RECOMENDACIÓN SERIE: Adolf

Osamu Tezuka. Este nombre, que para cualquier aficionado de los mangas es de sobra conocido, puede no sonaros a alguno que otro. No pasa nada, aquí estoy yo para daros una clase hyper rápida de la historia del manga.
Antes de que Tezuka publicase, el estilo de obra que imperaba en el mercado japonés era el de la historia corta, en la cual se buscaba el humor sin molestarse en crear unos personajes o unas situaciones largas. Es decir, predominaba lo que podríamos ver hoy en la sección de pasatiempos de cualquier periódico: historias de leer en cinco minutos y olvidar.
Pero Tezuka no estaba de acuerdo con eso. Tezuka creía que el manga permitía una narración diferente, mucho más larga y elaborada donde los personajes parecieran humanos. Por ello, su primer gran éxito (Astroboy) fue totalmente diferente a esto: larga, llena de personajes, combinación de drama y comedia… Con él se consolidó el formato tankobon, más conocido por aquí como "volúmenes recopilatorios" de entre 170 y 250 páginas.
No solo ahí terminan sus innovaciones. Podría hablaros de cómo introdujo las bases de dibujo copiadas hoy el día por la mayoría de los autores (si os fijáis en sus personajes podéis ver cómo se notan sus señas de identidad en los nuevos mangakas) o de muchas otras cosas, pero la entrada no va sobre este autor, sino de su obra más famosa a este lado del planeta: Adolf ni Tsugu (La historia de los tres Adolf), la cual podemos encontrar en cualquier tienda especializada bajo el nombre de Adolf.
Sinceramente, empecé esta historia con miedo. Nunca había leído nada de este hombre y ya tenía el hype por las nubes por culpa de su fama, así que iba pensando de antemano que no me iba a gustar. Además, el estilo de dibujo que utiliza al comienzo de la obra (el cual va mejorando conforme pasan los tomos) no me gustaba nada. Menos mal que, a la hora de la verdad, su historia y personajes se sobrepusieron a mis prejuicios.
Página del principio de la obra.
La trama nos sitúa poco antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial y nos cuenta la historia de tres personas muy distintas: Sohei Toge, Adolf Kamil y Adolf Kaufman. El primero es un periodista japonés enviado a Alemania para cubrir las Olimpiadas de Berlín, momento en el cual su hermano es asesindo por la Gestapo a fin de obtener unos documentos que comprometen la existencia del partido nazi. Los otros dos Adolf son unos amigos que, pese a ser ambos alemanes y vivir en el mismo barrio japonés, tienen una gran brecha entre ellos: Kamil es judío y Kaufman es hijo de un oficial nazi.
Estas dos historias, aparentemente inconexas, se unen conforme avanza la obra de una forma que no nos podemos imaginar, no tardando ésta mucho en mostrarnos al tercer (y conocido por todos) Adolf: el líder del partido nazi, Hitler.
Página del último tomo. La mejora gráfica es innegable.
La historia se alargará a través de los cinco tomos que posee la edición española (pudiendo adquirirlo sino en una edición de tan solo dos tomos gigantes de tapa dura) hasta un desenlace que tardaremos en olvidar, pasando de por medio por multitud de giros de guión, traiciones, muertes, alianzas y demás sorpresas.
En resumen, Adolf, pese a su peculiar estilo de dibujo y que tarda un poco en arrancar, es una obra que ningún aficionado a las novelas gráficas debería perderse, aunque quizás aquellos que busquen una trama más basada en la acción (típico shonen) se sientan algo decepcionados ante su desarrollo basado más en el diálogo que en la espectacularidad. Aún así, os recomiendo a todos como siempre echarle un ojo a los primeros capítulos online y, si os llama la atención, os hagáis lo antes posible con la edición física.