eseste: Hace 7 años Lucio, Alfonso el primo de don Lucio tuvo un problema con este porque estaba cansado detener que pertenecer a una Familia con reglas y quería que en vez de tratar de“jugar de buenos”, usaran todo el poder e influencias que tenían para hacer unaguerra para unificar a todas las demás Familias del mundo y poco a pococonvertirse en la más poderosa; además propuso invertir en negocios ilícitos agran escala para conseguir recursos para tales fines.” A Lahel le parecía unpoco interesante la historia hasta este punto, pero no quería saberla enrealidad. Uno de sus hermanos, el menor, pasó un momento por en frente de lasala, fue a la cocina, que quedaba a un lado de la misma. Parecía que ya habíasaludado a Suzu por que no dijo nada; tomó un jugo de la refrigeradora y sedevolvió a su cuarto.

Suzu prosiguió: “Porsupuesto, don Lucio se opuso rotundamente y en unos meses, su primo reunió atodos sus subordinados y otras personas dentro de la Familia que lo ayudaron atratar de tomar el mando atrapando a don Lucio, pues su primo no quería matarlode ser posible. En ese tiempo, en que los desertores hicieron su intento dederrocar a don Lucio, el estaba en alguna parte de la Antártida, por lo que nose llegó a saber nada del enfrentamiento; aunque fue de una magnitud enorme yduró alrededor de tres días.

Por supuesto, donLucio ganó la “Guerra”, pero muchos de los aliados y el mismo Alfonso seretiraron al exilio y no se volvió a saber de ellos hasta ahora…-Lahel yaestaba sospechando lo que seguiría, pero no pasó de suspirar y recostarse en elrespaldar del sillón- Hace alrededor de 4 días, don Lucio recibió informes derumores en ciertos lugares que Alfonso había logrado saber de su nombramientooficial como sucesor de la Familia, y parece que no está nada contento por elloy quiere deshacerse de usted, por que ni siquiera es hijo o familiar de donLucio, y no quiere que a un joven le den el puesto que quiere para el. Por estomismo, don Lucio quiere asegurarse de protegerlo lo mejor posible a usted y atoda su familia; por eso mismo prefirió implementar ciertas medidas que había pensado”

El joven estabaun poco nervioso, aunque no sabía muy bien qué pensar o sentir.

“Entonces ¿cuandova a atacar?, o ¿cómo nos va a proteger Lucio si atacan la casadirectamente?”-dijo Lahel frustrado, pues estas últimas palabras le habíanrecordado el sueño que le había mortificado unos días antes; no solo era elmiedo a lo que podría pasar, sino también el miedo a si mismo.

La joven miróhacia un lado, a una mesita con un mantel blanco que estaba a su izquierda.Había sobre ella un vaso medio vacío un algún refresco.

“Don Lucio estáhaciendo un esfuerzo enorme para intentar localizar a su primo o descubrir losmovimientos que ha estado haciendo, por que hay sospechas de que ha obtenidoalgunos recursos nuevos desde la vez anterior.”

“¿Yentonces?”-replicó el muchacho.

“Mañana se van aanunciar unos ganadores de un premio para cuatro personas de cuatro días en unhotel de lujo, que resulta ser de la Familia, por lo que don Lucio pretendehacer que su familia gane el premio, y tengamos libertad de movimiento paraprepararnos para todo sin estar pensando en civiles, usted no va poder ir porsupuesto, por que tiene un ‘examen’, y sus hermanos no van a tener problema enir por que solo tiene que perder un día de clases ya que el lunes siguiente esferiado.”

‘Solo yo me tengoque quedar para arriesgar mi vida mientras ellos se van a vacacionar…’-pensabaLahel, sabiendo muy en el fondo que era algo necesario, para dar la cara por loque había aceptado para su vida hace tan poco tiempo.

Suzu prosiguió:“Y en esta semana lo tengo que convertir en alguien que se pueda defender solo,por eso don Lucio consiguió para mi una casa aquí cerca, razón por la cual mepude hacer rápidamente amiga de su madre y por eso cuando el lo llamó- hacíareferencia a Lucio- le dijo que había solucionado la situación de sus leccionesde esgrima”

“Di me parecealgo bueno, pero ¿qué pasa si el primo de don Lucio se apresura y actúaantes  de tiempo? ¿O si mas bien actúaluego de que mi familia haya vuelto?”
La joven suspiró otra vez : “ La idea de don Lucio es mantener un perfil bajopor ahora y en esos días, cuando su familia se haya ido, soltar algo deinformación, como que van a hacerle algo a usted, alguna celebración o algo asíy permitir que los enemigos se enteren para que actúen en esas fechas.  Casi no hay riesgo según el plan de don Lucio,después de todo es su primo y sabe más o menos bien cómo reaccionará. Encualquier caso el plan de contingencia de don Lucio es darle a su familia unacasa nueva”

“¡¿Qué?! ¿Y quétipo de casa?…”-dijo el muchacho sobresaltado.

“Por supuesto auna mas grande y con seguridad las 24 horas”

Esto eran cosasque el había deseado desde siempre: esgrima, casa nueva… pero no de estamanera, como teniendo que preocuparse día y noche por lo que podría pasar.

Suzu terminódiciendo: “Llene esta fórmula de participación, para el premio del viaje y cualquiercosa se la regaló don Lucio, por su arduo trabajo. Además necesitamos que lediga a su familia de su trabajo de “idiomas”, el que el mismo le sugirió decirpara seguir este plan; diga que es de tutoría,  con uno hombre muy rico que está tancomplacido que les quiere hacer una propuesta como condición laboral suya y porsupuesto don Lucio quisiera que elija un día para ir con alguno de sus padres ahablar con el para explicarles la situación, don André pasará por usted perotiene que mandarle un mensaje de confirmación.”

‘Esto se estáponiendo feo’-pensaba el joven mientras llenaba los formularios con los datosde su madre; sabía que tendría que hacer caso a las exhortaciones (puessugerencias no eran) de Lucio, con tal de proteger a su familia a cualquiercosto.

Apenas huboterminado su conversación y el muchacho terminado de llenar en el formulario,su madre volvió con el auto y lo metió en el garaje. Entró a la casa por laentrada del patio trasero por la que había salido originalmente y traía consigoalgunas cosas para terminar de preparar la cena.

Los dos jóveneslas recibieron con una sonrisa, la de Lahel un poco fingida, pero sabía cómoesconder sus sentimientos. Suzu guardó los documentos.

La madre de Lahelsirvió la comida con ayuda de los dos jóvenes, parecía que lejos de su“relación” profesional, Suzu era muy dulce; el muchacho se confundió un pocopensando en si sería solo una actuación o esa era la verdadera Suzu.

Al cabo de unosinstantes, ya al ser el comienzo de la noche, los hermanos de Lahel ayudaron acerrar las cortinas y prender las luces mientras se terminaba de servir lacena. Se sentaron a la mesa y comieron juntos. Por alguna razón la muchacha lehabía agradado mucho a la madre del joven, y en la mesa comenzaron a hablarcomo si fueran amigas de hace ya un tiempo. Comentaban y hacían una que otrabroma que Lahel reía con cierto recelo.

Al fin de lacena, un buen rato después de iniciada, la joven se retiró a su casa, despidiéndosede todos muy amablemente, y dándole a Lahel una leve mirada de complicidad,salió por la puerta principal a su hogar provisional.

Ya una vez queella se había ido, el muchacho llamó a su madre a sentarse con el un momento enla mesa. Su padre aún no había llegado.

“Mamá, tengo algoque decirte.-su madre lo miraba extrañada- hace unos días vi un anuncio en elperiódico de que necesitaban un tutor de idiomas, y di pues yo fui, y si meaceptaron, por eso he estado llegando tarde, pero el señor quisiera hablar conustedes por que tiene una propuesta que hacerles, para mejorar mis condicionesde trabajo, entonces no se si mañana tenés tiempo para ir a hablar con el señor.”

“¿Y como se llamael señor y donde vive? Porque podrías ir en la mañana que no tenés que ir aclases.”

Al joven lepreocupaba ver que su madre no sospechara nada, pensaba que podría ser por laconfianza que le tenía al muchacho que no sospechaba nada malo.

“Se llama Lucio yvive en un lugar cerca de la Universidad, es un señor con mucho dinero, pero medijo que el chofer de el nos viene a recoger, solo tengo que avisarle a quéhora”

“Pero parece quele tenés mucha confianza al señor ese”-su madre tenía una sonrisa un pocodesconfiada ahora.

“Pues-dijo eljoven un poco ansioso-pues sí ya varias veces me han venido a dejar, pero noquería decirles nada por que no sabía si iba a seguir en el trabajo”- Lahelrecordó su trago amargo en el laberinto, la semana pasada, pero cubrió estepensamiento con una sonrisa nerviosa.

“Diay vamos entonces,digamos como a las 10 para haber terminado con los quehaceres de la casa, perono le digamos nada a tu papá por ahora”

“Está bien” Eljoven estaba un poco ansioso por todas las medidas que tendrían que tomar desdeahora y no sabía cómo reaccionaría su familia.

El muchacho sefue para su cuarto, ahora oscuro por la densa noche de ese día que habíaparecido de verano. Se escuchó como el sonido de la puerta principal abrirse,era su padre, su voz  lo delataba. Sindar a esto mucha importancia, encendió la luz y se acostó un rato sobre su camapara leer algunos textos de la universidad, pero su mente se hallaba perdida ensus predicciones del día por venir y pensar que todo se le estaba haciendo másduro.

Mandó un mensajepor el celular al número de Lucio diciendo la hora que había acordado con sumadre, y recibió una respuesta con un simple ‘Ok!’.

Luego de algunashoras, se alistó para dormir, mientras se miraba en el espejo del baño, se veíaun mejor semblante, el no ceder frente a las cosas negativas le hacía bien,pero aún así se preocupaba por lo que vendría. En fin, todo el rato pasó fuerao más bien dentro de sí.

Se fue a dormirtemprano como acostumbraba y como solía pasar no soñó con nada.

La luz de otrodía le despertaba;  se sentía optimista,esperando a ver qué sería de aquel día.

Bajó del segundopiso, fue a buscar a su madre que como de costumbre estaba en la cocina,terminando de limpiar algunas cosas del desayuno. Su padre ya se había ido, ysus hermanos también.

Desayunó, sebañó, ayudó a su madre con las cosas de la casa, así pasó el tiempo.

La hora habíallegado, y André ya estaba al frente de la casa con el auto, esperando junto ala puerta para abrírsela a Lahel y a su madre. Salieron el muchacho y su madre,cerraron los portones detrás de ellos.

El joven saludó aAndré y le presentó a su madre; con un creciente sentimiento de ansiedad  por aquel encuentro.

Al montarse, elhombre comenzó a manejar y Lahel hablaba con su madre describiéndole un poco ellugar al que irían.

¿Cómoreaccionaría su madre al ver el lugar? ¿O al ver a Lucio? ¿Pasaría algoanormal?

Solo le restabaesperar.
 
(CONTINUARÁ…)

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PD: Sigue un ritmo tranquilo y la prox semana una sorpresa pequeña. 3 Entradas más para el "Final de temporada 1"  Paciencia por favor!!!Smile

PPD: Sigo haciendome propaganda a la  entrevista de concurso de  Shuio, denle click a la imagen:

PPPD (osea PD3 jajaja): un día de estos me llegó un correo de que tenía un MP pero al revizarlo no había ninguno, por si fue alguien conocid@ y no le he respondido LMAO

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