El Cocinero, El ladrón, Su mujer y su amante (Peter Greenaway, 1989)

Aquí estoy de vuelta, tras un par de semanitas sin internet. Y voy a hablar de una película que no deja indiferente a nadie, o la amas, o la odias, del inclasificable Peter Greenaway.

El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante

 

Empezemos hablando un poco de como acabé encontrando esta película.

Hace un par de años, encontré una película en televisión, La Ronda De Noche, de un tal Peter Greenaway, a priori interesante. Trataba sobre intrigas y conspiraciones mientras se encarga a Rembrandt un cuadro de una reunión. Era una película muy atrayente visualmente, cada plano calculado al milímetro, parecía estar compuesta por cuadros vivientes. Sin embargo, era un tostonazo. Y que el protagonista fuese Martin Freeman (Futuro Bilbo Bolsón) tampoco solucionaba nada.

Y, casualmente, hará un par de meses, encontré otra película de este mismo director. Drowning By numbers (en español Conspiración de Mujeres), y, me pasó exactamente lo mismo, una película genial técnica y artísticamente hablando, que, pese a tener un argumento interesante, es aburrida a más no poder. Sin embargo, cada vez me llamaba más la atención, y comenzé a buscar más películas suyas.

Entonces apareció A Zed & Two Noughts (En español Zoo), y otra vez lo mismo. Después vino El Vientre del Arquitecto, y, por primera vez, encontré que junto al interés visual del la cinta, el argumento acompañaba, aunque quizás demasiado lento.

Y, por fin, cayó a mis manos esta película, con el nombre de El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante, y de la que puedo decir que lo tiene todo, un argumento apasionante, dramático, en ocasiones escabroso, personajes carismáticos, una ambientación genial, buena fotografía, buena música….

 

Hablemos ya de esta película.

 

Se abre el telón, y aparece el exterior de un restaurante, L’Hollandais. Dos camiones refrigeradores entran en escena, acompañados de un coche clásico. Del coche y los camiones bajan un grupo de gente. Inmediatamente, el líder, Albert Spica (Michael Gambon), desnuda a uno de ellos, y comienza a torturarle, debido a unas deudas pendientes, en una escena nada agradable, que incluye heces de perro (Esperemos que simuladas).

Ya tenemos al Ladrón. Albert. Un maleducado psicópata, mafioso, extorsionador en restaurantes y locales, trata como el culo a todos sus trabajadores. Acaba de comprar el restaurante L’Hollandais, a donde va todos los días con su tropa a cenar.

Aparece su mujer, Georgina (Helen Mirren), elegante, refinada. Su marido la humilla constantemente delante de todo el mundo, la maltrata constantemente.

Al entrar en el restaurante por la cocina aparece el cocinero, Richard. Francés, trabaja para Albert, del que hace todo lo que pide con cierto temor. Le gusta experimentar en la cocina. Siente pena por Georgina.

En el restaurante, sentado en una mesa aislada, leyendo constantemente, está Michael. Un tímido librero, completamente opuesto a Spica, con el que se encapricha Georgina.

Según van pasando los días, inician una relación, en los baños, en la cocina, ocultos por Richard, y que solo puede acabar en tragedia.

Además, el final es uno de los más impactantes que he visto nunca, terrorífico.

 

Ese sería un resumen del argumento, a priori nada original. Sin embargo, los carismáticos personajes lo son todo.

Albert Spica ha pasado, para mí, a ser uno de los peores villanos de la historia del cine, capaz de cualquier cosa. Terrorífico.

Además de estos personajes, aparecen diferentes secundarios, como Mitchel (Tim Roth), un matón que trabaja para Albert, sin escrúpulos, sin educación.

Seguiré con el argumento posteriormente, avisando de Spoilers. Ahora toca hablar de otros aspectos.

Empezaremos con la música, de Michael Nyman (Sí, el de El Piano), grandiosa, minimalista y repetitiva, pero que ambienta perfectamente la acción, haciéndo ganar a la película enteros.

Seguiremos con la ambientación. Magnífica.

Toda la película está rodada en decorados, y, salvo uno, todos forman parte del restaurante.

Este restaurante se divide en cuatro zonas.

El exterior, de color azul.

La cocina, de color verde.

El comedor, de color rojo.

El Baño, de color blanco.

Si, en cada sala predomina por completo un color, notándose esto incluso en la ropa de los protagonistas (Diseñada por Jean Paul Gaultier), cada vez que cambian de sala, el color de la ropa cambia. Esto le confiere un aspecto muy característico, interesante, y para nada pesado.

Además, hay que destacar los planos decámara, constantemente travellings laterales, que intentan reflejar la acción a modo de cuadros o incluso esculturas.

Todo esto puede hacerla parecer una película gafapastil (Que lo es), pero, sin embargo, el argumento engancha, lleno de momentos crueles, dramáticos, y que ahora voy a detallar en el SPOILER

SPOILER

En un momento, Spica descubre la aventura de su mujer, y, entrando en cólera amenaza con matar al amante y comérselo. Georgina y el amante se ven obligados a refugiarse en la librería del amante, donde reciben comida de un chico pinche de cocina que les lleva comida.

Mientras tanto, Albert continúa buscándolos. Cuando encuentra al pinche de cocina le obliga a tragarse uno a uno sus botones, hasta que hable. Acaba ingresado en el hospital. Cuando Georgina se entera, va al hospital.

Cuando vuelve a la libreria, se encuentra al amante en el suelo, muerto, había sido torturado por Albert, el cual lo había matado metiéndole hojas de libro por la boca hasta asfixiarlo.

En ese momento se produce una escena muy emotiva, entre Georgina y el amante, ya muerto, aunque ella no lo quiera reconocer.

A la mañana siguiente, acude a escondidas al restaurante, donde convence al cocinero para preparar una venganza contra su marido. Esa noche, en el restaurante, solamente con Spica como cliente, completamente desciciado, se abre la puerta de la cocina, surgiendo todos los personajes a los que Spica ha extorsionado, herido, golpeado durante la película, (El pinche de cocina, el hombre que es torturado al principio y muchísimos otros más), llevando una gran bandeja cubierta por una sabana. En primera fila, El cocinero, y Georgina, con una pistola.

Spica levanta la sábana, encontrandose con el cuerpo del amante cocinado. Georgina, apuntándole con la pistola, le obliga a cumplir su promesa, y que se lo coma. Entre arcadas, coge un tenedor, y, una vez se traga un trozo, Georgina lo mata de un disparo en la cabeza, cumpliendo su venganza.

Aquí, la escena final en video.

Fin SPOILERS

Como se puede ver, no es una película para todos los gustos, pero no se puede negar que tenga un argumento impresionante, que esté muy bien resuelto, con alguna escena genial, y con unos actorazos, como Helen Mirren (Cualquiera diría que ya tenía 45 años en esta película) y Tim Roth (Antes incluso que salir en Reservoir Dogs), y el desconocido Michael Gambon, que realiza la interpretación del peor villano que haya visto nunca (Aunque ya lo haya dicho antes xD)

Si no habéis leido los Spoilers, os dejo con el tráiler, que no desvela nada del argumento, pero deja ver algo de la estética.

Espero no haberos quitado las ganas de comer hablándoos de esta película, la cual considero que todo el mundo debería ver (O intentarlo) una vez en su vida.

Para acabar, me queda decir que se llevó el premio a mejor director (Greenaway), actor (Gambon), fotografía (Vierny), Película y Música (Nyman) en el festival de Sitges.