Somos gilipollas

– "A que te mato"

– "Yo te pego con esto" – dice, zarandeando una regla.

– "Pues yo estoy más cerca de los cuchillos…"

Tras unos segundos de incertidumbre, ambos salen corriendo en dirección a la cocina, agarrándose entre ellos. En el fragor de la carrera en dirección al cajón de los cubiertos, provocan que un gran cenicero de cristal, el predilecto de su progenitora, caiga al suelo, rompiéndose en incontables pedazos. El mayor de los dos hermanos coge el trozo más grande, y dice:

– "Yo te habría matado con esto"

– "Somos gilipollas"

– "Seeh"