-TROYA/PERROS DE PRESA/ODIN SPHERE-(Colaboración especial de Tidus7)-


Conforme pasan los años, hay algunas frases que siempre se escuchan: los videojuegos son malos para los niños; la piratería es la causa de los juegos a 60€; los juegos de Mario son para críos; las 2D están muertas. Generación tras generación, estos tópicos son abolidos una y otra vez por la realidad. No solo se han encontrado fines terapéuticos para algunos videojuegos, completar al 100% varios Mario es algo complicado e incluso hemos vivido como la PS3, último reto de los piratas durante años, seguía vendiendo sus novedades a ese prohibitivo precio, sino que además, obras como Muramasa, Rayman origins u Odin sphere nos demuestran lo contrario. 


Este último, perteneciente a la hornada final de la difunta PS2, nos transportaba a un mundo de fantasía (recreado como no en unas preciosas 2D) donde viviríamos 5 historias (cada una con un personaje propio) entrelazadas en su camino a un épico final. Fans de la mitología nórdica, si todavía no lo habéis probado no tenéis ni idea de lo que os perdéis. 


Eso sí. Pese a no pecar en el argumento, sí que tenía un grandísimo fallo que podría echar a más de uno hacia atrás a la hora de adquirirlo. No, no hablo de su gran dificultad (perfecta para recordar el significado de la palabra reto en estos tiempos de casualización), sino de la excesiva repetitividad del juego.
 


A lo largo de la aventura nos movíamos en escenarios que siempre eran iguales a excepción del fondo de pantalla: un largo pasillo a la derecha y otro largo pasillo a la izquierda. De una punta a otra del pasillo nos encontramos con enemigos, jefes finales y mercaderes, pero excepto un par de batallas con una o dos plataformas no habrá nada que nos de algo de variedad. 


Eso no sería algo demasiado malo si el juego fuera corto o si tuviera un grandísimo sistema de batalla, mas las 5 historias tienen una duración aproximada de 4-6 horas cada una en función de la dificultad, así que os será fácil saber cómo se siente uno cuando se está a la mitad del juego: aburrido. Además, en todas las historias recorremos los mismos sitios, luchamos contra los mismos enemigos y derrotamos a los mismos jefes (estando estos combates en ocasiones muy cogidos por los pelos, pues está claro que a veces están simplemente por rellenar, poniendo excusas para pelear francamente absurdas). 


En resumen, la idea de un juego en 2D ambientado en la mitología nórdica es realmente buena; que ese mismo juego tenga muchos personajes cuyas historias se entrecruzan y podamos ver los diferentes puntos de vista de una misma guerra mola; que ese juego se asiente sobre un sistema de combate que a la larga se vuelve tedioso pese a la utilización de magias (pues todos los personajes excepto uno luchan igual y tienen las mismas habilidades especiales) estropea y mucho el resultado final, haciendo que un juego que podría haber sido una obra maestra añadiéndole una mayor variedad de misiones y creando más jefes finales para no sentir una y otra vez que hacemos lo mismo en un juego de notable que, una vez acabado, nos dejará un regusto amargo por la certeza de que podría haber llegado mucho más alto.
 


LO MEJOR:

-Una historia que va ganando en epicidad conforme pasan las horas. 
-Su estilo gráfico, uno de los mejores cel shading de los últimos años. 
-Los combates contra los jefes finales, desafiantes como pocos, y con un diseño magnífico cada uno de ellos. 
-Los compases finales de la aventura consiguen que nos alegremos de no haber abandonado el juego a la mitad.
-Traducido al español, algo que siempre es de agradecer. 


LO PEOR:

-Pese a poseer algunas canciones buenas, la mayoría de las veces estaremos oyendo las mismas. 
-Muy pocas diferencias de control de unos personajes a otros. 
-Repetitivo hasta la saciedad. 
-En algunos combates podemos ver ralentizaciones y tener problemas con la velocidad de respuesta del control. 

-La excesiva dificultad en algunos puntos, haciéndonos pelear en algunas historias nada más comenzarlas contra jefes a los que en otras matamos justo al final del juego… sin que estos vean sus habilidades mermadas.