Colaboración de John Carca: El Masoquismo del videojuego

Los videojugadores somos retrasados mentales. He llegado a estaconclusión después de reflexionar mucho sobre los hábitos de losusuarios. Tenemos una obsesión enfermiza por querer superarnos anosotros mismos y a la máquina que nos reta y, como el estreñimiento,no importa cuanto tiempo o esfuerzo nos lleve. Maldita sea, los juegoscasual están potenciando la industria pero la columna vertebral siguensiendo los hardcore gamers. Y a los hardcore gamers les chifla ladificultad. Les encanta el nivel nightmare/locura/hardest. Es unaherencia de los años 90, cuando podías gastar cuarenta partidas deljodido Megaman para pasar un monstruo final.Los más jóvenes están acostumbrados a juegos de 6 horas, pero no puedenni imaginarse cuanto tiempo podía costarnos completar todas las fasesdel Super Mario World. O, más recientemente, la dificultad de railearlela cabeza a Xaero en el citado nivel nightmare del Quake III. Y al final sale , a mi no porque soy un paquete, pero sale.

 

Último accesorio absurdo para la PSP: gafas tridimensionales; los desarrolladores se inventan cualquier cosa para sustituir la dificultad extrema

 

Por esto tienen tanto éxito los logros y trofeos. Los juegos deahora tienen niveles diseñados para niños y ancianos, no es un retoacabarlos. Pero ya no se trata de terminar el juego, se trata deconseguir la mayor puntuación caminando hacia atrás y disparando deespaldas. Queréis que os reten a conseguir los 5.587 huesos de aceitunagazpachada perdidos por el mapa. Si no tiene un modo de dificultaddesquiciante, es un juego para nenas.

Los especialistas en dificultad endiablada son los orientales.Seguramente sea cultural, pero los cabrones han conseguido desarrollarun sexto sentido al que llamaremos "elevar a la máxima potencia":cualquier cosa que se te ocurra, ellos la pueden hacer 1000 más rápido,más grande, más difícil. No es de extrañar que las creacionesvideojueguiles más indigestas procedan del lejano oriente (¿habéisprobado el lineage2 en el server oficial coreano, a x0.2 de exp?). Escomo el maldito ninja gaiden 2, con esos jefes finales encabronaosinfinitos, menuda perdida de tiempo.



Una muestra de Ojam, un Guitar Hero al estilo oriental

Pero adoramos perder el tiempo de esta forma, torturándonos. Comoejemplo, hace poco he probado el Fable 2, que se me antoja un juegoexcelente. Sin embargo, es tan sencillo que hasta un perro borrachopuede acabarlo. Sigue la estela amarilla y disfruta. No importa lasveces que caigas, volverás a levantarte y a seguir peleando, que algúndía caerán los malos. Pues bien, en este juego de impecable produccióny con ese tono irónico que solo los clásicos como Molyneux sabenimprimirle a sus juegos , falta un reto. Falta ese rompecabezas que tedesquicie, ese monstruo que no cae por más cargas explosivas que lerevientes en la bajoespalda. En las superproducciones ya no vas aencontrar esto fácilmente. 

 

Los juegos de naves antiguos son ejemplos perfectos de masoquismo videojueguil… diez puntos para aquél que descubra dónde está la nave prinicpal en esta imagen 
 
Por eso adoramos los juegos indie imposibles. Nos transportan denuevo a la época de los sprites 2d y los juegos pa´ degeneraos. Ahoracualquiera puede pasarse el COD4 sin despeinarse, pero antes siacababas el Metroid eras el puto amo del recreo. En el puñetero Quakehasta el hecho de seleccionar el modo nightmare era complicado. Quién haya completado el Maniac Mansion a la primera y en menos de 20 horas tiene derecho a patearme el culo, dos veces .

En definitiva, como podéis comprobar, somos retrasados. En lugar deleernos un libro, que culturiza y no nos tira para atrás, perdemos eltiempo con i wanna be the guy, probando una y otra vez para ver hastadonde llegamos. Aunque, a lo mejor, si te coges El Señor de los Anilloso uno de Ruiz Zafón, probablemente también te eche para atrás. Y teculturiza lo mismo de poco.

A votar todas las entradas de Zerael, he dixit.

 


COLABORACIÓN DE JOHN CARCA: ¡YA ESTÁIS VISITANDO SU BLOG, CAGARRUTAS!

 

P.D.- Muchas gracias por la colaboración Very Happy ¡Con dos cojones! ¡Tráfico de colaboraciones evidente y sin tapujos! ¡Viva la sangre nueva de Gamefilia!