ASCII Portal – Reinventando a GlaDos

Cuando The Orange Box salió al mercado, jugadores de medio mundo se frotaron las manos. Half Life 2, las expansiones, Team Fortress, Portal… ¿Portal? ¿Y eso qué es? Un añadido de última hora, pensaron algunos. Un extra para rellenar, dijeron otros.
Pero tres meses después, el tapadillo, el juego con nombre de sistema operativo, estaba en boca de todos. Portal se había ganado el corazón de miles de jugones, gracias a una apuesta tan arriesgada como magistral. Narbacular Drop creció hasta convertirse en uno de los juegos más premiados, rejugados y amados (incondicionalmente) por la comunidad videojueguil.

La influencia de la aventura de Chell y Glados ha tenido todo tipo de ramificaciones. Tratándose de un fenómeno con la etiqueta -siempre polémica- “de culto”, las paranoias, artworks y modificaciones, son el denominador común de la franquicia. El juego de hoy, ASCII Portal, no es más que un sentido homenaje en la forma de fan-game; aunque, eso sí, con personalidad y objetivos propios.

Lo primero que os llamará la atención es el apartado gráfico. El apelativo “ASCII” no es casual: cada uno de los elementos del juego está representado con caracteres alfanuméricos, al estilo de los temidos roguelikes o los vetustos de Apogee. Afortunadamente, el resultado final es convincente.

Mientras que el entramado alfanumérico de sus primos roleros suele asustar (como mínimo), ASCII Portal utiliza sagazmente sus limitadas posibilidades. Todos los elementos del juego original están representados con imaginación; desde los cubos, hasta la propia Chell, pasando por los famosos portales. Porque, ¿qué sería del juego sin las puertas dimensionales?

Todos aquellos que hayan dedicado sus horas al juego de Valve, recordarán la sensación de extrañeza y misterio que implicaba crear y cruzar portales. En ASCII Portal, ocurre algo similar, aunque en menor medida; o en otras palabras: la adaptación del cacareado sistema jugable es perfecta. Si bien carece de la vistosidad poligonal, el efecto conseguido es sencillamente soberbio.

ASCII no es la primera versión bidimensional de Portal; en los anteriores intentos de trasladarlo a este terreno, se perdía uno de los efectos más llamativos de la versión tridimensional: el espacio más allá del portal, la capacidad de ver y sentir lo que ocurría al otro lado de las brechas dimensionales. La solución propuesta por ASCII en este sentido roza la genialidad.

Puede que alguno se pregunte si la adaptación ha sido completa, si la campaña de este simpático fan-game es genuina o calcada; esta pregunta nos lleva a un tema peliagudo. Todas las campañas que ofrece son originales, aunque la mayoría (quizá todas), no tienen el encanto argumental de su hermano mayor. Aunque existe una versión análoga de GlaDos, que nadie espere una historia a su nivel. ASCII es una experiencia orientada al plano jugable.

Los puzles, de hecho, son más exigentes que los del original. Ya sea porque las dos dimensiones necesitan que pensemos a otro nivel, o porque de verdad se han concebido con más mala leche, lo cierto es que completar todas las campañas requiere dedicación y paciencia.

Un detalle curioso, y muy acertado, es que podremos crear nuestros propios niveles con un simple editor de texto (en windows, basta con tener ese viejo conocido, el Bloc de notas). Esto, obviamente, aumenta exponencialmente su vida útil.

Aparte del desarrollo general, también existen algunas diferencias más específicas que chocarán al jugador de Portal experimentado. La primera, que el posicionamiento de portales es mucho más importante, y en cierto modo, más engorroso. Además, nuestro “lanza portales de aperture scienceeeee” tiene una limitación añadida –se acabó lo de crear brechas en las esquinas; me imagino que por culpa de la lógica de ciertos puzles-. Por lo demás, todo está trasladado en un correcto equilibrio entre fidelidad y creatividad.

En definitiva, pocas veces me encuentro con fan-games tan pulidos y originales. Más allá de la fiebre que desatan los iconos de Nintendo y Sega, no es habitual toparse con esfuerzos tan bien resueltos como éste.

Independientemente de su falta de tino a la hora de desarrollar el argumento, o algunas limitaciones en el desarrollo jugable, ASCII Portal hará pasar un buen rato a los amantes de la incomprendida máquina psicópata.