Tokio Blues, Norwegian Wood (Haruki Murakami)

Toru Watanabe, durante un viaje en Europa, escucha la canción Norwegian Wood en un aeropuerto. Una simple canción, que despierta en él gran cantidad de recuerdos de su vida universitaria, en el Tokio de finales de los años 60. Sus relaciones con las mujeres, con sus compañeros, e incluso con él mismo y con la vida, y lo que significa estar vivo.
Si quieres saber más, entra.

Lo dicho anteriormente, perfectamente podría estar sacado de la contraportada del libro, y serviría como perfecto resumen, aunque prefiero extenderme un poco más.
Toru watanabe ha perdido a su mejor amigo, Kizuki. Se ha suicidado. Incapaz de soportar la situación, viaja a Tokio a estudiar, alojándose en una residencia de estudiantes empobrecida, con algunos extravagantes personajes. Un día, caminando, se reencuentra con Naoko, la que era novia de Kizuki, a la que hacía mucho que no veía. Inicia una tormentosa relación con ella, que no parece haberse recuperado del suicidio de Kizuki, teniendo un comportamiento errático, que hace a Watanabe sumirse en un estado de confusión.
Para mas inri, aparece Midori, una extrovertida chica, con una triste vida a sus espaldas, que hace dudar a Watanabe de sus propios sentimientos.
A partir de estos elementos, (Y otros muchos que no pienso espoilear), se desarrolla una historia sobre el dolor, la aceptación de la muerte como parte necesaria de la vida, el amor, y también sobre la madurez.
Ahora, mi opinión sobre el libro.
Primero de todo, se lee, MUY facilmente, en dos días estaban ya devoradas sus 381 páginas (en la edición en Maxi Tusquets), pues el estilo de Murakami, además de bello, aunque simple, es muy ameno. No tiene ni punto de comparación con otros autores japoneses (Que también me gustan), como Mishima (En ocasiones soporífero), o Kenzaburo Oé.
Además, los personajes están perfectamente construidos. Todos tienen detrás de ellos una historia, normalmente trágica, que les marca en su comportamiento, aunque eso no les impide evolucionar.
Y, pese a predominar un ambiente trágico, una sensación de melancolía, también se respira un cierto optimismo, y tiene  bastantes escenas divertidas (Ejemplo, Las borracheras de Watanabe y Midori, amenazando ésta con subirse a lo alto de una farola y mear sobre la gente).
Otro aspecto que me gusta, son las relaciones que se hacen entre la música o la literatura, con la acción de la historia, apareciendo constantemente referencias a canciones u obras, que podrían acompañar las escenas perfectamente. Además, muchas de esas canciones son de los Beatles.
Si hay que marcar algún punto negativo, serían algunos personajes, como Nasagawa, que podrían acabar resultando Odiosos, y no muy creíbles.
Y otro aspecto, esto ya va por gustos, son las constantes escenas de sexo, que, depende qué personas, pueden ser más soportables o no (me viene a la cabeza la cara de escándalo de mi padre leyendo el libro… xD), que, cómo no, a mi no me molestan en absoluto, para nada.
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Coclusión del libro: Dicen que es literatura pop, pero a mí me gusta, y no leo solamente bestsellers. De todas formas, hay que tener en cuenta que libros clásicos, como Los tres mosqueteros, las historias de Sherlock Holmes, Los Miserables, y muchas otras más, aparecieron por fascículos por periódicos, por lo que , de ser literatura comercial para masas, han pasado a la historia. No estoy diciendo que este libro o Ken Follet lo vayan a hacer, (nadie lo sabe), pero  el hecho de vender mucho no quiere decir que los libros sean malos necesariamente (Salvo cualquier libro de Dan Brown, que si que lo son xD).
Y ahora, dejando de hablar del lbro, voy a hablar de la INFAME película, basada en el libro. Creo que con dos líneas como mucho, basta.
BODRIO, muy bonita, "Uy, la fotografía es exquisita", sería un comentario típico de gafapasta al ver la película, pero es una adaptación HORRIBLE, todo super cortado, cada escena no parece tener relación con lo anterior, parecen todo videoclips bonitos sin sentido. Desaparecen muchísimas cosas importantes, y luego, conversaciones estúpidas del libro, las mantienen palabra por palabra, para poder decir que mantienen algo. Lo único decente (Mas o menos) la música de Johnny Greenwood. Si es que en la película prácticamente ni aparece la canci´´on de Norwegian Wood siquiera. En Fin….
Dos japoneses con caspa
Bueno, y para acabar, y viendo esta serie de entradas de gente anunciando que se va de vacaciones, no voy a ser yo menos, y anuncio que me voy… de fiesta.
Más concretamente, a las fiestas de Huesca, así que me voy hoy, y volveré, (Espero que me quede alguna neurona) el domingo. Espero hacer alguna entradita para el lunes.
 ¡Un saludo!

The last express (Jordan Mechner, 1997)

 

Buenos días, tardes, noches.

Revisando la ficha de Paul Verhoeven en Filmaffinity, encontré que figuraba como proyecto de una furtura película, "The Last Express". Buscando, descubrí que se trataba de una aventura gráfica clásica, de 1997, diseñada por Jordan Mechner, el creador de Prince of Persia. El juego fue un éxito de crítica, pero un fracaso comercial.

Inmediatamente, busqué el juego, (En GOG está disponible), y, tras degustarlo por completo, pasa a engrosar la lista de mis juegos favoritos.

Entra si quieres averiguar porqué.

Historia:

24 de Julio de 1914. París. Tyler Whitney, un joven americano, espera en la estación a un amigo suyo, para tomar juntos el Orient Express con destino a Estambul (o Constantinopla). Al no aparecer, entra solo en el tren, justo cuando parte hacia su destino. Un poco más tarde, un motorista lleva a otro joven, Robert Cath, para subirse en marcha al tren. Cuando lo hace, y entra en el compartimento de su amigo Whitney, se encuentra con éste muerto en el suelo, con un maletín abierto y vacío al lado.

Así comienza esta historia detectivesca, al estilo de Agatha Christie, en la que nadie ni nada es lo que parece, en la que, como Robert Cath, tendremos que encontrar la causa de la muerte de Whitney y encontrar el misterioso objeto robado, a la vez que llegar con vida a Estambul.

Como compañeros de viaje tiene a gran cantidad de personajes.

August Schmidt: Un comerciante alemán, que tenía que culminar un trato con Whitney durante el transcurso del viaje.

Anna Wolf: Una violinista  austriaca, muy atractiva, y arrogante, siempre acompañada con un perro guardián.

George Abbot: Un simpático y parlanchín británico, que afirma ser trabajar para una empresa comercial.

Alexei Dolnikov: Un joven anarquista ruso, que podría estar en el tren con oscuras intenciones.

Vassily Oblensky y Tatiana Oblensky: Un anciano noble ruso, un poco demente, acompañado por su nieta Tatiana, amiga de la infancia de Alexei.

Kronos: Un Príncipe africano, millonario, coleccionista de arte.

Además, aparecen otros personajes, como un ingeniero francés y su familia, un par de escritoras, algo más que amigas, un grupo de serbios, un comerciante turco con su harén privado…

 

Jugabilidad:

Este juego se trata de una aventura gráfica en primera persona, al estilo de Myst (Pero sin sus imposibles puzzles), en la que hay que interactuar con el escenario y con los diferentes personajes que recorren los pasillos del tren.

Sin embargo, tiene una peculiaridad. Todo el juego es en riguroso tiempo real (Acelerado).

Cada segundo, son seis segundos en el juego. ¿Esto que quiere decir?, pues que según vas explorando los pasillos, los otros personajes tienen sus propios quehaceres. Mientras tu estás hablando con Herr Schmidt durante la cena, dos vagones más abajo, Mr Abbot o el ingeniero pueden estar hablando sobre el reciente asesinato del archiduque Francisco Fernando. Y Así constantemente. Es imposible abarcar todo lo que ocurre en el tren, y, de esta forma, cada partida es diferente a la anterior, y es necesario estar muy atento a lo que ocurre a tu alrededor. Si no, puede que en algún momento ocurra algún altercado, del que no conozcas ningún motivo por el que esté pasando, por que te lo has perdido.

Pero, si esto ocurre, no hay problema. En el menú del juego, dispones de un reloj, que puedes retrasar a tu antojo, para volver a buscar cosas que te hallas podido dejar. Y esto es muy frecuente, puedes encontrarte en callejones sin salida.

Un ejemplo. En un momento, Anna Wolf dará un concierto, acompañada por un pianista. Una vez allí, puedes disfrutar de la sonata para violín y piano en La Mayor de César Franck, entera (Unos 20 minutos), o, si te cansas, levantarte, y comenzar a investigar mientras todo el mundo está en el concierto. O, Si no, escuchas el concierto, y luego rebobinas, y exploras.

Sobre la dificultad del juego, no abundan los puzles, más bien se encuentra ésta en hacer cada cosa en su momento adecuado, aprovecharse de que X esté hablando con Y en el comedor, para entrar a su departamento, y, a partir de él, entrar al contiguo de Z para leer su diario, y registrar sus pertenencias, y así constantemente. Sin embargo, esta es elevada, habiendo momentos en los que nuestras acciones pueden acabar llevandonos a un callejón sin salida, o a la aparición de la policía, teniéndonos que esconder, o incluso a nuestra propia muerte.

Por último, a lo largo del juego, aparecen unos cuantos combates, que, pese a no ser aburridos, no son nada profundos, consistiendo simplemente en hacer click para escivar cuando el enemigo haga un movimiento brusco, y haciendo inmediatamente otro para atacar nosotros, constantemente.

 

Gráficos:

Pese a ser de 1997, no están nada mal, al contrario, sorprenden, debido a su estilo artístico. Los escenarios (quizás no suficientes) están renderizados, a partir de datos tomados de los convoyes originales, y de fotografías. Sin embargo, los personajes están tomados de actores reales. Pero no en el estilo de una cutre película interactiva, no. Se tomaron a los actores, se les digitaliza, y, posteriormente, mediante diversas técnicas y filtros, toman unas cuantas fotografías, a las que dan el aspecto de dibujos de la época, lo que da lugar a unas expresiones en los personajes memorables, y un apartado artístico impecable. Además, Salvando las escenas de acción, los personajes se mueven mediante uno o dos frames por segundo, lo que acentúa esa sensación de ser dibujos.

Sonido:

Empezaré hablando del doblaje.

El juego viene completamente doblado, en español, los personajes que hablan inglés. Sin embargo, ante ese crisol de nacionalidades que es el Orient Express, aparecen constantemente conversaciones en ruso, serbio, francés, alemán, árabe… Todo ello aumentando el realismo. Además, la actuación, salvo momentos puntuales es buena.

Los efectos de sonido son bastante buenos, teniendo los típicos ruidos de un tren, efectos atmosféricos, ladridos de perros… Nada destacable en particular.

Sobre la banda sonora, compuesta por Elia Cmiral, no es nada destacable, predominando los sintetizadores, apareciendo de vez en cuando un violín solo. Lo único destacable, es la anteriormente citada sonata para violín y piano de Franck.

 

Y Ahora llegan mis conclusiones:

Pese a que hacía mucho tiempo que no disfrutaba de una aventura gráfica, con esta lo he hecho enormemente. Tiene un grandísimo argumento, con implicaciones sobre el inicio de la primera guerra mundial, buenos personajes, y, por encima de todo, una muy buena jugabilidad, y, además una duración decente, sobre las 15-20 horas, según la experiencia.

Cosas buenas:

  • Genial argumento (800 páginas de guión)
  • Treinta finales, desde los típicos game-over, hasta cuatro mas buenos, siendo el original impresionante.
  • Original jugabilidad
  • Buenísimo apartado artístico
  • Buena duración
  • Rejugable

 

Cosas no tan buenas

  • Al principio, el sistema del reloj puede ser un poco lioso
  • A veces se superponen las voces de las diferentes conversaciones, haciéndose un lío
  • Quizás harían falta más puzzles
  • Los combates no están tan pulidos como debieran
  • Que el juego no vendiese demasiado, y que algunas cosas queden sin respuesta, por falta de una posible continuación.

Nota final: 9,5

En fin, esperemos que Verhoeven haga justicia a este juego con su película. Aunque habiendo hecho El Libro Negro, se le puede dar confianza.

El Cocinero, El ladrón, Su mujer y su amante (Peter Greenaway, 1989)

Aquí estoy de vuelta, tras un par de semanitas sin internet. Y voy a hablar de una película que no deja indiferente a nadie, o la amas, o la odias, del inclasificable Peter Greenaway.

El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante

 

Empezemos hablando un poco de como acabé encontrando esta película.

Hace un par de años, encontré una película en televisión, La Ronda De Noche, de un tal Peter Greenaway, a priori interesante. Trataba sobre intrigas y conspiraciones mientras se encarga a Rembrandt un cuadro de una reunión. Era una película muy atrayente visualmente, cada plano calculado al milímetro, parecía estar compuesta por cuadros vivientes. Sin embargo, era un tostonazo. Y que el protagonista fuese Martin Freeman (Futuro Bilbo Bolsón) tampoco solucionaba nada.

Y, casualmente, hará un par de meses, encontré otra película de este mismo director. Drowning By numbers (en español Conspiración de Mujeres), y, me pasó exactamente lo mismo, una película genial técnica y artísticamente hablando, que, pese a tener un argumento interesante, es aburrida a más no poder. Sin embargo, cada vez me llamaba más la atención, y comenzé a buscar más películas suyas.

Entonces apareció A Zed & Two Noughts (En español Zoo), y otra vez lo mismo. Después vino El Vientre del Arquitecto, y, por primera vez, encontré que junto al interés visual del la cinta, el argumento acompañaba, aunque quizás demasiado lento.

Y, por fin, cayó a mis manos esta película, con el nombre de El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante, y de la que puedo decir que lo tiene todo, un argumento apasionante, dramático, en ocasiones escabroso, personajes carismáticos, una ambientación genial, buena fotografía, buena música….

 

Hablemos ya de esta película.

 

Se abre el telón, y aparece el exterior de un restaurante, L’Hollandais. Dos camiones refrigeradores entran en escena, acompañados de un coche clásico. Del coche y los camiones bajan un grupo de gente. Inmediatamente, el líder, Albert Spica (Michael Gambon), desnuda a uno de ellos, y comienza a torturarle, debido a unas deudas pendientes, en una escena nada agradable, que incluye heces de perro (Esperemos que simuladas).

Ya tenemos al Ladrón. Albert. Un maleducado psicópata, mafioso, extorsionador en restaurantes y locales, trata como el culo a todos sus trabajadores. Acaba de comprar el restaurante L’Hollandais, a donde va todos los días con su tropa a cenar.

Aparece su mujer, Georgina (Helen Mirren), elegante, refinada. Su marido la humilla constantemente delante de todo el mundo, la maltrata constantemente.

Al entrar en el restaurante por la cocina aparece el cocinero, Richard. Francés, trabaja para Albert, del que hace todo lo que pide con cierto temor. Le gusta experimentar en la cocina. Siente pena por Georgina.

En el restaurante, sentado en una mesa aislada, leyendo constantemente, está Michael. Un tímido librero, completamente opuesto a Spica, con el que se encapricha Georgina.

Según van pasando los días, inician una relación, en los baños, en la cocina, ocultos por Richard, y que solo puede acabar en tragedia.

Además, el final es uno de los más impactantes que he visto nunca, terrorífico.

 

Ese sería un resumen del argumento, a priori nada original. Sin embargo, los carismáticos personajes lo son todo.

Albert Spica ha pasado, para mí, a ser uno de los peores villanos de la historia del cine, capaz de cualquier cosa. Terrorífico.

Además de estos personajes, aparecen diferentes secundarios, como Mitchel (Tim Roth), un matón que trabaja para Albert, sin escrúpulos, sin educación.

Seguiré con el argumento posteriormente, avisando de Spoilers. Ahora toca hablar de otros aspectos.

Empezaremos con la música, de Michael Nyman (Sí, el de El Piano), grandiosa, minimalista y repetitiva, pero que ambienta perfectamente la acción, haciéndo ganar a la película enteros.

Seguiremos con la ambientación. Magnífica.

Toda la película está rodada en decorados, y, salvo uno, todos forman parte del restaurante.

Este restaurante se divide en cuatro zonas.

El exterior, de color azul.

La cocina, de color verde.

El comedor, de color rojo.

El Baño, de color blanco.

Si, en cada sala predomina por completo un color, notándose esto incluso en la ropa de los protagonistas (Diseñada por Jean Paul Gaultier), cada vez que cambian de sala, el color de la ropa cambia. Esto le confiere un aspecto muy característico, interesante, y para nada pesado.

Además, hay que destacar los planos decámara, constantemente travellings laterales, que intentan reflejar la acción a modo de cuadros o incluso esculturas.

Todo esto puede hacerla parecer una película gafapastil (Que lo es), pero, sin embargo, el argumento engancha, lleno de momentos crueles, dramáticos, y que ahora voy a detallar en el SPOILER

SPOILER

En un momento, Spica descubre la aventura de su mujer, y, entrando en cólera amenaza con matar al amante y comérselo. Georgina y el amante se ven obligados a refugiarse en la librería del amante, donde reciben comida de un chico pinche de cocina que les lleva comida.

Mientras tanto, Albert continúa buscándolos. Cuando encuentra al pinche de cocina le obliga a tragarse uno a uno sus botones, hasta que hable. Acaba ingresado en el hospital. Cuando Georgina se entera, va al hospital.

Cuando vuelve a la libreria, se encuentra al amante en el suelo, muerto, había sido torturado por Albert, el cual lo había matado metiéndole hojas de libro por la boca hasta asfixiarlo.

En ese momento se produce una escena muy emotiva, entre Georgina y el amante, ya muerto, aunque ella no lo quiera reconocer.

A la mañana siguiente, acude a escondidas al restaurante, donde convence al cocinero para preparar una venganza contra su marido. Esa noche, en el restaurante, solamente con Spica como cliente, completamente desciciado, se abre la puerta de la cocina, surgiendo todos los personajes a los que Spica ha extorsionado, herido, golpeado durante la película, (El pinche de cocina, el hombre que es torturado al principio y muchísimos otros más), llevando una gran bandeja cubierta por una sabana. En primera fila, El cocinero, y Georgina, con una pistola.

Spica levanta la sábana, encontrandose con el cuerpo del amante cocinado. Georgina, apuntándole con la pistola, le obliga a cumplir su promesa, y que se lo coma. Entre arcadas, coge un tenedor, y, una vez se traga un trozo, Georgina lo mata de un disparo en la cabeza, cumpliendo su venganza.

Aquí, la escena final en video.

Fin SPOILERS

Como se puede ver, no es una película para todos los gustos, pero no se puede negar que tenga un argumento impresionante, que esté muy bien resuelto, con alguna escena genial, y con unos actorazos, como Helen Mirren (Cualquiera diría que ya tenía 45 años en esta película) y Tim Roth (Antes incluso que salir en Reservoir Dogs), y el desconocido Michael Gambon, que realiza la interpretación del peor villano que haya visto nunca (Aunque ya lo haya dicho antes xD)

Si no habéis leido los Spoilers, os dejo con el tráiler, que no desvela nada del argumento, pero deja ver algo de la estética.

Espero no haberos quitado las ganas de comer hablándoos de esta película, la cual considero que todo el mundo debería ver (O intentarlo) una vez en su vida.

Para acabar, me queda decir que se llevó el premio a mejor director (Greenaway), actor (Gambon), fotografía (Vierny), Película y Música (Nyman) en el festival de Sitges.