-Opinión-«De ferias (de videojuegos) por España.»

 "Año de ferias en España este 2010. Por acoger la primera Gamefest y el primer Gamerland (con este nuevo nombre y formato, que parece será el definitivo), eventos distintos en casi todo menos en su temática y en parte de su contenido. Se agradece que se vaya tratando nuestro mercado de una manera más digna, pero se debe exigir que ni tiemble el pulso ni se queden mancos cuando se decida hacerlo… y esto sobre todo va por el tinglado de Madrid.

 Porque Gamefest es una gran idea a la que, a la fuerza o no, acudieron casi todas. Pero debajo de un sensacional envoltorio se esconden no pocas carencias y además de peso. A medida que se profundiza en el evento… más va perdiendo. Espectaculares stands, azafatas, moqueta, bufones y danzarines haciendo las veces de cortina de humo… y con versiones jurásicas de demos, partidas muy cortas y ausencias importantes para ser nada más que una feria de contenido… sobreentendiendo además de para seguir llenándose los bolsillos, ya no solo de las exprimidas compañías, sino de los vapuleados visitantes/compradores que acudieron, eso sí, en masa al chiringuito ("megaGame" en la misma puerta te saludo por güevos).

 Sin tener confirmada aún otra edición el año que viene, Gamefest debería haber pensado más en el que compra y juega que en el que vende y distribuye. Con una puesta en escena casi ejemplar, la feria deberá mejorar y mucho en cuanto a contenido. En un evento concebido para mostrar, hay que pedir que se enseñe algo que no se haya visto. España ya es un mercado importante… y en continuo crecimiento. Y si se cuenta con un presupuesto monstruoso para hacer un evento digno, no es permisible que se contribuya desde los más ricos a que se nos siga mirando como (hablando de videojuegos exclusivamente en este caso) un país de tercera. No se trata solo de vender juegos.

 Y con un presusuesto 25 veces menor tenemos Gamerland, a la "otra feria". O a la que parece será de momento "la Feria", al tener confirmada su edición para los próximos años. Una continuidad que se ha ganado al contar con el apoyo de instituciones y de medios, pero sobre todo por el esfuerzo que ha hecho por ofrecer al jugador lo que desde hace muchos años en nuestro país se ha venido ganando. Ese esfuerzo lo respaldan los más de 1500 jugadores que participaron en los torneos, una cifra que nos hace soñar con términos aún no inventados en nuestra lengua como "jugadores profesionales" o campeonatos regulares y oficiales de determinados juegos.

 Los torneos constituyen el alma de Gamerland. Son mejorables, y seguramente se debería estudiar añadir/eliminar títulos para futuros eventos, pero las sensaciones son insuperables y nos hacen pensar que ya no se trata de un sueño. No solo por el ambiente y los premios (entre ellos un puesto de trabajo como tester en Ubisoft para el MVP o mejor jugador de todo el evento), sino por abrir brecha donde nadie ha hecho. Las partidas se vivían, se sentían los enfrentamientos, la gente no escondía sus emociones, había tensión, movimiento… una feria así solo puede mejorar, al no enseñar solo contenido, que también tuvo, por cierto. Y he ahí otro de sus grandes aciertos: haber sabido gestionar brillántemente sus escasísimos recursos en una guerra contra todos los elementos.

 Una mala fecha, la proximidad con la feria de Madrid y una casi nula difusión mediática previa no fueron suficientes para impedir el éxito de Gamerland. Las 3 grandes mostraron en ambas ferias casi lo mismo. Aparte de la zona de torneos, dignos de mención fueron el stand del F1 de Codemasters, el espacio arcade y el de actuaciones en directo. Cabe destacar también todo lo relacionado con las conferencias y las mesas de debate. Si bien es cierto que se podía haber elegido una mejor ubicación para dicha zona, no se puede decir lo mismo del contenido de las ponencias… muy interesantes y didácticas, así como totalmente fieles a la filosofía de un evento que no esconde ni su humildad ni su fijación por pensar en el que juega, que al fin y al cabo es quien sostiene todo esto.

 España es un mercado que puede y debe acoger este tipo de eventos. La convivencia entre ambas ferias sería una buena forma de mostrar a todos el buen trabajo que aquí en nuestro país desde hace tanto se viene haciendo. Sería conveniente dejar de pensar que lo que no tiene el otro yo sí que lo tengo. Lo más importante no es intentar ser la única feria. Lo más importante son los jugadores y los juegos."