-Crítica y Valoración de MINECRAFT-[Colaboración especial de lolworld]

 
"La epopeya del sandbox engrandecida a un nuevo nivel "

Con la llegada del 18 de Noviembre, Minecraft se convirtió en un juego completo y dejó de lado un largo período de pruebas con una Beta que ya desde sus inicios se comercializó. Ahora, muchos meses después, el universo Minecraft abraza a una comunidad cuyo crecimiento parece incesable con una versión que ejemplifica el concepto de juego extenso en posibilidades y en lo jugable. 

El epicentro de Minecraft es el modo Survival, el objetivo del mismo es sobrevivir más y mejor en un sandox sin más frontera que un cierto límite en la atmosfera y una capa de rocas madre impenetrables en lo más fondo del subsuelo. Todo lo demás es destructible, manejable, explotable en un entorno en el que nada mantiene una perpetua uniformidad debido a las acciones del protagonista, el cual está dotado de una libertad absoluta que abruma: no hay escenarios cerrados cortados por paredes que hagan preso al jugador. 

La supervivencia se basa en aguantar ataques de monstruos que spawnean en zonas con una determinada oscuridad y, además, en todas partes por la noche (no aparecen de día porque a la mayoría de estos les afecta la luz solar hasta matarlos). Para ello tendremos que construir cualquier tipo de edificación que nos permita resguardarnos de tales ataques y conseguir, mediante estas o autónomamente, materiales para hacer frente los peligros que asolan cuevas, fallas y varios accidentes geográficos en los que encontraremos más materiales.


Hay dos elementos presentes en nuestra “manutención”: la vida y la fatiga. La vida se ve afectada por hostilidades como creepers (un curioso ser que explota al aproximarse a ti), endermans (seres que solo atacarán si fijas tu puntero en ellos y que tienen la rara habilidad de teletransportarse para alejarse y acercarse intermitentemente), zombies, esqueletos arqueros, arañas…; la fatiga en cambio se consume con tu actividad. Ambas se pueden restituir con alimentos. 

Una vez la supervivencia por conseguir víveres y materiales como por la de repeler ataques de los mobs acechantes, se hace una rutina, quedan varios elementos que hacen de Minecraft un título vasto: la exploración y la construcción. 

La exploración es una de las partes del alma de Minecraft: todas las nuevas partidas (a no ser que el jugador exija lo contrario con códigos o descargando mapas) se producen en mapas generados aleatoriamente, por lo que no hay dos mundos iguales. Además de la naturaleza del mundo y todo lo que esta incluye (minas, mares, bosques…) también existen otras dos dimensiones: el Nether (una especie de Infierno poblado por extraños más seres no muy amigables en medio de cascadas de magma, fuego que surge de la nada y cavernas dotadas de un inimaginable tamaño) y The End (una dimensión con una tenue oscuridad omnipresente, cobijo de Endermans y el Enderdragon, el único boss del juego).

Si la exploración apenas tiene adjetivos para describirla en su totalidad, la construcción la sigue con un único límite: la creatividad del jugador. Puesto que el mero hecho de conseguir materiales en el modo Survival ya es una tarea ardua, el peso de este apartado se lo lleva el modo Creative, donde tendrás a tu disposición todos los elementos en una cantidad ilimitada y con la habilidad de destruir todos ellos sin utilizar ni pico ni pala y además instantáneamente sin vida ni cansancio del que preocuparse. A este detalle se le suma la habilidad de volar, que ayudará enormemente al jugador.


El sistema de juego, a pesar de las posibilidades del juego, es simple y apto para cualquier jugador. El sistema de construcción e interacción se lleva a cabo con el botón izquierdo del ratón para la obtención/destrucción de objetos y con el botón derecho para la colocación de estos y para usar elementos como un baúl o una caña de pescar. 

La creación de herramientas y objetos se basa en la colocación de materiales en una de las nueve casillas de la mesa de crafteo o en una de las cuatro que tiene el jugador siempre en una sección especial de su inventario, lo cual lo convierte en un método sencillo, dinámico y con muchas combinaciones posibles, alejado de empalagosos procesos como el de un cubo de pociones. Otra forma de obtener materiales a partir de otros es el horno, el cual precisa de combustible para funcionar pero mantiene la facilidad de uso. 

El sistema de combate, sin embargo, es dominado por la escasa variedad de espadas (de mismo tipo y tamaño pero de diferentes materiales) y el arco. Es demasiado simple y recuerda al de Skyrim u Oblivion pero sin opción a bloquear o efectuar ataques especiales. Es sin duda el peor apartado jugable, pero pasable al fin y al cabo. Nota: depende de tu estilo de juego puedes depender del combate o basarte en la construcción de trampas a cada cual más maquiavélica, por lo que el apartado queda contrarrestado.

En cuanto a la factura técnica, Minecraft dispone de unos gráficos basados en cubos estampados con texturas de 16×16 mejorables con un toque retro, un FX que contiene 210 samples de sonido con altibajos y pocas melodías de estilo relajante. 
El apartado audiovisual, no va acorde con la magnitud de este proyecto indie y peca de minimalista… pero aun así, se asemeja en la saga Elder Scrolls en otra cosa: los mods hacen maravillas en él.


Si de algo puede presumir Minecraft, es de su comunidad de jugadores que han ensanchado los límites del juego ofreciendo increíbles mejoras en todos los apartados sin excepción. Bien te puedes encontrar con extensiones que instaladas te ofrecen nuevos enemigos, materiales, alimentos, dimensiones, bosses e incluso armas; y los gráficos no quedan exentos de modificaciones, que llegan hasta paquetes de texturas HD con resultados que sobrepasan en muchas ocasiones la excelencia. 

Y es en este punto donde los mods superan al contenido original, donde uno se pregunta por lo que podría haber sido y será Minecraft en el futuro. Notch ya ha anunciado que dará apoyo a los mods creados por la comunidad facilitando su instalación pero… ¿acaso dejará Mojang de aportar renovado material oficial? ¿Acaso sí lo habrá pero en forma de DLC? Contemplando estos dos caminos se ve un futuro muy incierto para los millones de usuarios de este magnífico sandbox. Pero centrándonos en el presente: el producto virgen queda ridiculizado con muchas aportaciones de particulares (estos han sido capaces incluso de añadir suculentos modos aventura en formato de quests primarias y secundarias) y mirando el trabajo de Mojang podría decir sin temor a equivocarme que han dejado el trabajo a medias en cuanto a innovación. 

Por lo demás, dejando de lado divagaciones propias, el juego en sí no se merece ninguna otra nota que no sea el excelente puro. Como base para dar rienda suelta a los jugadores me parece brillante, y hay infinitamente más accesibilidad que en juegos de mentalidad similar (sin ir muy atrás en el tiempo, Little Big Planet) y con una extensión que, sin tener en cuenta modificaciones, es envidiable y con una libertad total de movimientos. Único en su especie sin llegar a una perfección que sólo le otorgará el tiempo y los cuidados por parte de Mojang y los usuarios.

VALORACIÓN:9,0 

-TROYA/PERROS DE PRESA/ODIN SPHERE-(Colaboración especial de Tidus7)-


Conforme pasan los años, hay algunas frases que siempre se escuchan: los videojuegos son malos para los niños; la piratería es la causa de los juegos a 60€; los juegos de Mario son para críos; las 2D están muertas. Generación tras generación, estos tópicos son abolidos una y otra vez por la realidad. No solo se han encontrado fines terapéuticos para algunos videojuegos, completar al 100% varios Mario es algo complicado e incluso hemos vivido como la PS3, último reto de los piratas durante años, seguía vendiendo sus novedades a ese prohibitivo precio, sino que además, obras como Muramasa, Rayman origins u Odin sphere nos demuestran lo contrario. 


Este último, perteneciente a la hornada final de la difunta PS2, nos transportaba a un mundo de fantasía (recreado como no en unas preciosas 2D) donde viviríamos 5 historias (cada una con un personaje propio) entrelazadas en su camino a un épico final. Fans de la mitología nórdica, si todavía no lo habéis probado no tenéis ni idea de lo que os perdéis. 


Eso sí. Pese a no pecar en el argumento, sí que tenía un grandísimo fallo que podría echar a más de uno hacia atrás a la hora de adquirirlo. No, no hablo de su gran dificultad (perfecta para recordar el significado de la palabra reto en estos tiempos de casualización), sino de la excesiva repetitividad del juego.
 


A lo largo de la aventura nos movíamos en escenarios que siempre eran iguales a excepción del fondo de pantalla: un largo pasillo a la derecha y otro largo pasillo a la izquierda. De una punta a otra del pasillo nos encontramos con enemigos, jefes finales y mercaderes, pero excepto un par de batallas con una o dos plataformas no habrá nada que nos de algo de variedad. 


Eso no sería algo demasiado malo si el juego fuera corto o si tuviera un grandísimo sistema de batalla, mas las 5 historias tienen una duración aproximada de 4-6 horas cada una en función de la dificultad, así que os será fácil saber cómo se siente uno cuando se está a la mitad del juego: aburrido. Además, en todas las historias recorremos los mismos sitios, luchamos contra los mismos enemigos y derrotamos a los mismos jefes (estando estos combates en ocasiones muy cogidos por los pelos, pues está claro que a veces están simplemente por rellenar, poniendo excusas para pelear francamente absurdas). 


En resumen, la idea de un juego en 2D ambientado en la mitología nórdica es realmente buena; que ese mismo juego tenga muchos personajes cuyas historias se entrecruzan y podamos ver los diferentes puntos de vista de una misma guerra mola; que ese juego se asiente sobre un sistema de combate que a la larga se vuelve tedioso pese a la utilización de magias (pues todos los personajes excepto uno luchan igual y tienen las mismas habilidades especiales) estropea y mucho el resultado final, haciendo que un juego que podría haber sido una obra maestra añadiéndole una mayor variedad de misiones y creando más jefes finales para no sentir una y otra vez que hacemos lo mismo en un juego de notable que, una vez acabado, nos dejará un regusto amargo por la certeza de que podría haber llegado mucho más alto.
 


LO MEJOR:

-Una historia que va ganando en epicidad conforme pasan las horas. 
-Su estilo gráfico, uno de los mejores cel shading de los últimos años. 
-Los combates contra los jefes finales, desafiantes como pocos, y con un diseño magnífico cada uno de ellos. 
-Los compases finales de la aventura consiguen que nos alegremos de no haber abandonado el juego a la mitad.
-Traducido al español, algo que siempre es de agradecer. 


LO PEOR:

-Pese a poseer algunas canciones buenas, la mayoría de las veces estaremos oyendo las mismas. 
-Muy pocas diferencias de control de unos personajes a otros. 
-Repetitivo hasta la saciedad. 
-En algunos combates podemos ver ralentizaciones y tener problemas con la velocidad de respuesta del control. 

-La excesiva dificultad en algunos puntos, haciéndonos pelear en algunas historias nada más comenzarlas contra jefes a los que en otras matamos justo al final del juego… sin que estos vean sus habilidades mermadas.