Soledad

Por Desmodius

 Soledad

El mundo se ha olvidado ya de mí, nadie recuerda quién soy. Es como si fuera simplemente una sombra en la infinita oscuridad del olvido de los recuerdos perdidos, esos que no merecen ser recordados. 

La soledad es una cruel acompañante: no habla, no consuela, no te ve ni te escucha; sólo te atormenta caminando a tu lado. Siempre está ahí, pero jamás voltea a verte o pretende escucharte. Al final, me he acostumbrado a andar junto a ella, ya que es callada e inexpresiva. 

Ante la soledad, el silencio y la oscuridad son la senda angustiosa que deben seguir mis pasos. Todos me han olvidado, ya no me recuerdan y no tengo razón de existir. ¿He perdido la razón? No puedo saberlo, no hay alguien que me lo pueda afirmar o negar. Estoy solo. 

El silencio me inquieta, la oscuridad me intimida, la soledad me aterra. Éste es el destino triste e inevitable que debo afrontar. 

Sólo puede haber un ruido que rompa el silencio absoluto, pero éste duraría muy poco, hasta que mi cuerpo se desplomara ante el disparo del arma en mi mano. Uno, dos, tres… no sé cuántos días podrían transcurrir sin que nadie encontrara mi cuerpo, pudriéndose sin un funeral digno para acompañarlo. Maldita soledad.