Piratería, dulce veneno

AVISO: En esta entrada, cuando haga una referencia a la piratería me estaré refiriendo a todo acto ilícito realizado para obtener un videojuego, ya sea descargárselo de Internet, hacer un backup de una copia del videoclub, o atracando el Game que está enfrente de la panadería de tu barrio.

AVISO (2): Soy consciente de las normas de Meristation y Gamefilia. No obstante, en esta entrada no se incita a nada ilegal, en absoluto. Invito a leerla antes de censurarla.


 

No os llevéis a engaño. En esta entrada no tengo pensado hablar de si la piratería es buena o mala, justa o injusta, dulce o salada. Tampoco hablaré de las pérdidas que sufren las compañías por su culpa, ni de como lloran los directivos de Ubisoft cuando un juego suyo es pirateado. No. Hablaré (escribiré) de algo mucho más importante (al menos, debería ser más importante): Los efectos de la piratería en los jugones, en los frikis de los videojuegos (con cariño, que yo también me incluyo :D), en nosotros. 

           

                                       Nosotros 😀

Es totalmente cierto que la piratería es muy destructiva en la industria de los videojuegos, ya que debido a ella las empresas no ganan tantos millones como deberían… pero no son las únicas entidades que salen perdiendo. Los jugadores también salimos dañados. ¡Hablemos de nosotros!  

Todos hemos llamado a un timbre y salido corriendo, y hemos pegado una bola de papel higiénico mojado en el techo de los servicios del colegio (cosa que es muy divertida, por cierto)… todos hemos pirateado algo, granujillas.

                         

                 -"El que no haya pirateado, que tire el primer CD"

No es de extrañar, ya que la piratería, vista superficialmente, es molona. Seh, los juegos que tú quieras sin pagar nada. TODOS los que tú quieras, incluso ese que vale 70 euros. La piratería es algo genial, ¿no?

Pues no, no es oro todo lo que reluce. Cualquier persona que haya pirateado un juego sabe que no es lo mismo que comprarlo. Y no me refiero a que el juego comprado te venga con carátula y manual, no. El juego comprado tendrá mejores gráficos, jugabilidad, sonido, historia… Nos cundirá muchísimo más que aquel que no nos compremos, nos obligaremos a pasárnoslo, a repasárnoslo, a conseguir el 100%, a soñar con él por las noches, a sabernos todo sobre él.

Sin embargo, si el juego lo has pirateado… psé. Te pones a jugar sin demasiada ilu, pasas las intros, te aburres con las cinemáticas,  piensas que no era tan chuli como decían… y lo desinstalas, pensando en el próximo juego pirateado que instalarás.

Qué diferencia, ¿eh? Y estamos hablando del mismo videojuego, sin trampa ni cartón. Uno comprado, y el otro pirateado.

                          

                    No te dejes seducir por la piratería.

La piratería es tentadora. Es muy fácil caer en ella… Eso nadie lo niega. Sin embargo, nos engañamos a nosotros mismos; la piratería nos hace más mal que bien. Y no porque existen riesgos de que no se traduzcan videojuegos al español por culpa de la piratería (que también), si no porque, como jugadores, disfrutamos menos de esos juegos. Cada juego que pirateamos es un juego que perdemos la posibilidad de jugarlo plenamente.

Con toda la sinceridad del mundo; vale más un videojuego comprado que cinco pirateados.

Aclaración: Por si alguien no lo ha pillado, el título hace referencia a que la piratería es algo muy seductor (dulce), pero que a la larga es dañino para nosotros (veneno) 😀

                      

                 ¡Gracias por la Aclaración, Capitán Obvio!

La música, asfixiada por los gráficos.

Antes de nada, decir que esta es la primera entrada que escribo (cosa obvia, antes de esta no hay ninguna otra). No me hago ilusiones de tener un buen blog ni nada de eso… a lo mejor solo escribo esto y ya está, o lo borró a los pocos minutos, o le cojo ilusión y sigo. Esto es, nada más y nada menos, una toma de contacto 😀

 Se me ha ocurrido el escribir una entrada (cortita, eso sí) al entrar en esta página web: //www.nintendo.co.jp/wii/slsj/index.html. Es la página oficial de un videojuego llamado The Last Story, un RPG para Wii de la mano del creador de la saga Final Fantasy.

      El logo ya llama a ser algo bueno...

                  El logo inspira confianza. ¿Verdad?

 Al entrar en la página, lo primero que oimos es la música. Y vaya música. Solo con ella casi ya se han ganado a un comprador. Básicamente, me he enamorado.

Y es que la música, en los videojuegos, es un factor importante.

                

                   Esta clase de música NO.

Esta generación está regida, principalmente, por los gráficos. Es un hecho, algo que todos sabemos, y que a mi me parece algo… patético. Nada más salir un videojuego, lo primero que se habla son de los gráficos (y de meterse con la consola ajena que, o no dispone de dicho juego, o le llega más tarde, o X). Luego ya se habla de si la historia, la jugabilidad, el control… y poca es la gente que menciona la música.

 Se que lo importante de los videojuegos es pasárselo bien, que para oir música está la radio (menos si tienes una peluquería, porque si no la SGAE está al acecho). Pero para pasárselo bien hay que meterse dentro del juego, que el juego te conmueva, que te seduzca. Y lo siento mucho, pero a mi ver las arrugas de mi protagonista no me ayuda en nada. Ver que el cesped del campo de futbol (si jugara a juegos de futebol, que va a ser que no) se mueve como auténtico cesped, me da igual. Poder observar a la perfección el número de caries que tiene el zombi de turno que vamos a matar me distrae.

       

             -"K mierda de graficos k mierda de juego"

Sin embargo, la música es distinta. La música puede provocarte tristeza, alegría, tensión, nostalgia, odio… Sin intención de sonar repipi, la música es la llave de los sentimientos. Y a lo mejor soy yo, que estoy equivocado; pero mucho me temo que la música en los videojuegos actualmente está descuidándose en comparación con los antiguos videojuegos. Posiblemente, porque los antiguos videojuegos no competían meramente en graficazos.

Bellísimo.

Yo lo siento mucho, pero no llamaré jamás a un videojuego "obra maestra" si su música me parece tan solo "aceptable".

PD: Aun estoy escuchando la canción de The Last Story 😀