Love, retro-minimalismo plataformero esencialista ^^

La semana pasada, Ellolo dejó un comentario en su blog sobre unpequeño juego gratuito llamado "LOVE". Como estoy seguro de que no lehicisteis mucho caso, voy a hacerle una pequeña reseña para que osaniméis a probarlo. Con un nombre así… ¿cómo podéis ignorarlo? Very Happy

¿Serácasualidad que este sea el segundo juego que analizo con la palabra"love" en el título? ¿En qué piensa la gente cuando nombra las cosas?¿Qué me haré hoy de cenar?

Love es un jueguecillo quesu autor define como un tributo a todo lo que los juegos han sido.Simple, divertido y con muy mala leche. Hasta hace muy poco, había quepagar un dolar por él, pero por razones misteriosas -tan misteriosascomo comerse una paella con ketchup-, ha pasado a ser gratuito. Aunquesu autor se resiste a catalogarlo de indie, lo cierto es que cumpletodos los requisitos para ser considerado como tal.

Por cierto, antes de entrar al juego en sí, comentaros que el autor tiene un webcomicy un sentido del humor que no comparto ^^u. La verdad es que he estadoleyendo las entradas de su blog y no me parece un tio muy agradable. Encualquier caso…el autor es ajeno a su obra en lo que a su audienciaconcierne. Pasemos, pues, a ver los minúsuclos pasillos de Love.

Un amante del estilo retro caerá rendido ante los "encantos" del juego

Aprimera vista, el juego no tiene nada de particular: se trata de unplataformas simplista con solo dos botones de acción. La únicahabilidad del protagonista es saltar -¡regocijáos…no puede hacer undoble salto!- y planear durante milésimas de segundo. Los escenariosson plataformas de colores y líneas simples que desde el primer niveldan pistas de la dificultad que nos aguarda en sus 20 niveles.Sencillamente se trata de calcular con frialdad los saltos y tratar dealcanzar la salida. Los mayores impedimentos, aparte de nuestra torpezaa la hora de calcular las distancias, serán las trampas en forma depinchos, bloques pesados, plataformas inestables y la tan temida agua-que como todo el mundo sabe, es mortal para todos los seres virtualesde menos de 8 bits-. Cada nuevo nivel es sustancialmente más complejoque el anterior: las trampas se van sucediendo con más rapidez y ademásson más difíciles de predecir. No es que llegue al nivel de un juego dedificultad-extrema , pero es un reto importante.

¿Por qué hay tantos juegos indie de color amarillo? ¿Tenemos complejo de chimpancé comeplátanos?

Entonces…¿dónde está la gracia del juego, aparte de en su manido estilo retro? Básicamente, en dos elementos diferentes desu jugabilidad. Lo primero que llama la atención es que empezamos lapartida con 100 vidas…¿serán realmente necesarias? Pues la verdad esque sí. Como buen homenaje a los clásicos de los 8 bits, carece de unsistema de guardado. Los 20 niveles hay que completarlos de unasentada…si pierdes o sales del juego, tendrás que empezar de nuevo.

Elotro elemento interesante es que tenemos control sobre el lugar dondeapareceremos cuando perdamos una vida. Con la tecla "S" pondremos unpequeño portal siempre que estemos sobre terreno firme, reapareciendoinmediatamente en en él cuando muramos. Además, también tendremos laopción de pulsar la tecla "D" y suicidarnos si nos hemos quedadoatrapados. Esto, que puede parecer banal, le da un toque diferente aljuego. A medida que avancen los niveles será fundamental saber situarlos portales para sobrevivir.

El juego tiene la variante clásica de los pinchos: educados y formales. Esperan a que tú des el primer paso.
 
 La única contrapartida de este sistema es que la inmediatez de la reaparición "en escena" puede hacernos perder muchas vidas tontamente. Si no vas con cuidado, es posible que caigas tres veces seguidas por un precipicio por culpa de las prisas. Como siempre, es cuestión de cogerle el tranquillo.
 
No esperéis grandes florituras en su apartado técnico: es un tributo pixelado hasta sus mismas entrañas. Lo único que llama la atención es la música, bastante buena. Muchas canciones en un formato similar a los viejunos ".MOD".
 
Mi valoración personal: 6
 
Nota: Al principio se ejecuta en una pantalla minúscula, para agrandarla pulsa F6 las veces que creas necesario (si te arrepientes, pulsa F5). Los controles son: botones de dirección; A-saltar; S-poner portal; D-suicidio.