PROLOGO: Paquiño´s clan

El pueblo rebosaba felicidad, fiesta, diversión… y alcohol, mucho pero que mucho alcohol. Así son los carnavales en el pueblo de Paco, el protagonista de esta y muchas otras historias y líder de la banda de traficantes Paquiño´s clan.

 

Para controlar la banda más poderosa de toda la ciudad tuvo que matar a mucha gente, pasar muchas substancias perjudiciales y enfrentarse a varios matones rivales,  pero aún con todo, era feliz. Acababa de conseguir todo lo que quería: dinero, respeto y a la vez anonimato, dado que  nadie, más que sus 4 hombres de confianza (sus mejores amigos) y algunos altos mandos de la mafia conocían sus actividades delinquidas, por lo que podía llevar la vida normal de un adolescente al que le falta un mes para cumplir los 17 o la de un capo criminal dominante de todo el negocio de la zona a placer.

 

Pero hoy no. Hoy todo su grupo preparó una tregua con las mafias rivales. Durante el carnaval, quedaba terminantemente prohibido el uso de armas, ataques a otras familias o el transporte de estupefacientes. Hoy era su día libre. Y lo piensa disfrutar,cosa facil teniendo 16, midiendo 1,70 y siendo un chaval sano de ojos marrones y pelo negro.

 

Todos están contentos, ya sea por la música, el alcohol o algún ligue de última hora. Sus hombres de confianza (Iago, Edgar, Adriano y Sergio) estaban repartidos entre estos gozos,así que de entre sus compañeros de farra, ninguno le molestaría.

 

-Aer xicos!!! Qe no parrela fhiessssstaaaa!!!! –decía Iago, uno de sus cuatro, el cuál estaba muy cerca de una intoxicación etílica a la par que cubría a todos del vino de su botella.

-¡Si no sabes beber quédate en casa!-contestaba Adriano, el cuál se encontraba con un ligue de última hora,el cual Iago parecía a punto de espantar.

– Yo seee beberrrrperrrrfecccctamenteeee!!!!- Edgar también estaba en la misma situación que Iago.

-Quereis parar quietos los dos?!?!? Al final el mejor de todos va a ser Sergio, que está celebrando el aniversario de su novia- les cortó Paco, el cuál ya estaba harto de tanto griterio en su día libre.

-Haber Paco, es carnaval,no seas tan serio- le replicó Miranda, su mejor amiga- Llevas semanas deseando que llegara este momento, no te pongas ahora tan quejita. 

 

La celebración avanzaba, y Paco encontraba a sus compañeros del negocio repartidos por todos lugares. Como mandaba el código, no daban el menor signo de reconocerse, pero el hecho de ver a la competencia divirtiéndose con los propios trabajadores le daba a Paco una placentera sensación.

 

Sus colegas del día a día estudiantil tambien se lo pasaban bien: Miranda con el alcohol, Ichu con su novio, Cris, Antonia y Mauri liándo unos porros, los cuales Paco rezaba no fueran suyos, dado que odiaba meter a sus amigos en esos vicios, y Selena, Luciana y Josefa compitiendo por ver cual de las tres conseguía enrrollarse con un Jack Sparrow de 20 años que pasaba por la zona.

 

En un momento dado, a causa del cansancio, decidieron parar a descansar Paco, Mauri, Miranda e Ichu, dejando que los demás siguiesen a su rollo. Tenían los disfraces hechos trizas, pero no les importaba que el dálmata de Paco fuese más lila que blanco a causadel tinto, que el mosquetero de Mauri estuviera hecho jirones ni que los vestidos principescos de las chicas no pasasen sus mejores momentos. Nada podía estropear su felicidad. O casi.

 

-¡¡¡¡Marica de mierda!!!!¡¡¡¡Muérete invertido!!!!!

 

Los gritos iban dirigidos a Mauri, quien era gay y se veia obligado a recibir constantemente insultos de la panda de los Pitufos. Paco les conocía: eran lo peor de lo peor. No se dedicaban a nada, solamente a molestar al resto del mundo. El Paquiño´s Clan pensara en varias ocasiones en eliminarlos, pero Paco siempre se negaba, puesto que aunque no le causaba el menor problema matar en casos aislados, finiquitar a la cincuentena que componían a los Pitufos era demasiado para su conciencia, la cual  siempre se lo terminaba por impedir. Por ende, los Pitufos seguían dando problemas a todo el mundo, aún siendo ese el día libre de toda la mafia de la zona.

 

-¡¡¡¡¡Gay de los cojones!!!!! ¡¡¡¡¡Lárgate del país, no queremos anormales como tú por aquí!!!!-berreaban la banda entera de los Pitufos desde una zona elevada, a unos 15 metros de ellos.

 

Mauri se comenzaba a sentir mal por ello, así que decidió alejarse, pero los Pitufos no estaban por la labor de dejar marchar a su presa tan pronto, así que le intentaron apedrear, para reírse un rato extra a su costa.

 

Paco estaba muy harto de ellos. Él sabía perfectamente que esos homófobos solo lo hacían porque eran muchos y nadie les diría nada, puesto que era una zona relativamente alejada del resto del carnaval y ninguna persona se osaría a enfrentárseles con una diferencia numérica tan sumamente grande. Y también sabía que, desobedeciendo la tregua mafiosa, él llevaba su preciada desert eagle sin marcar en el bolsillo, para matar en caso de peligro, y de la que no le costaría deshacerse con tal de desmontarla y tirarla al río de la zona. Pero eso le costaría demasiado caro, dado que romper la tregua significaría destrozar su estatus ante los demás capos, dado que parecería incapaz de cumplir cualquier promesa.

 

Mientras Paco pensaba todo esto, los Pitufos persistían en su afán de fastidiar a Mauri, por mucho que Ichu o Miranda intentaran hacerles entrar en razón.

 

-¡¿¡¿¡¿¡Quieres pollas?!?!?!!? ¡¡¡¡¡¡Pues vuelve a chupárnosla, maldita escoria!!!!!

 

Mauri estaba a punto de llorar, no soportaba ese trato, y mientras Paco solo tenía un pensamiento en la cabeza: “No debo romper la tregua bajo ninguna circunstancia, todo mi poder depende de ella”. Súbitamente, un petardo que calló a los pies de Mauri, combinado con sus gritos de dolor, rabia y amargura, junto con las súplicas de impotencia de las muchachas, lo sacaron de su aturdimiento.

 

-¡¡¡¡Basura, ven a por….!!!!

– ¡¡¡¡¡¡YA ES SUFICIENTE!!!!¡¡¡¡¡¡¡NO ME IMPORTA TENER NINGÚN PODER SI CON ÉL NO PUEDO PROTEGER A QUIENES ME IMPORTAN!!!!!!!!!!

 

A la par de este grito,se escuchó un tiro, y el cabecilla de los Pitufos calló tras recibir un impacto de bala en la pierna derecha. Tras un momento de incertidumbre, toda la banda huyó, seguidos muy de cerca por los tiros de Paco, quien los perseguía intentando herirlos a todos, aunque fallase casi todos los tiros por los efectos del alcohol. De repente, cayó en la cuenta de que un dálmata con una desert eagle persiguiendo a varios cojos sangrantes sería demasiado sospechoso para cualquiera, así que toda su rabia se convirtió en terror, dado que no sabía que podía hacer para escapar de esa faena.

 

Lo primero que hizo fue desmontar el arma y tirarla al rio por piezas. Afortunadamente, su disfraz tenía guantes, por lo que no dejara ninguna huella en su arma. Acto seguido, sacó la pintura negra que usara para pintarse las manchas del perro y se cubrió con ella las extremidades y la cara, para hacer un rápido cambio de disfraz,acompañando todo esto con rasgar sus perrunas vestiduras para intentar así crear un perfecto traje de Michael Jackson en Thriler (aunque podría parecer fácilmente una momia negra, dado que cualquiera se preguntaría al verle que tenía eso de Michael además del color, aunque eso a Paco poco le importase, el solo deseaba escapar rápido).

 

Al cabo de dos horas, Mauri estaba alejado del resto del grupo. Mientras todos se reunían y las chicas contaban el anormal cambio de actitud de Paco y su numerito con una pistola, cosa que rapidamente negaron Adriano e Iago, alegando que era una mera arma de fogueo de su propiedad y que solo lo hizo por asustar a los agresores de Mauri, el  mosquetero estaba apartado pensando que no era justo lo que le hacían. Entonces entró Paco en escena, disfrazado de negro con la ropa rota, y se dirigió directamente a Mauri, diciéndole:

 

-No te preocupes, esosjamás te volverán a molestar.

-Paco tío, lo de esta tarde, a sido tan….

-Mauri, hazte un favor a ti mismo y olvídate de lo que ha sucedido esta tarde. Eso será lo mejor para todos. Quizás algún día te pueda explicar todo esto con más calma, pero de momento esto es lo que hay.

-Pero…

-Ni peros ni leches. Aun quedan varias horas de carnaval, y las vas a disfrutar. Venga, te voy a presentar a mi primo, que seguro te cae bien- Paco tenía esa habilidad. Por muy mal que estuviese la gente, siempre sabía que hacer para alegrarlas, como ahora.

 

Así terminó Paco el día,seguro de que había hecho lo que debía sin ninguna consecuencia, dado que estaba convencido de que nadie le pillara al romper la tregua, puesto que ninguno de los Pitufos conocía su verdadera identidad.

 

 

Mientras tanto, el líder de los Fascios Negros, Fabio, recibía de parte de sus aliados los Pitufos la información de que fueran atacados por alguien con una constitución física idéntica a la su mayor competidor (Paco) , rompiendo así la tregua. No le importaba que fuese en defensa propia, ni para defender a un gay como Fabio, solo le importaba una cosa: el trono de Paco, y no escatimaría en recursos ni tretas para obtenerlo……

 

 


A causa de los carnavales, no me dió tiempo a hacer una recomendación de serie como todas las semanas. Para compensar, publico este relato, el cual es el prólogo de la historia que estoy escribiendo. Espero que os guste.

 

Como todavía no estoy del todo contento con mi estilo narrativo, no dudeis el decirme lo que os gusta o disgusta del relato.

Un saludo y buenas fiestas para todo el mundo 🙂