Telefilms de sobremesa

Últimamente estoy preocupado. Seriamente preocupado. Y es que desde hace unas semanas vivo solo, y el aburrimiento que siento en muchas ocasiones me está haciendo ver la tele más de lo que es habitual en mí, y eso me da miedo, porque la programación da auténtico miedo. Y lo más rallante es cuando llega el fin de semana, cuando después de comer me siento en el sofá y empieza uno de esos telefilms chungos cuyo nombre puede ser perfectamente… “La sombra de su enemigo” o algo parecido (seguro que alguno se llama así, o dos, o nueve…). Pues sí, amigos, hoy quiero analizar aquí esos telefilms, o como las llamamos en mi casa… películas de después de comer. Vamos allá.

Las películas de sobremesa, especialmente las de sábado por la tarde, se caracterizan por una serie de elementos que las hacen únicas y fácilmente reconocibles. Vamos a enumerarlos y a hablar un poco de cada una de estas características.

Están protagonizadas siempre por mujeres, y en la amplia mayoría de los casos por rubias. El argumento más popular es el siguiente: una rubia se muda a una casa nueva (una casita de 2 o 3 pisos en la típica zona residencial estadounidense con jardines, una valla blanca y vecinos que te reciben con un pastel de manzana casero, claro), y nada más mudarse empieza a ser víctima de algún tipo de acoso por parte de algún vecino que se obsesiona con ella o algo así. A ella le empiezan a entrar paranoias, pero nadie la cree, ni siquiera el sheriff gordo de la zona que siempre lleva un vaso enorme de café, aunque el perro haya aparecido muerto en la puerta de la casita (algo típico, pobre Bobby). Pero al final, cuando el acosador ya la ataca abiertamente ella escapa de él, lo mata o le dispara en una pierna y consigue que lo encarcelen de por vida y vive feliz en su urbanización con un chico majísimo al que está conociendo. Fin. En serio, el 90% de los telefilms de sábado por la tarde tienen este argumento o con variaciones muy ligeras. Os prometo que durante dos semanas seguidas he visto dos películas diferentes que tenían exactamente este argumento, y no es coña.

 

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Esto no es lo que parece (pues sin lugar a dudas parece un mal plagio). Se trata de la inauguración de mi nueva sección: recordando grandes bloguers de gamefilia. Y que mejor forma de estrenar sección que con uno de mis bloguers favoritos.
 
En esta nueva sección, mi intención es hablar de aquellos bloguers que nos abandonaron por causas conocidas… o desconocidas, como es el caso de este bloguer, que desapareció sin dejar rastro de la noche a la mañana.
 
Abierto el 5/8/08 por master 1983, Territorio Cimmerio casi logró llegar a las casi 100000 visitas (94166 para ser exactos) con tan solo 109 entradas y una buena cifra de 312 comentarios.
Para llegar a esta cifra, master usó un vehículo ideal: el humor. Casi todas sus entradas destilan ese toque único que las hace especiales. Su manera de tratar temas (como el de aquí arriba mostrado o el de las visitas inesperadas) era tal que debería ser pecado no darle como mínimo una oportunidad a sus opiniones.  
Sus entradas eran fáciles de notar gracias a que siempre ponía esta imagen con el tema (me pregunto si el tipo de la imagen es el):
 
 
 
 
Sí, esta última imagen no es casual, pues para disfrute de todos creó una iniciativa la mar de original: debíamos hablar sobre lo masocas que somos por haber disfrutado jugando a uno de esos juegos que todo el mundo tilda de horribles (caso ET) 
 
Me apena que solo pudiera hacer estas pocas entradas (por que por muchas 100 que sean eso en un par de días se leen, y si tenemos en cuenta que lleva sin actualizar casi 8 meses… imagínate). 
 
Eso sí, este blog ya se cerró una vez, pero volvió con el tiempo. ¿Volveremos a ver abirto el territorio de este bárbaro moderno? Solo su creador lo sabe…