Clásicos del cómic: Spiderman

Pues sí. Tras leer Clásicos del cómic: Batman y Clásicos del cómic: Hulk me quedé con ganas de más. Así pues, al día siguiente de comprarlos me hice también con Clásicos del cómic: Superman, Clásicos del cómic: Daredevil y por último con Clásicos del cómic: Spiderman.
Han pasado ya dos semanas desde esas compras. A día de hoy, he termiando el de Daredevil y el de Spiderman, del cual daré mi opinión ahora. ¿Las historias escogidas son como dice la contraportada las mejores del superhéroe o en cambio son del montón? ¿Merecerá la pena su compra? En los siguientes párrafos daré mi valoración del tomo.
Ante todo, diré lo mismo que en las otras entradas (y que os recordaré en las próximas, así que los que sepáis lo que viene aquí podéis saltaros el párrafo): la encuadernación es una putísima mierda. Las páginas se soltarán al mínimo movimiento que hagamos. Para leerlo hay que estar agarrando el cómic por la parte centrarl en todo momento. Vale que era un coleccionable que venía con el periódico As, pero aún así las cosas o se hacen bien o no se hacen…
La portada del primer número de Spiderman. 
Podría decirse que este es el volumen de "Clásicos del cómic" que mejor evolución del personaje escogido posee. Así, pasamos del ya típico primer número del superhéroe (en el cual veremos como consigue sus superpoderes y la muerte de su tío Ben) a su último enfrentamiento contra el duende verde, el cual se reparte en dos capítulos: Que verde era mi duende y El fin del duende verde. Ambas son historias muy interesantes que nos muestran a la némesis de Spiderman dispuesta a descubrir su identidad secreta para matar a sus seres queridos sin compasión.
A continuación pasamos a una de las sagas más recordadas por los fans de Spiderman de los años 70, la cual está compuesta por tres capítulos: El fin de Spiderman, En las garras de Kingpin y Morir como un héroe. En ella, Peter, cansado de ser Spiderman y que la población le trate como a una amenaza, decide colgar el traje y dejar de lado su identidad secreta. De este modo logra en un principio estar más tranquilo, pero a la larga la ciudad entra en caos: a la delincuencia habitual hay que sumarle que Kingpin, uno de los mafiosos más poderosos de Nueva York, ha aprovechado la retirada de Spiderman para ampliar su imperio, viéndose así el trepamuros en la obligación de recuperar su traje y solucionar todos los líos causados durante su retiro. Personalmente, es una de mis sagas favoritas de cuando miraba la serie de Spiderman de pequeño, con lo cual casi me cae la lagrimilla cuando comencé a leerla.
Una de las escenas más llamativas de este cómic.
Tras esta pequeña trilogía, tenemos una historia de dos números llamada Máscaras, la cual es un crossover entre el Motorista fantasma y Spiderman para enfrentarse entre ellos a un Duende verde enloquecido que secuestra a gente para que se unan a él. La historia está entretenida y el cambio gráfico es realmente notable, a destacar sobre todo el diseño de los héroes y de Mary Jane (aunque solo salga en una viñeta).
La siguiente historia es De los ricos a los pobres, la cual no deja de ser un número normal y corriente donde Gata Negra y Spiderman se unen para derrotar a Aquaman y detener los planes de un malvado constructor que se dedica a extorsionar a la gente.
Por último, llegamos a un capítulo que no me esperaba ver y que siempre tuve curiosidad por leer, el cual me llega el momento idóneo, pues se cumplirán en un par de horas los 10 años desde entoces. Sí, estoy hablando nada más y nada menos que del capítulo titulado… 11 de Septiembre.
Recordemos: hace 10 años, el mayor atentado terrorista de la historia reciente se llevó a cabo en territorio americano cuando varios aviones de pasajeros fueron secuestrados e impactados contra las Torres gemelas. Bien, recordemos también que Spiderman es Neoyorquino. Imaginaros la agonía que produciría ser un superhéroe y saber que, durante tus horas de servicio, acaban de volar dos rascacielos llenos de civiles.
El cómic es muy patriota, sí, pero aún con ello es una lectura muy interesante ver el a todos los superhéroes de Marvel trabajando en la Zona Cero de un modo y otro, además de que (por lo menos a mí) me gustó mucho la forma de narrar los sucesos que tiene el autor ("No puedes vernos a causa del polvo y los escombros, pero estamos allí"). Además, cuando al final del todo dice "Pero nuestros trajes y nuestros poderes palidecen ante los auténticos héroes, quienes hacen frente al fuego sin miedo ni armadura, quienes se adentran en la oscuridad sin la certeza de volver a salir, porque saben que hay otros aguardando en las tinieblas" mientras pone una foto de toda clase de equipos de emergencias. Sobre la lágrima del Dr Doom que tantos párrafos ha causado por todo internet… prefiero no hablar.
"¿Cómo decirles que no lo sabíamos? No podíamos saberlo. No podíamos ni imaginarlo. Sólo un loco podría concebir la idea de ejecutar el acto, pilotar los aviones. El mundo cuerdo siempre será vulnerable a los locos, porque no conseguimos concebir esas atrocidades."
En fin, podría seguir hablando del tema de marras (es más, iba a hacer una entrada sobre el atentado pero como mañana me mudo me es imposible ponerme con ello, quizás para el año que viene) pero no me queda mucho tiempo. Así pues, termino la entrada diciendo que, de todos los que he leído hasta ahora, este es el mejor Clásicos del cómic, por el cual sería capaz de pagar un máximo de 10 euros (aunque os recuerdo que Spiderman es mi superhéroe favorito, con lo que mi opinión podría estar condicionada por ello).