Londres: Ciudad sobrevalorada 100%

Creo haberlo dicho antes, pero llevo viviendo cerca de un mes enInglaterra, y he aprendido algunas cosas: Que las inglesas son o orcosde lo más profundo de Mordor o ángeles que han bajado del cielo paraalegrarnos la vista (sin término medio); que hay que decir "por favor" y "gracias" a cascoporro, sin ton ni son; que la luz de los servicios se suele encender con un cordelito delque hay que tirar (y a veces los servicios con moqueta, los guarracos)…

Y que Londres está ultrasobrevalorada.

"No sabes lo quedices", "Tú seguro que no has salido de España, hijnorante"… pues sí,hamijos, se lo que digo. Pasé una semana en Londres, yo solo, siendorelativamente joven y sin saber más que lo básico de inglés (llamadmerebelde si queréis), y la sensación fue bastante agridulce. Una granciudad, no hay duda. De tamaño, quiero decir. Pero lo que viene a serarquitectónicamente, culturalmente, y otras palabras acabadas en -mente… pues a mi gusto, Madrid se la come conpatatuelas (y no soy muy forofo de Madrid, que digamos). Y Roma ya… ni hablamos.

"Madrid no tiene el Big Ben". El Big Ben es el edificio con más hypede todos los tiempos. Recuerdo salir de la estación de Westminster ypensar "Ahora es cuando veo el Big Ben y se me hace la boca Pepsicola; omejor, té". Pasó un buen rato hasta que me di cuenta que el Big Ben eraesa torrecilla con reloj delante de la que había pasado cuatro veces yno me había dado ni cuenta.

Tras mi hallazgo, decidí cruzar el Támesis para ver el Palacio de Westminster al completo, como salen en las películas (click para ver de lo que hablo). Tras atravesardicho puente, y ver el típico edificio al completo, se me vinieron a la mente dos palabras: "RES-PEC-TO".

 

-"Jennyfer Lopez haciéndose un bollo con Pocahontas…"

Diréis "Londres no es solo el Palacio de Westminster, también está el BuckinhamPalace, el London Eye, los museos…": El Buckinham Palace es un edificiograndote sin mucha gracia, y encima los soldados Marge Simpson Morenosestaban al otro lado de la valla. El London Eye es una triste noria, sin más. Losmuseos son, la mayoría, para niños pequeños: "¡Oh, mira, el agua puede ser sólida, líquida, o gaseosa!" (menos el Victoria & Albert Museum, seamossinceros, tenían una réplica a tamaño real del David de Miguel Angel queme hizo cagar ladrillos). ¿Lo mejor? Los parques. Unos parques preciosos, quetenían un montón de animales que comían de tu mano, ¡hasta las ardillas!Lo único que hay en Valencia son palomas y cucarachas (aunque quiensabe, nunca he probado a dar de comer de la mano a una cucaracha).

 

Oisssss, qué ricura, Dios 😀

¿El metro? Las auténticas venas de la ciudad, un transporte perfectoque te lleva sea donde sea, si no fuese porque es sangrantemente caro, y siempre hasta los bordes.¿Accesos para minusvalidos? Algunos, y da gracias. "¿Pero Yarea, tú eresminusválido?" No, al menos no físicamente, pero como si lo "seriese",ya que el primer día llevaba más de 20 kilos de equipaje, y hasta lanoche no encontré ningún hotel (ese día hice auténtico músculo, ríete tú de Vin Diesel). Que esa es otra. No es que solo el metro sea caro, es que la ciudadentera es absurdamente cara, y los hoteles/hostales se llevan la palma. Si noestán llenos, que siempre lo están, te sangran una cantidad de dineroimportante. Vamos, que no hacía la conversión de libras a euros de lo que gastaba porque me echaba a llorar.

Salir de Zona 1 = Bancarrota

Y para colmo, encima me miraban raro. Después de unos días, decidí que era por labarba. Había visto más mujeres con burka que barbas.

Pues eso. Ciudad mitificada donde las haya. Pasé dos semanas en unpueblo cerca de Bristol, y solo por los increibles paisajes verdes que vi, me ha hecho bastante más feliz que la estresante,sobrevalorada, y típica Londres.

PD: Para aprender inglés, de lo peor. Eso sí, si quieres reforzar tus habilidades de español, portugués, frances, y swahili, la ciudad es perfecta.